CETECOVA EN EL VII CONGRESO INTERNACIONAL DE PSICOLOGÍA CLÍNICA

La VII edición del Congreso Internacional de Psicología Clínica, organizado por la Asociación Española de Psicología Conductual y la Universidad de Sevilla se celebraba en noviembre del pasado año en dicha ciudad.

 

Figuras internacionales como Nadine Kaslow, Michael Eysenck, Thomas Ollendick, Ron Rapee o Jürgen Margraf, y nacionales como Marino Pérez Álvarez, Jorge Barraca o Gualbuerto Buela-Casal, entre muchos otros, se dieron cita durante estos 3 intensos días de conferencias, simposios, mesas redondas, sesiones clínicas y comunicaciones orales y escritas, para abordar el estado actual de los más diversos temas de interés en el campo de la Psicología Clínica. Se habló de suicidio, de trastorno bipolar, psicosis,  trastornos de alimentación, fobia social,  trastornos de ansiedad en niños y adolescentes, de la terapia cognitiva para la depresión, personalidad, insomnio, hiperactividad infantil, terapias de tercera generación… Se trató además en varias conferencias cuestiones diagnósticas de actualidad: las diferencias entre el DSM-IV y V, la CIE-11 en relación con la CIE-10 y el DSM, acompañando sin embargo, una cierta corriente “antietiquetas”.

 

De este encuentro, me gustaría compartir con vosotros algunos puntos que me resultaron especialmente interesantes.

 

En primer lugar, de la conferencia de Kaslow –presidenta de la APA 2014- sobre lo último en prevención e intervención en suicidio, me llamó la atención el importante trabajo que se está llevando a cabo en Estados unidos para abordar este tema. En 2014 la OMSpublicó un informe sobre Prevención del Suicidio, en el que su objetivo prioritario que era “priorizar la prevención del suicidio en la agenda global de salud pública, en las políticas públicas y concienciar acerca del suicidio como una cuestión de salud pública”.  En EEUU se están desarrollando multitud de proyectos que pretenden llegar al mayor número posible de personas y de la manera más fácil y rápida: a través de Internet. Quisiera destacar Interactive Sreening Programme, de la American Foundation for Suicide Prevention, una web interactiva que contiene una gran cantidad de información, pautas a seguir para las personas en riesgo, sus familiares o allegados, para quienes han perdido a alguien cercano por esta causa, y líneas de teléfono que ponen en contacto directo a las personas en crisis con un profesional especializado. Otra página interesante es US Air Force Prevention Programme, en principio dirigida a personal del ejército aéreo americano, donde la tasa de suicidios es muy alta; proporciona información, apoyo social, habilidades sociales y pretende cambiar políticas y normas para mejorar las conductas de búsqueda de ayuda… Sources of Strengthes otra web para prevenir el suicidio entre los jóvenes que se centra en construir una red de apoyo social. Caring Letter Project es un programa de seguimiento por parte de los centros de salud  donde han estado ingresadas las personas tras un intento de suicidio; les envían una breve carta interesándose por su estado actual y recordándoles los tratamientos disponibles. Los estudios llevados a cabo apuntan que estas iniciativas, efectivamente, reducen la tasa de suicidios.

 

El profesor Ollendick, de la Universidad de Virginia, nos habló del tratamiento de los trastornos de ansiedad en niños y adolescentes. Ratificó que la terapia cognitivo-conductual es el tratamiento más eficaz para estos problemas en dicha población, aunque menos eficaz que en adultos. A pesar de que se han estudiado posibles variables moderadoras y predictoras del cambio, para optimizar los resultados, por el momento no se ha hallado nada consistente.  Propone intervenciones breves, como los Tratamientos de Una Sesión/OST-One Session Treatment), para las fobias.

 

Paulo Machado, Catedrático de la Universidad de Minho, en Portugal y miembro de la APA, nos habló de trastornos alimentarios. En concreto, de los cambios en el DSM-V que consisten, como ya sabéis, en que en anorexia desaparece la amenorrea como criterio diagnóstico y el IMC se considera un índice de gravedad, en bulimia los atracones bajan a una vez por semana en los últimos 3 meses (antes eran 2 por semana) y el trastorno por atracón pasa a categoría principal. Con estos cambios se reduce el porcentaje de casos no especificados de un 86% a un 60%. También comentó que actualmente se está trabajando en un programa de autoayuda guiada, basado en el protocolo de Fairburn, para ajustar la intensidad del tratamiento a la gravedad del trastorno, Step-ED: Stepped Care Model for Eating Disorders.

