PUNTO DE ENCUENTRO ENTRE LAS PSICOLOGÍAS DE ORIENTE Y OCCIDENTE

QUÉ ES MINDFULNESS

 

A lo largo de la historia de la humanidad, se ha llevado a cabo todo tipo de esfuerzos para aliviar yeliminar el sufrimiento. Hace más de 2.500 años,en la India, comenzó a forjarse una tradición religiosa que, centrando su atención en los detalles de la experiencia presente, supuso una forma diferente de relacionarse con las vivencias en general y con el sufrimiento en particular, y que ha dado lugar a una ciencia descriptiva de la mente y el cuerpo que despierta un interés creciente en los pensadores contemporáneos.

 

Durante más de dos décadas, un grupo de psicoterapeutas en Estados Unidos comenzó a adaptar a la psicología occidental los principios de la meditación budista, con la finalidad de aliviar el sufrimiento. MINDFULNESS es el corazón de esta tradición.

 

MINDFULNESS AND PSICOTHERAPY es un manual, redactado por 11 autores, en el que se presenta el concepto, la ideología subyacente y las aplicaciones prácticas de las que parecen beneficiarse tanto psicoterapeutas como “pacientes” (como se les cita en el libro), dentro de cualquier marco teórico.

 

Etimológicamente se trata de la traducción inglesa de la palabra “Sati”en el lenguaje de la psicología budista, que significa “consciencia, atención y recuerdo”. Mindfulness es una forma de consciencia que se cultiva a través de la meditación. Se centra en llevar la consciencia siempre al momento presente; los pensamientos sobre nuestra experiencia son trasladados de un momento al siguiente, sin intentar modificarla, sin juzgarla, sintiendo nuestro cuerpo y nuestra mente de forma plena. Se trata de una herramienta que persigue cambiar nuestra manera global de relacionarnos con todas las experiencias –positivas, negativas y neutras- permitiéndonos ser menos reactivos a lo que está sucediendo, de manera que nuestro sufrimiento se reduzca y aumente nuestra sensación de bienestar.

 

 

Marco teórico

 

Si buscamos su paradigma correspondiente en la psicología Occidental, lo hallamos en el contextualismo. La visión del mundo contextual fue inicialmente enunciada por Stephan Pepper (1942) y contempla los siguientes supuestos:

  • “La actividad y el cambio son condiciones fundamentales de la vida”.
  • “Toda realidad es construida, creada por cada individuo dentro de un contexto particular. No existe una realidad absoluta”.
  • “El cambio es continuo y los acontecimientos tienen múltiples causas. La causalidad aparente depende de su contexto. La descripción causal más acertada de un acontecimiento es el universo de causas en un punto concreto del tiempo”.
  • La persona es descrita como “un único momento de consciencia o actividad inmersa en un infinito campo de acontecimientos interpersonales e impersonales”.

 

Los supuestos de la psicología budista se parecen mucho a los del contextualismo. Asume que el modo en que construimos nuestras realidades privadas es erróneo. Inconscientemente nos centramos en los acontecimientos conforme van surgiendo, basándonos en nuestra experiencia pasada, y ello nos conduce a un sufrimiento innecesario. Según esa tradición, el antídoto, la atención consciente, nos permite ver las cosas con más claridad. Aunque lo que vemos, sin embargo, no es la realidad absoluta, sino que vemos a través de la distorsión de nuestras propias conceptualizaciones. Por lo tanto, postulan que debemos aprender a suavizar dichas interpretaciones.

