El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó el pasado mes de junio de forma definitiva la ley que regula el matrimonio entre personas del mismo sexo y que posibilitala adopción de niños a estas parejas. El texto modifica el Código Civil en 16 artículos, aunque principalmente los cambios se basan en sustituir las palabras “marido” y “mujer” por “cónyuges” y las palabras “padre” y “madre” por “progenitores”. Además, amplía el artículo 44 con la siguiente afirmación: “El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo”.( BOE núm. 157, 02/07/05). Con esta ley, España se une al grupo de Bélgica, Holanda y Canadá, países que ya han aprobado sus respectivas leyes nacionales en esta materia.

 

Una ley que responde a la realidad actual de las familias españolas, ya que “hoy en día hablar de familia implica mucho más que padres heterosexuales e hijos biológicos fruto de la concepción natural” (Frías, Pascual y Monterde, 2004). “Se desconoce el porcentaje de niños que está creciendo en familias con padres gays o madres lesbianas. En España, las estadísticas entorno a la homosexualidad son prácticamente inexistentes, aunque las estimaciones giran en torno a un 10- 12% de hombres gay, frente a un 6-8% de mujeres lesbianas, alcanzando la aceptación de las personas homosexuales tasas de un 65 y 70% de la población” ( Frías, Pascual y Monterde, 2003). Existen más datos sobre países como Estados Unidos ya que incluye en su censo nacional preguntas sobre la orientación sexual de las familias, estimándose que en torno a 6-10 millones de niños tienen un padre gay y/o una madre lesbiana (Allen y Demo, 1995).

 

Las investigaciones sobre homosexualidad llevadas a cabo desde la década de los 50, mostraron que “aunque la exposición al prejuicio y la discriminación a menudo es causa de gran estrés y malestar, no hay evidencia fiable de que la orientación homosexual per se deteriore el funcionamiento psicológico” ( Freedman, 1971; Gonsiorek, 1991; Hart, 1978; Hooker, 1957; Reiss,1980) y culminaron con la desclasificación por la American Psychiatric Association de la homosexualidad como trastorno mental en 1973( Gonsiorek,1991), y por la American Psychological Association dos años más tarde. Así en 1976 la APA adoptó una resolución (http://www.apa.org/pi/lgbc/policy/statements.html) donde destacaba que ni el sexo ni la identidad de género ni la orientación sexual, son motivos que impiden la adopción, del mismo modo que no deben ser variables que retiren la custodia (Frías, Pascual y Monterde, 2004).

 

Las investigaciones sobre hijos de padres homosexuales aparecieron a principios de los años 70 ( Osman, 1972 ) , aunque la mayor parte de estudios corresponden a las últimas dos décadas, concluyéndose que las facultades parentales de los padres gay y mujeres lesbianas no difieren estadísticamente de las de los padres heterosexuales (Allen y Burell, 1996; Brewaeys y Hall, 1997; Goodman, Emery y Haugaard, 1998; Patterson, 1992 ). En 1995 la Apa publica Lesbian and gay Parenting : A resource for psychologist(http://www.apa.org/pi/parent.html) proporcionando una bibliografía comentada de investigaciones psicológicas. Se concluye que los resultados de las investigaciones señalan que los padres heterosexuales y los padres homosexuales crían a sus hijos de forma muy semejante, no apoyando los datos los estereotipos sociales. (Frías, Pascual y Monterde, 2004).

 

Incluída en esta bibliografía de la APA, Patterson (University of Virginia), analiza los tres principales “miedos” que los tribunales y la sociedad en general, esgrimen sobre los efectos de padres gay o madres lesbianas en los niños.

 

1 ) En primer lugar, el posible deterioro en el desarrollo de la identidad sexual y trastornos en la identidad de género y/o en el comportamiento asociado al rol sexual.Ningún estudio muestra evidencia de la existencia de dificultades en identidad de género – autoidentificación de una persona como hombre o mujer – entre hijos de madres lesbianas ( Green,1978; Green, Mandel, Hotvedt, Gray & Smith, 1986; Kirkpatrick, Smith & Roy, 1981), mostrando a los niños contentos con su género y sin deseos de pertenecer al sexo opuesto (Golombok, Spencer & Rutter, 1983). No hay estudios disponibles sobre niños de padres gays en este área.