 

El profesor Ron Rapee, de la Universidad de Sydney, presentó el trabajo que se está llevando a cabo para mejorar la eficacia del tratamiento de la fobia social. Nos habló de un fármaco, la cicloserina, que es un antibiótico utilizado para tratar la tuberculosis desde hace 50 años, que no tiene ningún efecto ansiolítico, pero parece que de alguna manera actúa sobre receptores de la amígdala y provoca un efecto curioso: aumenta la velocidad con que se produce la extinción, es decir, influye sobre el aprendizaje; en los últimos años se está administrando a humanos para mejorar la exposición, aunque presenta un pequeño problema, el efecto de tolerancia aparece muy rápidamente -a las 4-5 sesiones el sujeto se habitúa a la sustancia y deja de ser eficaz. Una segunda línea de trabajo se centra en cambiar los sesgos en el procesamiento automático de la información en una situación percibida como amenazante; se han llevado a cabo estudios en los que se entrena la tención de las personas para orientarse hacia los aspectos menos amenazantes de una situación dada; hasta el momento los datos no son concluyentes. Y, por último, destacó la importancia de desarrollar la motivación, especialmente, en sujetos con fobia social, cuya conducta suele ser muy evitativa; se están realizando estudios en los que antes de iniciar el tratamiento se incluyen algunas sesiones para hablar de objetivos, valores, obstáculos percibidos, expectativas, percepción de autoeficacia… al estilo de la entrevista motivacional; parece que mejora la eficacia de la terapia.

 

Y por último, me gustaría comentaros un trabajo que se está realizando en nuestro país. Mª Dolores Gómez Castillo, Decana del COP de Castilla La Mancha, está dirigiendo un equipo multidisciplinar en el Hospital de Albacete para abordar trastornos de alimentación, pero poniendo el acento en un tema de actualidad que es inquietante: la influencia de las redes sociales que promueven las conductas autodestructivas y las autolesiones a través de internet. A raíz de observar en la Unidad de Trastornos del Comportamiento Alimentario un aumento en la casuística de autolesiones en los últimos años, este equipo se planteó si podría estar relacionado con algún tipo de subcultura que promoviera tales comportamientos, y están llevando a cabo el primer proyecto de investigación para evaluar el impacto de las redes sociales en la promoción de las conductas autolesivas en los TCA. Lo que hallaron fue alarmante: una serie de páginas y blogs que fomentan, a modo de secta, todo tipo de conductas que puedan llevar a conseguir la extrema delgadez, entre las que se incluyen las autolesiones, “deseables” por varios motivos: bien sea por el gasto calórico que supone para un organismo recuperarse de una lesión, bien como forma de autocastigo por no haber alcanzado los objetivos de dieta o ejercicio autoimpuestos; o bien como forma de manejar el dolor emocional. Además de los famosos movimientos Pro Ana (Anorexia) y Mía (Bulimia), encontraron Pro-SI (Self-Injury, como sabéis, Autolesión), con un vocabulario propio y simbología para reconocerse entre ellas. Escalofriante. El proyecto de investigación acaba de empezar y los datos, que se prometen interesantes, serán lanzados en un futuro.

 

Estas han sido sólo unas pinceladas del conocimiento que se compartió en el Congreso. Este año 2015, la cita es en Granada y tenemos el placer de anunciaros que el Centro de Terapia de Conducta participará en el VIII Congreso Internacional de Psicología Clínica, con un Simposium sobre Enfado Patológico. ¡Nos vemos en Granada!

MªLUISA MARTÍN ORGILÉS

11ª Promoción

RESEÑA DEL MANUAL COGNITIVE PROCESSING THERAPY FOR RAPE VICTIMS

Patricia A. Resick, Monica K. Schnicke. Cognitive Processing Therapy for Rape Victims. A Treatment Manual. Interpersonal Violence: The Practice Series. Sage. 1996. 178 p. El idioma en que está escrita esta obra es el inglés y se trata de una descripción detallada, sesión a sesión, de la Cognitive Processing Therapy (CPT) aplicada a víctimas de abusos sexuales.

