1. Introducción
La crisis económica actual representa un desafío para los psicólogos. No solo tenemos que ayudar a nuestros clientes de forma más rápida y eficaz ante una mayor incidencia de problemas como depresión y ansiedad, sino también debemos ser creativos a la hora de diseñar programas de psico-educación que sirvan para sensibilizar a la población y ofrecerle estrategias de prevención.
El objetivo de este artículo es presentar un programa innovador de gestión de vida que se ofreció a un grupo de mujeres, a través del Espai Dona (centro de la mujer) de una pequeña ciudad en las cercanías de Valencia.
Los elementos innovadores principales planteados en este programa fueron:
o Combinar las técnicas de coaching con las de modificación de conducta.
o Utilizar una estructura de acumulación de rutinas que permitiera combinar los logros en las diferentes áreas de intervención.
o Crear una dinámica en la que el progreso y apoyo individualizado se refuerce mutuamente con el control y estímulo del grupo.
o Incrementar la motivación y eficacia desarrollando en las participantes un triple sentido de la responsabilidad: hacia sí mismas, hacia el grupo y hacia la psicóloga.
Después de describir en detalle el planteamiento del programa y la metodología utilizada, se expondrán los resultados y conclusiones, y discutirán ideas para la mejora futura.

2. Descripción del programa
Las participantes
Teniendo en cuenta las características del programa (dedicación individual) y los criterios de participación sugeridos por el Ayuntamiento como entidad financiadora, el número de participantes se limitó a un máximo de veinte mujeres residentes en el municipio.
El programa se publicitó a través de diferentes entidades públicas (Espai Dona, servicios sociales, Ayuntamiento, etc.), presentándose cincuenta candidatas. Las especialistas del Espai Dona seleccionaron las participantes basándose en los criterios sugeridos desde el programa:
– Edad: entre 30 y 60 años.
– Estado psicológico: libre de trastornos graves como la esquizofrenia.
– Grado de motivación: alto nivel de apertura y motivación para implementar cambios específicos en su vida (mejor salud, más equilibrio, control del estrés, etc.).
Aunque el programa era gratuito, según las normas del Espai Dona las participantes solamente podían faltar a dos sesiones, a menos que hubiera una razón justificada, para poder completar la totalidad del programa.
Se organizó una reunión informativa previa para explicar los detalles del programa a las mujeres seleccionadas. Del total de veinte mujeres matriculadas, dieciocho decidieron seguir el programa, y dos tuvieron que dejarlo posteriormente por razones profesionales y familiares; por lo que fueron finalmente dieciséis las participantes que completaron la totalidad de las sesiones.
Las participantes eran mujeres con un nivel socio-cultural heterogéneo. Respecto a su situación laboral, seis eran amas de casa, dos estaban en el paro y las demás trabajaban.
Objetivos
El programa tenía una orientación muy práctica, con tres objetivos principales:
o Ayudar a las participantes a tomar consciencia de los obstáculos para conseguir sus metas en diferentes áreas de su vida, y aprender a expresar estas metas en términos de cambios claros y precisos.
o Enseñarles herramientas y técnicas específicas para tomar el control de sus vidas, hacer cambios en diferentes niveles y convertirse en las ‘gestoras’ o dueñas de sus vidas, oponiendo esta estrategia a la de ‘víctima’.
o Apoyarles en la ejecución de acciones y la implementación de las herramientas aprendidas, de forma consistente en su vida diaria. Esto implicaba desarrollar hábitos saludables en las siguientes áreas: salud, gestión del estrés, gestión del tiempo y habilidades sociales.
Duración y contenido
El programa tuvo una duración de diez semanas con un total de veinte horas. Se organizó en formato de talleres con tareas acumulativas, en sesiones de dos horas, una vez por semana. Se trabajaron las siguientes áreas:
o Salud: ejercicio físico y nutrición – 4 horas.
o Gestión del estrés: mecanismo de la ansiedad, modificación de los pensamientos a través de la terapia cognitiva, perfeccionismo,  técnicas de relajación – 6 horas.
o Gestión del tiempo: prioridades, técnicas de planificación, postergación – 4 horas.
o Habilidades sociales (asertividad): decir no y defender sus derechos, recibir y expresar sentimientos negativos, recibir y expresar sentimientos positivos – 6 horas.
3. Metodología
Formato de los talleres
Los conceptos de cada sesión se explicaban de forma muy sencilla, utilizándose un texto descriptivo. Al final de cada sesión se entregaba una o varias hojas con las tareas concretas que las participantes debían planificar e implementar durante la misma semana (por ejemplo: ejercicios físicos, detectar pensamientos, decir no, etc.). Lo importante era que se realizaran acciones de forma consistente.
Las tareas eran acumulativas. Por ejemplo, el ejercicio físico, las comidas saludables, las herramientas de gestión del tiempo, etc. se iban combinando en una planificación personalizada que ayudaba a crear rutinas en todas las áreas trabajadas.
