Hace ya un tiempo que me apetecía hacer algún curso de psicología online y tenía cierta curiosidad de saber cómo sería,la verdad es que me frenaba el desconocimiento de este tipo de cursos tanto por su metodología como por el aprovechamiento que se pudiese sacar del mismo, pero al final me decidí y después de consultar unos cuantos me matriculé en uno que se llamaba “Adicciones Psicológicas”

Yo pensaba que los cursos online al no tener limitaciones de plazas serían más económicos, pero luego me di cuenta que no dependía de eso su precio, sino de la calidad del curso que implicaba tanto los contenidos del material que iba a recibir como del formato del curso, la verdad es que me costó igual que cualquier curso con buena formación de carácter presencial.

Pocos días antes de la fecha de inicio del curso, recibí en mi correo electrónico una clave de usurario con un código de acceso que podría empezar a utilizar el primer día del curso, así que eso fue lo que hice y me llevé una grata impresión al ver que estaba todo organizado y que el primer día ya me podía descargar el tema 1 y tanto lo podía guardar en el ordenador como imprimirlo, pudiendo comprobar que el material era bastante bueno y estaba respaldado con referencias bibliográficas muy al día. Por supuesto mucho antes de la matrícula tuve que asesorarme de todos los cursos sobre esa materia y qué tipo de Centros o profesionales avalaban dicho curso (supongo como cuando elegimos formación en cualquier curso presencial).

El curso se dividía en 7 temas (Las adicciones psicológicas; Ludopatía; Compra y gastos compulsivos; Adicción al sexo; Adicción a Internet; Adicción al teléfono y Adicción al trabajo) y podías ir accediendo al tema siguiente siempre y cuando se hubieran cubierto los objetivos como mínimo de un tanto por cien en pruebas objetivas de evaluación del tema anterior o mediante estudios de caso que se te iban planteando y se tenían que ir enviando a la Profesora-Coordinadora del curso vía Internet, dando posteriormente ella misma la calificación obtenida. Vamos, que si no aprovechabas el curso, te leías el material y estabas pendiente de ir rellenando las pruebas objetivas o haciendo los estudios de caso no podías avanzar porque no se desbloqueaban los temas siguientes, la cual cosa no era del todo negativa porque no daba pié a “olvidarte” del curso y sí a implicarte en él.

Al ser un curso online no había horas predeterminadas para conectarte al curso y trabajar el material. Lo bueno que tiene un curso de estas características es que eres tú mismo quien se distribuye el tiempo y opta por conectarse cuando quieras, incluso por la noche o los fines de semana, aunque sí que hay un plazo límite para finalizar el mismo, siendo en este caso un mes para los siete temas.

Dentro del curso había también un apartado de calificaciones, así podía saber en todo momento qué temas había pasado y por lo tanto tenía desbloqueados.

Otra cosa que me llamó mucho la atención fue la parte más activa del curso, “El foro”; ya que durante todos los días y a todas las horas del día había un foro en funcionamiento, en el cual nos íbamos incluyendo todos los alumnos con una breve presentación al principio para decir de dónde veníamos, en qué trabajábamos y cuáles eran nuestros conocimientos e intereses del curso, así también podíamos saber cuáles eran nuestros compañeros virtuales más afines con los que podíamos escribirnos. En el foro se planteaban preguntas de todo tipo tanto sobre el curso en sí y su funcionamiento, como de los contenidos que se iban estudiando en el mismo, así pues todos nos enriquecíamos de las preguntas (bueno…unas veces más que otras dependiendo de las pregunta y la intervención…) e incluso podíamos ir contestándonos las dudas entre nosotros, sin olvidar que la Profesora-Coordinadora del curso era la que al final contestaba a cada una de las dudas con la mayor justificación y aclaración del tema según los contenidos, esto solía ser bastante a menudo ya que respondía unas dos o tres veces todas las dudas por la mañana y otras tantas por la tarde. La Profesora-Coordinadora también hacía preguntas en el foro y las dejaba colgadas para que todos fuéramos dando nuestra opinión y respondiendo siendo ella la que al final daba la respuesta final. Además recibíamos un correo electrónico en nuestro buzón cada vez que cada alumno hacía una intervención en el foro, estábamos muy al corriente de todo lo que pasaba en el curso.

También había un chat en funcionamiento durante todo el curso, en el que podíamos ponernos en contacto (siempre que las personas estuvieran conectadas en ese momento) con los alumnos del curso y hablar de forma directa con ellos, por lo que a veces es como si estuviésemos juntos en el aula.

Otra cosa que me gustó de este curso, es que se podía inscribir cualquier persona del ámbito profesional de la Psicología que supiese hablar castellano, por lo que tuve la oportunidad de intercambiar opiniones, estudios, investigaciones e impresiones sobre el tema con personas de otras poblaciones de España y de otros países como Argentina, Bolivia, Chile, Italia e incluso de Canadá, por lo que fue bastante enriquecedor al poder conseguir más material con el mismo interés científico de otros puntos geográficos.

Por último, al final del curso, si se habían superado los conocimientos necesarios (basados tanto en las repuestas de evaluación que íbamos dando como en las intervenciones en el foro) se nos dio un certificado de aprovechamiento del curso firmado y avalado por el centro que lo impartía, como en cualquier otro curso presencial.

No hay que olvidar que es un curso online, por lo que evidentemente tenía sus limitaciones como no ver al Profesor-Coordinador, no poder hacer las preguntas en su momento exacto y tener que esperar tiempo a la respuesta e incluso no coincidir a veces en el chat con las personas más afines y escuchar opiniones o preguntas poco interesantes e incluso absurdas, pero supongo que esto también nos pasa cuando asistimos a cursos presenciales, por otro lado, en este curso en concreto eché de menos video tapes de terapias reales que tanto nos enriquecen en nuestro aprendizaje, pero bueno, supongo que existen otros formatos de cursos en los que sí se incluyan.

La verdad es que la experiencia no ha sido de mi desagrado, ya que dentro de las limitaciones anteriormente comentadas, también tiene muchas ventajas como la distribución particular de cada uno de su tiempo para hacer el curso, el intercambio de opiniones de otros profesionales que vivan en lugares distintos al tuyo e incluso el tener que responder a unos criterios de evaluación que te obligan a estar pendiente y activo en el curso.

Como último comentario el decir que en este caso el curso ha sido positivo, pero hay que tener en cuenta que como en cualquier tipo de cursos que elijamos para nuestra formación (tanto presenciales como online), no todo vale, hay que saber qué elegimos y qué profesionales o Centros los imparten y asegurarnos de que lo que vamos a recibir es un curso en condiciones y no una estafa, por lo que al tratarse de un curso online y haber una oferta grandísima de los mismos tendremos que ser mucho más cautos y exigentes a la hora de matricularnos en uno, asegurándonos bien del tipo de formación que vamos a recibir.

Araceli Calatayud Torres. Centro de Terapia de Conducta.

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