Patricia A. Resick es doctora en psicología clínica por la Universidad de Georgia. Actualmente es profesora de psicología y directora del Center of Trauma Recovery en la Universidad de Missouri-St. Louis y sus investigaciones se han centrado en la evaluación y tratamiento de las víctimas de delitos, especialmente en el trastorno de estrés postraumático y la depresión en víctimas de violación. Por su parte, Monica K. Schnicke era alumna de doctorado en el momento de la publicación de la obra. Colaboró con la profesora Resick como terapeuta  de víctimas de agresiones sexuales. Actualmente, trabaja en el St. Louis Veterans Administration Medical Center.

Las fuentes utilizadas por las autoras son tan bastas que ocuparían mayor extensión que la presente reseña: la American Psychiatric Association, obras de Beck y de la propia Patricia A. Resick, entre otras muchas. La mayoría tratan sobre terapia cognitiva, de conducta, ansiedad, estrés postraumático y el impacto psicológico de la delincuencia sobre las víctimas.

Las autoras recopilaron datos durante 4 años de investigación. El formato de la terapia era mayoritariamente grupal y acogía a mujeres violadas al menos 3 meses antes de la primera evaluación, sin historia de incesto y sin otras patologías o abuso de sustancias. Hubo evaluaciones antes del tratamiento, después y 3 y 6 meses después de finalizar el tratamiento. Los resultados se compararon con el grupo control, en lista de espera. En total, 45 mujeres completaron la terapia con al menos dos evaluaciones, 36 en formato grupal y 9 en individual. Se realizaron las evaluaciones a los 3 y 6 meses a 31 mujeres, mientras que en la terapia individual todas completaron las cuatro evaluaciones.

El propósito de este libro es guiar a los profesionales en la aplicación de la CPT específicamente a víctimas de violación.

El volumen consta de veinte capítulos agrupados en tres apartados (Rape and its aftermath, CPT: session by session, Special Considerations). Cada capítulo referido a una sesión de terapia termina con una especie de plantilla de las tareas para casa que podremos usar como ejemplo. Los resultados en investigación aparecen en el último capítulo, detallados en tablas y gráficos. En las últimas páginas encontramos la bibliografía e información sobre las autoras.

En la primera parte de la obra se explican los síntomas más frecuentes tras sufrir un abuso sexual, la Teoría del Procesamiento de la Información y el primer contacto con las víctimas. La segunda parte está enteramente dedicada a la CPT sesión a sesión. La tercera parte analiza las diferencias entre la terapia grupal e individual, características del cliente y el terapeuta que pueden afectar a la terapia y los resultados de la investigación.

Personalmente, esta obra me ha resultado muy útil. Buscaba un libro práctico y eso es lo que me encontré al leerlo. La organización es lógica, la introducción teórica nos recuerda lo que ya aprendimos en la universidad; a continuación, las sesiones 1 a 12 de la terapia, para acabar con otros asuntos a tener en cuenta durante la terapia.

Las explicaciones paso a paso de cada sesión son detalladas, claras y breves (entre 6 y 14 páginas). Cuando digo detalladas quiero decir que van paso a paso: pídele al cliente las tareas para casa y que las lea en voz alta, fíjate en las creencias que la están bloqueando…si no hizo las tareas pregunta por qué…y así hasta finalizar la sesión.

También me llamaron la atención las transcripciones de diálogos de terapias realizadas por las autoras, tanto individuales como en grupo. Nos da una idea de lo que nos podemos encontrar o de lo que contestar a ciertas creencias del cliente.

Al final de cada sesión y después de la explicación de la tarea de la semana aparece una especie de ficha con dicha tarea (Homework Assignment). Sólo nos quedaría pasarla a ordenador (y traducirla, claro). En la siguiente sesión encontraremos la tarea rellenada por una cliente real a modo de ejemplo.

En cuanto a los diálogos de ejemplo, espero que hayan sido elegidos por su representatividad, ya que son muy concretos. Es decir, más nos vale que nuestro caso se ajuste a lo descrito. Dada la experiencia de las autoras, asumo que las reacciones y respuestas de estas mujeres son las más frecuentes y con las que nos encontraremos en nuestra práctica cotidiana.

En conclusión, creo que es un manual a tener en cuenta si se os presenta un caso de agresión sexual en el que detectáis síntomas de TEPT.

LIDÓN ARNAU MONTAÑÉS

23 Promoción

¿CÓMO HE LLEGADO HASTA AQUÍ?

En las siguientes líneas voy a intentar expresar todo lo que he ido haciendo y continuo haciendo para llegar al punto donde estoy como profesional de la Psicología con el objetivo de ayudaros en el proceso. Actualmente dirijo un Centro de Psicología y Desarrollo Personal en el centro de Alzira. Se llama Ian de Psique, y encabezo un equipo terapéutico.