La estructura de cada sesión tenía tres partes:
o Coaching en grupo (45 minutos a 1 hora): cada participante tenía que informar sobre lo realizado durante la semana anterior; las tareas que había conseguido implementar, las que no había podido hacer y sus ideas para mejorar. Cada mujer recibía al final de la sesión pautas precisas de mejora para la siguiente semana.
o Explicación del tema del taller (30 a 45 minutos). En el caso de habilidades sociales, se incluía práctica.
o Planificación de las nuevas tareas a implementar (15 a 30 minutos): cada participante utilizaba las hojas distribuidas para programar de forma precisa sus tareas.
Estrategias
Para aumentar el grado de motivación y compromiso, mejorar el aprendizaje y consolidar los hábitos, se han utilizado los siguientes elementos:
o Un auto-contrato: antes la primera sesión cada participante firmó un contrato consigo misma, comprometiéndose a poner el máximo esfuerzo en la realización del programa, como la ‘gestora’ de su vida. El objetivo era fomentar la intencionalidad y el sentido de responsabilidad para crear un compromiso sólido: cada mujer debía asumir que era la responsable de su progreso. Se le pidió a las participantes que colgaran el contrato en un lugar visible para poder leerlo todos los días.
o Guía para definir metas: el primer día se le proporcionó a cada participante una hoja describiendo, con ejemplos, las características de una meta clara y precisa. Se les explicó cada criterio y se les pidió que usaran siempre esta hoja para definir sus metas en los talleres. El objetivo era crear el hábito de definir metas claras y realistas.
o Sistema de refuerzo: en las hojas de tarea, las participantes tenían que definir una recompensa cuando implementaban la acción y una consecuencia negativa cuando no lo hacían. También se distribuyeron fichas para que las participantes escribieran las consecuencias positivas que podían conseguir si realizaban las tareas de forma consistente. Tenían que leer las fichas regularmente todos los días.
o Apoyo en pareja: para reforzar la consistencia en la realización de las tareas asignadas, las participantes se unían en grupos de dos o tres con el objetivo de apoyarse y animarse unas a otras. Tenían que estar en contacto para estimularse y controlarse mutuamente. El objetivo era crear compromiso también hacia la pareja, que era escogida en el primer taller.
o Coaching en grupo: aunque cada participante recibía apoyo individual, se comprometía con el grupo y la psicóloga para tomar acciones precisas cada semana, y aprendía de las experiencias, éxitos y errores de las demás.
o Promocionar la acción aunque sea parcial: se insistió desde el primer día, y en todos los talleres, en el objetivo de dar pasos hacia las metas definidas, aunque no se hiciera según las condiciones ideales, planificadas o recomendadas. Hacer algo era más importante que hacerlo de forma perfecta, contrarrestando así la parálisis generada por el perfeccionismo.
o Responsabilizar versus victimizar: las participantes eran tratadas como las responsables de su vida y no como victimas. Se les explicó la definición de una excusa o queja y durante el coaching en grupo no se aceptaban excusas. Como gestoras de su vida, las mujeres tenían que admitir y expresar su contribución a la situación, para poder remediarla; por ejemplo: “he priorizado otra actividad”, en vez de “no he tenido tiempo”.
Herramientas de evaluación
Para poder evaluar la eficacia del programa, y la evolución individual en cada área, se crearon los siguientes cuestionarios cualitativos:
– Un cuestionario pre-programa: todas las participantes lo rellenaron en la primera sesión. Para cada área (salud, tiempo, etc.) se seleccionaron unos criterios específicos (preguntas directas y sencillas) con el objetivo de medir el estado actual de cada participante (la línea base). Cada participante tenía también que apuntar el objetivo principal que esperaba conseguir a través del programa.
– Un cuestionario post-programa: se entregó otro cuestionario en el último taller para medir la evolución de cada participante en las diferentes áreas. Para remediar algunos problemas de confusión observados en el cuestionario pre-taller y facilitar la comprensión del cuestionario, se modificó el formato para algunos de los criterios.
– Un cuestionario de evaluación del programa: el objetivo era que las participantes reflejaran su impresión general sobre el programa y aportaran sus comentarios y sugerencias.
4. Resultados
– Basándose en la comparación de los cuestionarios pre y post-programa se puede afirmar que: a) todas las participantes consiguieron su objetivo principal, b) todas consiguieron un cambio significativo en al menos una de las áreas, y c) todas implementaron por lo menos una rutina o un hábito saludable en más de un área.
– Basándose en el cuestionario de evaluación del programa se concluye que todas las participantes tuvieron una impresión muy positiva y quedaron satisfechas con el programa. En una escala de 1 (no valioso) a 10 (muy valioso), 15 puntuaron el taller con un 10 y la otra participante con un 9.
– La sugerencia principal de la mayoría de las participantes era “alargar el programa”.