Respecto al comportamiento asociado al rol sexual, Kirpatrick y colaboradores (1981) no encontraron diferencias entre niños de madres lesbianas o heterosexualesen preferencia de juguetes, actividades, intereses, o elecciones ocupacionales. Rees (1979) muestra que no existen diferencias significativas en masculinidad o androginia entre estos niños. En resumen, la investigación sugiere que los hijos de madres lesbianas desarrollanpatrones de comportamiento asociado al rol sexual similares a los de hijos de madres heterosexuales ( Patterson, 1995).No hay estudios disponibles sobre niños de padres gays en este área.

En relación con la orientación sexual, en todos los estudios ( Bailey, Bobrow, Wolfe & Mikach, 1995; Bozet, 1980, 1982, 1987, 1989; Gottman, 1990; Golombok et al., 1983; Green, 1978; Huggins, 1989; Miller,1979; Paul, 1986; Rees, 1979), la gran mayoría de hijos adolescentes de padres y madres homosexualesse describían a sí mismos como heterosexuales. Tomados juntos, los datosno sugieren elevados índices de homosexualidad entre estos niños. En un reciente estudio, Bailey y colaboradores (1995), estudiaron hijos adultos de padres gay, encontrando que más del 90% de los hijos eran heterosexuales. Debido a que los hijos heterosexuales y no heterosexuales no diferían en la cantidad de tiempo que habían residido con sus padres, los efectos de la exposición a la orientación sexual de los padres sobre los hijos había sido o pequeña o casi inexistente.

 

2) En segundo lugar, aspectos del desarrollo personal de los niños aparte de la identidad sexual, por ejemplo que los niños presenten más dificultades de ajuste y/o problemas de conducta. La investigación a este respecto incluye estudios sobre autoconcepto ( Gottman, 1990; Huggins, 1989; Patterson, 1994a; Puryear, 1983), juicio moral ( Rees, 1979), evaluaciones psiquiátricas ( Golombok et al., 1983; Kirkpatrick et al., 1981) e inteligencia ( Green et al., 1986). Los resultados muestran la no existencia de diferencias significativasentre hijos de padres homosexuales y heterosexuales, excepto en autoconcepto (Patterson, 1994a) en el cual los niños de madres lesbianas mostraban mayores niveles de estrés , aunque manteniéndose dentro del rango normal ( Patterson, 1995), demostrándose la misma probabilidad de desarrollar problemas de ansiedad y depresión ( Golombok y Tasker, 1996).

 

3) En tercer lugar, se han esgrimido posibles dificultades en las relaciones sociales, incluyendo que los niños puedan ser estigmatizados por sus iguales, o que tengan más posibilidades de sufrir abuso sexual por parte de sus padres o de las amistades de sus padres ( Editors of the Harvard Law Review, 1990; Falk, 1989; Hitchens & Kirkpatrick, 1985).

 

La calidad de las relaciones sociales de los niños con sus iguales fue descrita, por término medio, como positiva por los investigadores ( Golombok et al., 1983) y por las madres lesbianas y sushijos ( Green et al., 1986). La mayoría de los niños en edad escolar señalaron a niños de su mismo sexo como sus mejores amigos, y su pertenencia a grupos de amigos de su mismo sexo, sugiriendo un desarrollo normal en sus relaciones con los iguales(Patterson, 1995). No hay estudios disponibles sobre niños de padres gays en este área.

 

Respecto a las relaciones con los adultos, Golombok (1983) encontró que los niños de madres lesbianas divorciadas tenían más contacto con sus padres que los hijos de madres heterosexuales divorciadas, sin embargo un estudio de Kirkpatrick (1981) no mostró diferencias a este respecto. Los hijos de madres lesbianas tienen contacto con los amigos adultos de sus madres, siendo estos amigos una mezcla de adultos homo y heterosexuales (Golombok et al. 1983).