Creo que la pregunta está mal formulada porque este es un camino que no se acaba aquí, sigo luchando por lo que creo, sigo formándome, sigo avanzando hacia lo que me he propuesto.

Echo una mirada hacia atrás y la verdad es que está lleno de constancia, perseverancia, paciencia y sacrificio. Vas a tener vocecitas interiores negativas que te harán dudar de ti mismo y plantearte si vale la pena. Son los miedos, las creencias que te limitan a dar el paso.

Lo primero que debes tener en cuenta es que si tú no CREES EN TI MISMO, nadie lo hará por ti. Esto es más importante de lo que nos pensamos. Cree en ti en tus capacidades, en tu talento, y verás cómo los esfuerzos tienen recompensa.

Siempre ten los pies en la tierra, ves paso a paso, pero con una visión hacia el futuro. No te quedes con la idea de “montarme un despachito”, sino sé más ambicioso. Es lo que hice yo, ver más allá.

Tengo que reconocer que me han rodeado personas que me han ayudado como crear una web o un logo acorde a la que es ahora mi marca personal.

Debemos estar en constante movimiento, no quedarnos estáticos, es un permanente trabajo de redes sociales, blog, emails, etc. Esto gota a gota ha hecho que vaya sembrando, y ahora esto viendo ese fruto.

Tuve una temporada, antes de empezar en este proyecto, que me sentía perdida y deprimida, incluso enfadada con la Psicología. Y me di cuenta que nadie iba a venir a rescatarme sino que era yo la que tenía que salir a flote.

La verdad es que mi experiencia con CETECOVA hizo que aprendiera estrategias muy válidas para afrontarme a los clientes, fue como aprender un guion de una película que es mi vocación, a los que les agradeceré siempre.

Me imagino que os estaréis preguntando, “ya pero… ¿qué has hecho exactamente?”. Bien pues ahí van algunos consejos:

  • Busca aquello gratuito: tenemos muchas herramientas a nuestro alcance que son gratuitas, ¡usémoslas! Por ejemplo, podemos crear un blog o formar parte de guías de psicólogos online gratuitas (de ambas cosas hablo más adelante)
  • Si no estás en internet no eres nadie: Totalmente de acuerdo. Hoy en día la mayoría de las personas buscan un profesional por internet, cualquier rama: desde abogados, diseñadores gráficos, correo exprés, etc. Por tanto, es muy importante crearnos una web. En ella se refleja tu estilo, tu marca personal, qué ofreces, quién eres… Además y muy importante, trabajar el SEO. Esto son las palabras claves que te van a ayudar a posicionarte en los buscadores.
  • Estar en todas las guías de psicólogos gratuitas que puedan haber: para saber este listado pon en buscadores “psicólogos valencia” y verás cómo salen listados.
  • Contactos personales: Llegó un momento que todo aquel que pasaba por delante tenía una tarjeta mía. Debemos informar a todos los allegados de nuestra actividad. Que tus amigos en redes sociales te publiciten.
  • Contactos profesionales: Debemos crear sinergias. Piensa en posibles profesionales que te puedan derivar, y tú a ellos. Por ejemplo, si te dedicas a infantil, contacta con un psicólogo que trabaje con adultos. Y otros profesionales como logopedas, pedagogos, pediatras, psiquiatras, etc.
  • Redes sociales: crea página profesional en redes sociales y empieza a publicar todos los días: infografías sobre problemas psicológicos, de motivación, comparte información, noticias, etc.
  • Haz charlas: en colegios, asociaciones, casa de la cultura, etc para que te conozcan de forma gratuita.
  • Haz formación y si es gratuita mejor: sobretodo porque es donde puedes conocer gente muy interesante. Hubo una vez que fui a una conferencia del COP y junté a varias personas que entre ellas no se conocían. Yo era el punto de unión. Eran personas que había conocido a lo largo de estos últimos años: en las prácticas, masters, cursos, etc.
  • Escribe un blog: ¿Verdad que eres experto en hablarme de ansiedad, depresión, o las rabietas en niños? Pues plásmalo en un blog. Esta herramienta gratuita hace que la gente te conozca.
  • ¿Dónde lo hago? En mi caso dispuse de una habitación de un piso cedido de un familiar. Si no es tu caso, y en casa no lo puedes hacer, hay muchos lugares donde puedes alquilar despacho por horas.

