Durante los pasados días 16 y 17 de mayo, el Dr. Cáceres dió un seminario en el Centro sobre Terapia de Parejas. Esta entrevista se realizó en una entrañable sobremesa.

 

CTC: Háblanos, por favor sobre tu formación.

C. Estudié Psicología en la Complutense , en Madrid. Hice la licenciatura allí, y luego, tuve la suerte de conseguir una beca del gobierno británico para hacer un master, en Glasgow, sobre Psicología Médica, que duró dos años. Terminado ese curso me quedé a trabajar allí en el Hospital. Después de 3 años, me volví a España.

 

CTC: Cuéntanos qué es lo que haces actualmente.

C: Profesionalmente, soy psicólogo clínico en el Servicio Navarro de Salud (OSASUNVIDEA). Es muy interesante el nombre OSASUN: SALUD; y VIDEA: CAMINO; (y no es por fardar de euskera, que no sé euskera), pero me hace gracia en el sentido de que cuando escuché ese nombre pensé que tenía connotaciones muy conductistas, porque lo que implica es que la salud tiene que ver con el camino que tú haces o lo que tú vas haciendo. Desafortunadamente, la filosofía sanitaria se queda un poco en el nombre, ya que aunque somos muchos profesionales: 35 psiquiatras y 20 psicólogos, el trabajo clínico, cada uno lo hace según su propio modelo y orientación. Hay muy pocos realmente cognitivo conductuales.

 

 

CTC: ¿Qué tipo de casos son los que tú ves?

C: Fundamentalmente, trabajo con parejas. Yo entiendo que es un trabajo importante en el terreno preventivo: a nivel sanitario en general, a nivel educativo, en múltiples procesos, ahora que está tan de moda la violencia y el maltrato en la mujer, yo creo que ese es un asunto básico. También en la cuestión de la violencia juvenil creo que funciona de forma preventiva. Es decir, que tiene muchas implicaciones. Trabajo en terapia de pareja, con parejas en conflicto y problemas sexuales y, a parte de ese trabajo clínico, enseño, desde hace mucho años psicofisiología en la Universidad de Deusto.

CTC: ¿Por qué te gusta trabajar especialmente con parejas?

 

C: La verdad es que he pasado previamente por otra serie de campos, a veces hetereogéneos. He estado trabajando con niños, con problemas infantiles en general, con problemas de adicción, tabaquismo, alcoholismo… y terminé con parejas, un poco por lo que comentaba antes. Todos los modelos dan una importancia especial al papel moldeador que tiene la familia; entonces, si eso es así, me parece que somos ingenuos ¿porqué hemos de quedarnos en que la familia solamente tiene ese papel moldeador y no podemos plantearlo como un objeto de estudio de modificación? Sabiendo ese papel moldeador que tiene, podemos cambiar a los agentes moldeadores.

 

CTC: Sabemos que trabajas mucho en grupo ¿Qué ventajas le encuentras a trabajar con grupos de parejas?

 

C: Yo creo que son múltiples las ventajas. Es un trabajo muy duro, y muy entretenido, pero te lo pasas muy bien. Las principales ventajas, yo creo son: Primero, que este tipo de temas suelen ser

 

bastante… no sé si decir la palabra tabú. La gente no suele hablar con soltura, se esconden un montón de cosas. Solamente cuando la crisis ya es muy marcada se entera el vecino del 5º, y si no, todos somos capaces de dar una apariencia muy positiva. Entonces, hablar con otras personas con las que no tienes que aparentar nada y darte cuenta de que en cuanto hay alguien que dice algo en relación con su propia experiencia de pareja posiblemente tú lo has pensado sobre tí mismo 100.000 veces, sirve para darte una perspectiva. Sirve para organizar un poco las reacciones causa-efecto; “pues si a mí también me pasa, a lo mejor ya no es cuestión de que no me haya casado con mi media naranja, sino algo más tiene que haber “, eso es muy importante. Segundo , se comparte un montón de experiencias que cuando hay solo una pareja no es posible; tercero: la mayor parte del trabajo, tiene que ver con cuestiones de aprendizaje, en el sentido de aprender nuevos hábitos. Y todos sabemos que para aprender nuevos hábitos el modelado es importante. Tener múltiples modelos, es mejor que tener uno sólo. Sabemos también que, para que el modelado sea eficaz, las características del modelo son importantes, como que el modelo sea cercano a tí . Entonces, cuando trabajo con una pareja a nivel individual, por muy buen modelo que yo sea, posiblemente sea infinitamente mejor modelo cualquiera de los individuos que están en ese grupo, que organizo en base a características comunes.Tercero, el grupo en sí mismo genera otra serie de procesos tanto de reforzadores como… no sé hay muchas ocasiones que cuando viene una pareja un poco más apagada, parece que todos se vuelcan. Con lo cuál todo ese tipo de cosas nos lo perdemos a nivel individual.

 

 

 

 

 

 

CTC: ¿Cómo crees que afecta el ser experto en parejas en tu vida particular?