 

 

Similitudes entre la Psicología Budista y Occidental

 

A pesar de que surgieron en momentos y lugares muy diferentes, los autores plantean que ambas tradiciones, oriental y occidental, guardan importantes similitudes:

 

  • surgieron como respuesta al sufrimiento, que suponían tenía una causa psicológica;
  • dan importancia a pensamientos, sentimientos y conducta;
  • identifican “síntomas”: en la psicoterapia occidental se incluyen tanto estados emocionales subjetivos desagradables (ej. la ansiedad y la depresión) como patrones de conducta desadaptativa (ej. la evitación fóbica y las compulsiones). Mientras que en la MeditaciónMindfulness el “síntoma” es el sufrimiento, del que no se escapa nadie. Ningún estado, aunque sea placentero se puede mantener indefinidamente, ni las experiencias desagradables se pueden evitar. Sin embargo, estamos tan condicionados a evitar el malestar y buscar el placer, que nuestras vidas estás teñidas de una sensación de insatisfacción, de falta de algo. El sufrimiento, así, surge desde un desacuerdo entre la naturaleza de nuestras vidas y nuestras mentes;
  • describen su etiología: los modernos clínicos de la salud mental ven la compleja etiología de los trastornos psicológicos como resultado de factores biológicos, psicológicos y sociológicos; la orientación conductual concluye que gran parte del sufrimiento humano está causado por distorsiones en pensamientos, sentimientos y conducta. La Meditación Mindfulness. comparte la observación de que es una variedad de creencias nucleares distorsionadas la que lleva al sufrimiento;
  • ambos modelosle dan importancia a la experiencia subjetiva. La Terapia Cognitivo-Conductual, por ejemplo, pretende capturar los pensamientos que pasan por nuestra consciencia, identificando los “irracionales” como la causa del sufrimiento; el insight en la MeditaciónMindfulness se centra en percibir las características de la existencia, de la naturaleza cambiante de los fenómenos, de la ausencia de una naturaleza esencial, perdurable de las cosas;
  • comparten la visión de que el sufrimiento obedece a causas que se pueden comprender y modificar (y no son resultado del castigo divino, o de una moral débil);
  • sugieren un pronóstico. El pronóstico variará en función del trastorno. Aunque el aparente énfasis en el sufrimiento y la inestabilidad, que hace la psicología budista pueda parecer excesivamente sombrío, en realidad es muy optimista: a pesar de que nadie es inmune al sufrimiento, existe la posibilidad de su completo alivio (aunque esto sólo está al alcance delos plenamente iluminados). Aun en sus aplicaciones más modestas, si aprendemos aaceptar la vida como es, no sufriremos tanto;
  • prescriben un tratamiento: ambas tradiciones están de acuerdo en que gran parte del sufrimiento humano resulta de hábito contraproducente de evitar situaciones dolorosas, y han desarrollado tratamientos que implican la exposición y la aceptación para contrarrestar dicha tendencia.

 

 

MINDFULNESS Y PSICOTERAPIA

 

Si estableciéramos un continuo en función del tiempo de práctica que se emplea en desarrollar Mindfulness hallaríamos en un extremo la Meditación, llevada a cabo por personas que le dedican una considerable cantidad de tiempo (ej. los monjes), y en el otro la práctica diaria, reducida a momentos en nuestra vida cotidiana, en la que, realizando una respiración profunda, llevamos nuestra atención a lo que estamos haciendo, al momento presente. Así es como comúnmente se aplica en psicoterapia.

 

Aunque al principio pueda resultar tedioso, conforme se va entrenando la consciencia, los autores afirman que se experimenta satisfacción en la propia práctica. Hechos que antes nos resultaban tremendamente mundanos o insignificantes como para merecer nuestra atención se vuelven vívidos y ricos. Lo común se convierte en una experiencia plena en sí misma, y deja de ser un obstáculo en nuestro camino para hacer algo mejor. Su práctica diaria nos permite desarrollar insight en el funcionamiento psicológico y responder de manera hábil a nuevas situaciones.

 

Cuando se habla de integrar Mindfulness en el trabajo terapéutico, en el manual se plantea diversas posibilidades, que se pueden integrar. Un terapeuta puede practicar personalmente

K. Germen, R. D. Siegel y P.R. Fulton

The Guilford Press, Nueva York, 2005

Mª Luisa Martín Orgilés

Centro de Terapia de Conducta

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