La sensación es que haces mucho y obtienes poco, pero esto realmente no es así. Ahora estoy recogiendo lo que he sembrado y es asombroso.

Lo siento si crees que no hay trabajo por hacer, pero no es así. Pero piensa que es para ti y por ti, así que dedícale tiempo, recuerda que estás creando algo en lo que crees.

Una vez me dijeron que si no hay PASIÓN, no funciona. Totalmente de acuerdo. Si cuando hablas de la terapia se te ilumina la cara, y emanas energía, significa que hay pasión. Y esto es esencial para que tus sueños se hagan realidad.

MARIAN MARTÍN SOLER

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CUANDO LA ADICCIÓN AL TABACO SE ADUEÑA DE TI

Voy a comenzar este artículo con una frase que a mí personalmente me impactó mucho cuando la leí: “un cigarrillo menos equivale a 11 minutos más de vida”. Me impactó sobretodo porque recordé esa frase que todo fumador dice cuando se le critica el hecho de que fume: “de algo me tengo que morir”. Y esto es completamente cierto, si hay algo que sabemos seguro al 100% es que todos y cada uno de nosotros vamos a morir algún día, pero… de ahí a aumentar la probabilidad de morir más pronto… hay un buen trozo.

Pero bueno, no quiero extenderme mucho en este aspecto puesto que es el que más se ve en campañas publicitarias, consejos de médicos… todos conocemos más o menos cuales son las consecuencias de fumar, la probabilidad de padecer ciertas enfermedades, etc.

Yo me quiero centrar en la parte de la adicción, pero tampoco voy a pasar a exponer como es un cerebro adicto, las conexiones que se producen, etc, sino en cómo se traduce todo esto en la vida de una persona adicta al tabaco, en su día a día.

La adicción implica depender de esa sustancia tanto física como psicológicamente. Aquí ya aparece una palabra que lo dice todo: “depender” y donde pienso que se debería de hacer mucho hincapié.

La realidad de muchos fumadores es que de todos los cigarrillos que se fuman a diario, sólo disfrutan un porcentaje de ellos, el resto han sido consumidos por pura dependencia. Es decir, en realidad no les apetecía fumar, pero sin embargo lo han hecho porque su cuerpo les pedía esa dosis.

La realidad de muchos fumadores es que cuando salen con amigos o se encuentran en diversas situaciones sociales, necesitan el tabaco para que ese disfrute sea completo. Es más, cuántos de vosotros habéis oído alguna vez eso de: “se me ha acabado el tabaco y no hay ningún sitio para compara por aquí, invítame por favor”. Si no está el tabaco, es como si faltara algo.

Cuando ocurre algún acontecimiento negativo que produce estrés o ansiedad, una de las primeras conductas es fumar: “necesito un cigarro para tranquilizarme”.

Cuando se levantan por la mañana, una de las primeras cosas que piensan (sino la primera) es: “voy a fumar”, “me tomo mi café mañanero y mi cigarro”.

Cuando están enfermos, fuman igual en la mayoría de las ocasiones, por mucho que reduzcan la cantidad.

Lo que yo veo debajo de todo esto es que el tabaco dirige y domina gran parte de la vida de las personas adictas. ¿Por qué fumar si no te apetece? Deberíamos de ser nosotros los que decidamos, no que el tabaco lo haga por nosotros.

¿Por qué no disfrutar al 100% de esa reunión con amigos si no tienes una cajetilla de cigarros en el bolsillo? Estás rodeado de gente con la que te lo pasas bien, estás a gusto con ellos, ¿por qué dejar que el simple hecho de quedarte sin cigarrillos lo fastidie?.

Cuando ocurre algo malo, ¿acaso no somos nosotros autosuficientes para tranquilizarnos? ¿No existen muchas más formas (y sanas) de conseguirlo sin necesidad de fumarse un cigarro? Podemos hablar con un amigo, respirar hondo… y si pensamos que no sabemos cómo hacerlo, siempre se pueden aprender estrategias para conseguirlo.

Y por las mañanas, ¿no sería más bonito y más útil despertarse pensando “hoy me voy a comer el mundo”?

Y cuando están enfermos, ¿no es la salud y la vida más importante que un cigarro?