 

C: Muy duro, hay que ser franco. Muchas de las cosas que nosotros hacemos, no están desconectadas de la realidad que observamos. Somos espontáneos, y eso no es sólo patrimonio de los clientes. Tú tienes la fortuna de ver el proceso desde fuera. Puedes ver los efectos que tiene comportarse de una determinada manera, en otra persona que tienes al otro lado de la mesa y, claro al final terminas aprendiéndolo muy bien. Pero, en más de una ocasión, te sorprendes a tí mismo haciendo esa misma conducta, porque te has educado en un contexto semejante, porque los parámetros sociales y las influencias son parecidas. Lo cuál es tremendo. Y terminas haciendo eso mismo. Yo creo que es lo peor que llevo. Por otra parte mi pareja no es psicólogo. Por ejemplo en cuestiones de comunicación que yo creo tan importantes , yo puedo “vender” a mis clientes, puedo insistirles en la conveniencia de hacerlo de una determinada manera, pero si intento que en mi casa se haga lo que intento que hagan mis clientes, me dicen: mira eso vete a tu trabajo y hazlo allí, aquí no, y es una faena porque yo creo que es importante. Quiero decir, hay cosas negativas en ese sentido pero también hay cosas muy positivas, estoy seguro que yo he aprendido mucho, honradamente, de mis clientes, y que si no hubiese aprendido eso, no sé donde estaría ahora, quiero decir donde estaría en relación a mi profesión. Tus clientes te enseñan cosas pero si tú no tienes la dimensión de tu propia relación, a lo mejor hay ocasiones que no puedes entender determinados procesos, así lo tienes todo.

 

 

 

 

 

CTC: ¿Qué tal el tratamiento de las parafilias?

 

C: Trabajando en temas sexuales, en parafilias lo que a mí me sigue sorprendiendo es que sigamos funcionando sexualmente nosotros. Es tremendo, a mí me gusta este tipo de trabajo, pues un poco por curiosidad, por pura teoría, pero es un trabajo muy desafiante. A veces cuando lo ves desde fuera parece que es un chiste. Por ejemplo, el jovenzuelo que se lía una toalla a la cabeza y baja desnudo desde el 3º piso donde vive, y es lo que le excita sexualmente y, sin embargo, cuando vas un poco más allá, te das cuenta el sufrimiento que eso implica a su familia, a sus padres, a sus hermanos, a él mismo. Eso es otra de las razones que me hace trabajar con ellos. Es divertido cuando tienes ese ánimo curioso viendo un poco más que situaciones desencadena, que tipo de procesos, y me aclara mucho en un tema que a mí me resulta apasionante, y es el proceso a través del cual cada uno de nosotros vamos envistiendo a una constelación de estímulos de poder erótico, y lo plásticos que somos, y cómo yo puedo investir a un sujetador o a una braguita, pero el otro enviste a un zapato, y eso me apasiona, toda esa plasticidad. Quizá lo que más me gusta, en todos los trabajos que hago es una cosa que a mí me gustaría que el resto de los profesionales también hiciese. Yo me muevo dentro de un planteamiento teórico, entonces, aplico una serie de técnicas, que si son eficaces, tienen que resolver el asunto. Esto me permite ver que el modelo es correcto. Por ejemplo, con la enuresis, si yo estoy moviéndome con un modelo en el que la capacidad funcional de la vejiga es importante, en el que tener una serie de señales externas que te despierten también es importante, pues lo que hago es diseñar un programa de tratamiento en base a esas señales, y si tiene éxito tendré que decir que el modelo es correcto. En cambio, otros colegas, hacen un planteamiento teórico a un nivel

 

determinado, pero se terminan haciendo cosas que para nada son coherentes con el planteamiento teórico y luego tienen el resultado que sea e intentan barrer para casa diciendo que encaja con sus planteamientos teóricos.

 

CTC: ¿Qué tal tu relación con los psiquiatras?

 

C: Mi relación en general es buena, pero ha pasado por muchos altibajos. Yo creo que soy bastante orgulloso, soy un trabajador nato, un fisgón y un buscador. Cuando noto actitudes prepotentes, defendedoras de campos que no son propios, me revelo, y entonces sé que puedo ser una molestia en el sentido de que no me callo, y cuando veo que hacen planteamientos que no son correctos porque sean diferentes, sino porque la investigación, sugiere que no van por ahí las cosas, entonces no tengo ningún reparo, no me muerdo la lengua. Generalmente intento buscar literatura de su campo, con lo cual duele un poco más. Yo me imagino que muchas veces algún que otro dolor les doy, porque durante mucho tiempo han estado pretendiendo un psicólogo dúctil, que sea una especie de ayudante suyo que les saca las castañas del fuego, y yo no conformo ese papel. De una manera digna me respetan, pero hay tensiones.

 

CTC: Cuéntanos, por favor alguna anécdota graciosa que has tenido trabajando con parejas, o con parafílicos o con…

 

C: Con parejas muchas. Una de las que más impresión me causó: las relaciones extramaritales y los celos es un tema que está a la orden del día como sabeis muy bien, y no hace mucho vino una pareja a verme. Ella era la inductora, la que tiraba del carro, él había empezado una relación con una tercera persona… y había una pequeña diferencia, y era que la persona con la que había empezado la relación era otro tío. A ella no le dolía tanto que

 

hubiese empezado una relación con una tercera persona, no le hubiese importando si hubiera sido una mujer (bueno eso decía ella) pero lo que realmente le dolía es que hubiese sido un tío, es decir, ella se sentía vejatoriamente comparada.Yo podía entender esa postura. El asunto no termina ahí sino que un día estábamos en sesión hablando con la pareja y suena su móvil, y yo a veces, en broma les digo: ” oye… quieres que me vaya de mi despacho”, pero cuando oigo: ” si supieras a dónde estoy”, deduje que quien le llamaba era su amante masculino, con lo cual ya estábamos allí el cuarteto.

Otra es un problema de relación de pareja, con los típicos problemas de siempre, celos…. pero con dos peculiaridades muy especiales: la pareja era homosexual, eran dos mujeres y los celos no era de ninguna persona en concreto, sino que una le había regalado a otra la conexión a internet y se había enganchado , sobre todo con determinados grupos de contacto de lesbianas y gays y realmente estaba celosa de la relación que esa persona tenía con internet. Yo creo que cuando piensas que ya lo has visto todo, realmente viene alguien y te sorprende con una cosa nueva

 

CTC: Muchas gracias

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