 

En relación con la mayor probabilidad de sufrir un abuso sexual, los resultados en este área revelan que la gran mayoríade adultos que perpetran abusos sexuales son hombres; el abuso sexual de niños por mujeres adultas es extremadamente raro ( Finkelhor & Russell, 1984; Jones & MacFarlane, 1980; Sarafino, 1979). Además, una abrumadora mayoría de casos de abuso sexual en niños incluye un hombre adulto abusando de una niña o adolescente ( Jenny, Roesler & Poyer, 1994). La evidencia disponible revela que no hay mayores probabilidades que un hombre gay perpetre abuso sexual a niños frente a un hombre heterosexual ( Groth & Birnbaum, 1978; Jenny et al., 1994). Los miedos a que los niños de padres homosexualeso madres lesbianas presenten mayor riesgo y probabilidades de sufrir abusos sexuales no tienen base en la literatura de investigación ( Patterson, 1995).

 

En resumen, no hay evidencia que sugiera que los gays y lesbianas no son capaces de ser padres o que el desarrollo psicosocial de los hijos de gays y lesbianas está comprometido. Ningún estudio ha encontrado desventajas en aspectos relevantes respecto a los hijos de padres heterosexuales. En realidad, la evidencia de los datossugiere que el hogar aportado por los homosexuales es tan prometedorcomo el aportado por los heterosexuales para apoyar y posibilitar el crecimiento psicosocial del niño.

 

Ha de reconocerse que la investigación en este campo es todavía reciente y relativamente escasa. Se desconoce más sobre los hijos de padres gays que sobre los hijos de madres lesbianas. Poco se sabe sobre el desarrollo de los hijos de padres homosexuales durante la adolescencia o etapa adulta. Las fuentes de heterogeneidad han de ser todavía sistemáticamente investigadas. Son necesarios estudios longitudinales sobre familias homosexuales a lo largo del tiempo. ( Patterson, 1995).

BIBLIOGRAFIA:

 

  • Bailey, J.M., Bobrow, D., Wolfe, M., & Mikach, S. (1995). Sexual orientation ofadult sons of gay fathers.Developmental Psychology, 31, 124-129.
  • Frías, Pascual y Monterde (2003), “Familia y diversidad : hijos de padres homosexuales “ (http://www.uv.es/-friasnav/unidad%20inves.html)
  • Frías, Pascual y Monterde (2004), “Hijos de padres homosexuales, ¿qué lesdiferencia?” (http//www.interpsiquis.com/2003/)
  • Golombok, S., Spencer, A., & Rutter, M. (1983). Children in lesbian and single-parent households: Psychosexual and psychiatric appraisal. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 24, 551-572.
  • Green, R. (1978). Sexual identity of 37 children raised by homosexual ortranssexual parents. American Journal of Psychiatry, 135, 692-697.
  • Kirkpatrick, M., Smith,C., & Roy, R. (1981). Lesbian mothers and their children : Acomparative survey. American Journal of Orhopsychiatry, 51, 545-551.
  • Patterson, Charlotte J. (1995) “Lesbian and gay parenting : a resource forpsychologist” (http//www.apa.org/pi/parent.html)
  • Patterson , Charlotte J. (1994) . Children of the lesbian baby boom: Behavioraladjustment, self-concepts, and sex-role identity. En B. Greene and G.M Herk (Eds). Lesbian and gay psychology : theory, research and clinical applicattions . (pp 156 – 175). London : Sage publications.
  • Patterson, C. J. (1995). Families of the Lesbian Baby Boom: Parents’ division oflabor and children’s adjustment. Developmental Psychology, 31, 115-123

 

Estudios empíricos sobre el tema: http://www.apa.org/pi/l&gbib.html

Artículos y capítulos de libros :http://www.apa.org/pi/l&gart.html

Listado de libros: http://www.apa.org/pi/l&bbks.html

Virginia Dehesa Villasante. Promoción 16ª

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Más información...

ACEPTAR
Aviso de cookies