Cuando hablo de todas estas cosas que ocurren en el día a día de un fumador, parece que dé la sensación como de no poder elegir, de “como soy fumador esto es lo que hay”. Pero esto no es cierto, desde el momento en el que eliges coger cada uno de esos cigarros estás eligiendo que el tabaco se apodere de ti, que decida cuándo tienes que disfrutar al 100% o no, que decida cuándo y dónde te apetece fumar.

¿Por qué elijo hablar de esto? Porque me parece que es una visión que los fumadores deberían conocer y, nosotros cómo profesionales, mostrársela cuando acuden a nosotros para que vean que el tabaco no sólo afecta a su salud (algo que están acostumbrados  a oír) y a la salud de los que están a su alrededor, sino también a su día a día y a su capacidad para ser felices y disfrutar por sí mismos, sin depender de nada en absoluto.

 

Bibliografía:

http://ubes.es/_adjuntos/prensaycomunicacion/SiF_Ciencia_26_09_2012_RED_JUANEDA.pdf

OLGA PÉREZ SIMÓ

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LA IMPORTANCIA DE LOS PENSAMIENTOS

Un aspecto innegable es que los humanos, comparado con los demás seres vivos, poseemos una gran superioridad en nuestra función cognitiva. Como sabemos, somos seres racionales, sin embargo, podemos llegar a ser muy irracionales, lo cual resulta totalmente paradójico.

Hace unos años, como muchos de mis compañeros, aprendimos el Modelo A-B-C de Albert Ellis, el cual basó su trabajo en la convicción de que buena parte de los problemas psicológicos se deben a patrones de pensamientos irracionales. Recordemos que Ellis postulaba que, las situaciones o acontecimientos (A) y la interpretación de éstas (B) provoca unas consecuencias emocionales y conductuales (C). Tuvo que llegar Ellis en 1962 para que nos diéramos cuenta de la importancia que tienen los pensamientos en cómo nos sentimos y en cómo nos comportamos, bien sea en beneficio nuestro o para perjudicarnos emocionalmente.

Por tanto y lógicamente, si las interpretaciones que se realizan sobre los hechos observados o sobre las situaciones que ocurren diariamente son irracionales, las emociones y el comportamiento serán totalmente perjudiciales y dañinos, llegando a provocar problemas emocionales.

Hasta ahí, estamos todos de acuerdo. Sin embargo, el objetivo de este artículo no es resaltar únicamente que el sólo hecho de interpretar erróneamente una situación nos pueda hacer sentir mal o actuar destructivamente, sino que, dichas interpretaciones o pensamientos negativos pueden hacer cambiar totalmente la vida de una persona hasta el punto de llegar a arruinarla.

Desde que comencé mi andadura profesional hace algo más de un año, día a día y con cada nuevo cliente, soy cada vez más consciente del imprescindible papel que juegan los pensamientos en nuestras vidas y en la de nuestros clientes.

Este es un hecho que muchos de nosotros hemos descubierto. Sin embargo, desde mi experiencia profesional, hasta que no lo he visto trasladado en personas reales, en personas que están delante mía y buscan mi ayuda, no he tomado conciencia plena de cómo puede cambiar la vida de estas personas si cambian los pensamientos irracionales por unos más saludables o por lo menos disminuyen su credibilidad, pudiendo llegar a tener una vida más plena y satisfactoria. Claro está, sin desmerecer el papel que juega la conducta en los problemas psicológicos.

Haciendo balance y reflexionando sobre algunos de los casos que he tenido el placer de poder trabajar durante este tiempo corroboro aún más la importancia que tienen los pensamientos en nuestras vidas, en sentirnos bien y actuar adecuadamente. ¿Qué cómo puede cambiar la vida de una persona cambiando los pensamientos?

Imaginaos a una persona que desde hace tiempo cree que no sirve para nada, que su vida ha sido un desastre, que es un fracaso, que nunca ha conseguido lo que se había propuesto y que por tanto, esta situación será siempre así y no podrá cambiarla. Ahora pensad que esta persona tiene todos estos pensamientos catastróficos debido a que se había dejado sus estudios de música por actuar mal en varios conciertos cuando siempre lo había hecho de forma excelente.

Dichos pensamientos catastróficos, utilizando terapia cognitiva, pasan a ser pensamientos racionales y más adaptativos. Después de realizar discusión cognitiva la persona cree que el hecho de hacerlo mal en varios conciertos no significa ser un fracaso, simplemente que ha cometido un error: no practicar y estudiar lo suficiente. Cree que casi siempre ha conseguido lo que se había propuesto y que el hecho de cometer esos errores en los conciertos significa que tiene obstáculos por superar. Y por supuesto, sabe que sirve para muchas cosas y que incluso, en algunos aspectos tiene muy buena capacidad. ¿Cómo habrá cambiado la vida de esta persona?

