¿EXISTEN LOS IDIOTAS EMOCIONALES?

ARACELI CALATAYUD. CETECOVA.

En los últimos tiempos es una pregunta que me ronda la cabeza desde un punto de vista clínico y como curiosidad humana.

Tengo la creencia de que no es necesario saberlo todo en la vida, pero sí el tener la capacidad suficiente para poder resolver los problemas o situaciones difíciles en nuestro día a día… A eso se le llama inteligencia emocional y, lo que nos puede llevar a una buena consecución de logros y objetivos.

Cierto es que el coeficiente intelectual marca el grado de Inteligencia de una persona… pero ¿y la emocional?  En mi experiencia profesional y, por supuesto personal, he tenido delante a gente muy experta y válida en sus profesiones, con muchos conocimientos sobre una cantidad ingente de cosas y con coeficientes muy altos, pero ha habido un gran vacío… ¿y la capacidad de afrontar la vida?, ¿y la capacidad de resolver los conflictos?, y aún peor… ¿y la capacidad de poder ser felices?

Está claro que no quien mejores notas sacó en sus estudios es al que mejor le ha ido en la vida, y esto hace referencia a que se necesitan muchos otros factores para poder tener éxito en la búsqueda de la Felicidad y el éxito Personal.

Hay mucha gente que cualquier cambio le resulta un problema y tienen grandes dificultades de adaptación ante las nuevas situaciones, y en lugar de crecerse ante los obstáculos, se vienen a bajo, se derrumban y ya no son capaces de manejar sus vidas.  Esto es a lo que se le podría llamar no ser inteligente a nivel emocional, ya que una persona inteligente ante cualquier cambio, es flexible, se adapta y aún mejor, acepta y reta el cambio teniendo incluso un crecimiento personal y tolerando mejor el estrés.

Por otro lado hay personas que no se conocen a sí mismas, que no reconocen ni saben cuáles son sus puntos fuertes y cuáles sus debilidades, y esto, de nuevo les hace la zancadilla para poder afrontar bien la vida, ya que ante cualquier crítica, o bien se derrumban o bien entran en una encrucijada, y si no conocen su entorno aún es peor, ya que ahí se suelen dar de bruces contra la pared.  Bien es cierto que con la edad estás habilidades de conocerse a uno mismo y el entorno se agudizan, ya que aunque el cerebro se vuelve más lento, al mismo tiempo se vuelve más sabio.

Los no inteligentes a nivel emocional, no son capaces de ponerse en el lugar del otro, tampoco han desarrollado la suficiente empatía, ya no para comulgar con lo que la otra persona hace o dice porque esto no sería tener criterio y ser inteligente emocionalmente, pero sí para tomar las decisiones adecuadas a nivel social y saber si aceptamos o rechazamos determinadas relaciones interpersonales. Si eres inteligente a nivel emocional sabes aprender de los errores en lugar de flagelarte, sabes pedir perdón y perdonar, aunque sea sólo para tu propio beneficio y esto en definitiva te hace ser mucho más humano.

La falta de inteligencia emocional también hace que se centren en la negatividad de las cosas en lugar de generar soluciones ante las adversidades, sacar algo positivo de ello y conseguir un crecimiento personal y de superación.

Una persona inteligente emocional sabe reírse de sí misma, sabe afrontar las críticas y manejar bien el entorno que las produce, ya que posee también probablemente buenas habilidades, en cambio creo que por contra el que no posee inteligencia emocional se viene abajo ante cualquier crítica al no tener su propio criterio personal, y como he comentado antes, no conocer sus debilidades y fortalezas, por lo que en muchas ocasiones tampoco saben decir que no o poner límites a situaciones que les desagradan, ya no exclusivamente porque no tengan la habilidad sino más bien porque creen que no está bien el hacerlo o ni siquiera sabe cómo tendría que reaccionar.

La gente poco inteligente a nivel emocional cree que su felicidad depende del medio, de los demás y de las cosas que les suceden, y no son capaces de comprender que aunque esto influya, no es determinante para la propia felicidad de cada uno, ya que ser feliz o no con lo que te pase o tengas es una cuestión de control personal y, está en mano de cada uno si tiene la suficiente capacidad para hacerlo.

Otra cosa que me ha llamado la atención es la poca curiosidad que tienen algunas personas por las cosas en general, los estancamientos en rutinas, sobre todo en los trabajos, y el no tener predisposición para aprender o probar cosas nuevas, desde aprender o retomar idiomas, viajar, aprender un deporte nuevo, conocer nuevas ciencias, compartir conocimientos, atreverse a tener nuevas experiencias, tener una apertura mental a lo nuevo y, un gran etcétera …  Todo esto me hace pensar que además de ser poco inteligentes a nivel emocional por llevarles a una vida vacía y deprimente, les genera infelicidad o por lo menos el no lograr la máxima felicidad que uno pueda conseguir, que sería el objetivo prioritario para una vida plena.

Las personas inteligentes emocionalmente saben elegir sus amistades, saben con qué personas pueden profundizar, conectar y tener una sinergia y a cuáles eliminar de su vida, pero las no inteligentes admiten en su vida a cualquier persona creyéndose que son sus amigos y aún sin recibir empatía, reciprocidad y por supuesto, no poder hablar de temas personales, creen que son sus amigos y, por eso se sorprenden cuando algo les sale mal con ellos.  No lo han visto venir porque no percibían que no todo el mundo puede ser su amigo ya que por contra realmente muy poca gente lo puede ser.

Ya casi para concluir, qué decir de la gente que podemos encontrar muy reactiva y poco proactiva, ya que no saben qué hacer en cada momento y no se planifican ni en su tiempo de trabajo, de ocio o de relax como lo haría alguien que fuese emocionalmente inteligente.  Este tipo de personas tienen una buena autoexigencia con ellos mismos y con el entorno y una gran capacidad de saber priorizar y conocer sus propios valores personales y reafirmarlos ante cualquier situación.

Y por último cabe decir que una persona no inteligente a nivel emocional no sabe ni tiene el vocabulario adecuado y extenso para poder expresarse emocionalmente. Una persona inteligente a nivel emocional tiene un amplio lenguaje a la hora de expresar múltiples emociones, tiene muchos sinónimos de las mismas y las sabe contextualizar y graduar en cada situación y momento.

Por todo lo dicho, si definimos idiota como “una persona que carece de inteligencia y de ciertas facultades” … ¿existiría el término “idiota emocional”?  Según lo expuesto, indudablemente sí… por lo que, como profesionales ya clínicos y según cada caso, tendríamos que percibir a estos clientes y dotarles de una buena capacidad para resolver problemas, tener un autoconocimiento personal, enseñarles a empatizar, asumir las críticas y decir no, ver la parte positiva de las cosas, generarles curiosidades, enseñarles a discriminar sus personas afines y que les aporten, enseñarles a ser proactivos y por último, enseñarles a reconocer las múltiples emociones y saber graduarlas.

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