5. Conclusión
Según los resultados cualitativos, el programa cumplió con éxito los objetivos planteados y tuvo efectos positivos en todas las participantes de acuerdo a sus propias metas.
Como puntos a destacar de las observaciones realizadas por la psicóloga, se tienen los siguientes:
o La estrategia innovadora de combinar la responsabilidad individual con el compromiso hacia el grupo y la psicóloga, a través de la metodología de coaching en grupo, era eficaz para crear y mantener los hábitos propuestos.
o Al finalizar el programa, la actitud de las participantes era más proactiva, con más consciencia de control y responsabilidad sobre su vida.
o Existía la necesidad de extender el programa con un periodo de seguimiento para consolidar los logros obtenidos.

6. Mejoras
Respondiendo a las sugerencias de las participantes de alargar el programa y la necesidad observada de un período de seguimiento y consolidación de los hábitos y rutinas saludables, se negoció con el Espai Dona la realización de tres talleres adicionales de dos horas, con periodicidad mensual.

 

A través de estas sesiones, en formato de coaching en grupo, se consiguieron los siguientes beneficios:
o Apoyar de forma más personalizada a las participantes para eliminar los obstáculos específicos y fortalecer las habilidades individuales necesarias.
o Comprobar la comprensión de un auto-registro diseñado para sustituir a los cuestionarios cualitativos, con el objetivo de hacer la evaluación pre y post programa de forma más objetiva, cuantificando los resultados.
o Comprobar la comprensión del inventario de depresión de Beck (B.D.I), con participantes en su mayoría de nivel sociocultural bajo. Todas las participantes entendieron y rellenaron sin problema el auto-registro y el B.D.I.
Para mejorar el programa en el futuro, y ampliar su uso en un contexto clínico, sería interesante ofrecerlo a un grupo más pequeño (de seis a diez personas) utilizando el auto-registro, y posiblemente  otras herramientas clínicas como el B.D.I,  para cuantificar los resultados y poder comparar el estado de ánimo o el nivel de ansiedad de las participantes antes y después del programa.

Mati Ameli. Psicóloga y Coach. Promoción 22ª.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Más información...

ACEPTAR
Aviso de cookies