Gracias a haber cambiado dichos pensamientos, decide volver a retomar los estudios de música con mucha más motivación y con un plan de estudios y de práctica programada. Además, cree que si volviera a cometer un error significaría que tendría que esforzarse mucho más. Tiene una vida más plena y por tanto, más satisfactoria.

Otro ejemplo que demuestra cómo unos pensamientos más racionales pueden cambiar nuestras vidas es el siguiente. Imaginaos a una mujer de 50 años, soltera y que hace poco tiempo que dejó su última relación. Piensa que nunca va a encontrar a nadie con quien ser feliz, que se va a quedar sola, que su vida sentimental ha sido un fracaso y que siempre le ocurrirá lo mismo con todas las parejas que pueda tener en el futuro. Cada vez está más deprimida y se siente más fracasada.

Después de realizar terapia cognitiva dichos pensamientos pasan a ser más racionales y saludables. Cree que ha sido feliz con las personas con las que ha salido y lo ha pasado bien, que ha cometido errores en el pasado en cuanto a sus parejas pero que eso significa que tiene que aprender de ellos para no volver a repetirlos en el futuro y que por supuesto, muchas de sus relaciones anteriores no terminaron por culpa suya, sino que los dos eran responsables de la ruptura. Piensa que en el caso de que se quedara sola no sería horrible, sino que tendría mucho tiempo libre para disfrutar de su vida y de sí misma. ¿Cómo habrá cambiado su vida?

Lógicamente con su nueva manera de pensar está feliz, cuida mucho de sí misma y mira más por ella. Tiene una nueva pareja en la cual ha encontrado todo lo que buscaba, no tiene prisa y desea hacer las cosas poco a poco. Y por último, piensa que si la relación no funcionara no pasaría nada, habría disfrutado del tiempo que han estado juntos y seguiría con su vida.

Estos son sólo dos ejemplos de cómo los pensamientos influyen en nuestras emociones y en nuestro comportamiento, pero no sólo en eso, sino también en las decisiones que tomamos a lo largo del tiempo y cómo éstas influyen enormemente en el camino que elijamos para dirigir nuestra vida. Nosotros construimos gran parte de nuestro futuro. Es básico que tengamos presente estas premisas, no sólo para ayudar a nuestros clientes, sino también a nivel personal, ya que si nosotros no estamos bien no podremos ayudar a los demás.

En una sociedad rápida y cambiante, no tenemos tiempo a pararnos a pensar, aunque realmente nuestro cerebro no para de funcionar nunca. Estamos todo el tiempo pensando y la mayoría de veces no nos detenemos a atender a nuestros pensamientos. Parar, atender, reflexionar y racionalizar nuestros pensamientos puede hacer cambiar nuestra vida en muchas ocasiones y para mejor.

Y para terminar, únicamente me gustaría agradecer al Centro de Terapia de Conducta todo lo que me han enseñado y me han apoyado desde que comencé mi carrera profesional. Gracias a ellos soy quien soy profesional y personalmente.

“Una persona usualmente se convierte en aquello que cree que es. Si yo sigo diciéndome a mí mismo que no puedo hacer algo, es posible que yo termine siendo incapaz de hacerlo. Por el contrario, si yo tengo la creencia de que sí puedo hacerlo, con seguridad yo adquiriré la capacidad de realizarlo aunque no la haya tenido al principio” (Gandhi)

Mª PILAR FERRÉ RIBERA

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ESTUDIO DE CASO: MENOS PASTILLAS Y MÁS TERAPIA PARA PADRE E HIJA

“Cada minuto, alguien en el mundo consume paroxetina sin sentido”.

Lo triste es que se ha convertido en algo normalizado, cotidiano. Ojalá ese eslogan ficticio rematara la faena con “aprende a vivir sin ella, te sentirás mejor”

Esta introducción me sirve de excusa para tratar, no sólo un estudio de caso, sino dos. Con estos casos he aprendido a valorar (más todavía) la más básica de las psicoterapias: la  psicoeducación.

Presentación de los casos

Acude a consulta Jaime de 50 años. Motivo de consulta: Nos comenta que tiene una sintomatología fuerte de ansiedad con temor a futuros ataques de pánico.

El cliente está tomando paroxetina en el momento de acudir a consulta. Además, nos comenta que en la sala de espera se encuentra su hija que también está citada por un problema similar.

Acude a consulta Lorena de 22 años. Motivo de consulta: Miedo a futuros ataques de pánico, pero sólo aquellos que desencadenen respuesta fisiológica de vómito. Haciendo hincapié en que no tiene miedo a vomitar de forma descontextualizada, sólo en el contexto de ataque de pánico.

No debería extrañar al lector el hecho de que Lorena también lleva tomando paroxetina durante 2 años, con mejorías leves pero fuertes recaídas.

Como comentario debo añadir que los dos vienen derivados de su psiquiatra con un supuesto diagnóstico de ansiedad generalizada. Los clientes se muestran reticentes a depender de la medicación durante tanto tiempo.

No quiero profundizar demasiado en los factores que influyen en este caso tan particular, pero sí hacer una pequeña mención:Genética, ambiente, aprendizaje por observación…

Como observadores de la conducta no podemos dejar de lado que Lorena tenía probabilidades más que suficientes para “heredar” el trastorno.

Análisis funcional

Jaime
Organismo: Persona inteligente con un nivel alto de preocupación por la salud. Utiliza tecnicismos médicos para referirse a la respuesta fisiológica (por ejemplo: “extrasístole”)

Estímulos externos: Situaciones ansiógenas, situaciones nuevas, antes de las reuniones, antes de ir a trabajar.

Estímulos internos: Molestias fisiológicas, pinchazos en el corazón, pinchazo en zona del apéndice, palpitaciones, opresión en el pecho.

Resp. Cognitiva: “Habrá una encerrona”, “Pareceré tonto”, “Voy al baño por si me da”, “Me va a dar un ataque”, “Me lo voy a hacer encima”, “¿Será un infarto?”, “Algo no va bien”.

Resp. Fisiológica: Palpitaciones, taquicardia, molestias en el estómago, diarrea…

Resp. Motora: Reaseguración, comprobación de la tensión y la tasa cardíaca, usar técnica para comprobar si el apéndice está inflamado, ir al baño, distracción, llevar pastillas, relajación.

Consecuencia:
Refuerzo negativo interno: se corta el ataque de pánico.
Refuerzo negativo externo: reaseguración de médicos.

Diagnóstico: Trastorno de pánico/agorafobia.
Lorena

Organismo:

Estímulos externos: Situaciones ansiógenas, situaciones nuevas, en las que haya una pobre ejecución y se pueda sentir juzgada, salir de fiesta, actos oficiales, estar con personas con las que no haya confianza.

Estímulos internos: Estar más nerviosa de lo normal, estado de ánimo previo, discusión con novio, cansancio.

Resp. Cognitiva: “Me va a dar”, “Ya estoy otra vez”, “Me tendré que ir”, “Tendré que dar explicaciones”, “Estoy desesperada”.

Resp. Fisiológica: Calor, nudo en el estómago, náuseas.

Resp. Motora: Distracción, cambiar de tema, mirar el móvil, llevar la pastilla, escape de la situación, evitar situaciones.

Consecuencia: Refuerzo negativo interno: se corta el ataque de pánico.

Diagnóstico: Trastorno de pánico/agorafobia.

Con los dos clientes se sigue el mismo procedimiento:

– Evaluación
– Explicación de la hipótesis
– Tratamiento.

 

Después de la parte más técnica, me gustaría hacer hincapié en la explicación de la hipótesis. En estos casos debemos aprovechar la situación.

Tenemos a padre e hija con un problema similar, para ello se les manda trabajar conjuntamente, contarse la hipótesis y resolverse dudas mutuamente. En definitiva, aprovechar esa función doble de cliente/co-terapeuta que les servirá para ayudar a su familiar al mismo tiempo que avanzan y se animan entre ellos.

Es cuando empieza la psicoeducación (esa suerte de terapia cognitiva sin calorías)  cuando se observan auténticas fisuras en el problema. Basta una buena explicación del mecanismo de ansiedad (resolviendo dudas) para marcar la diferencia.

Sin plantear siquiera terapia cognitiva o una jerarquía de exposición, los clientes empezaron a exponerse sin mucho problema a las situaciones cotidianas. No obstante, mi consejo es que no nos dejemos llevar por el entusiasmo y que se ate todo bien atado.

En la semana en la que escribo este artículo, los dos clientes tienen cita con el psiquiatra para dejar la medicación. La misión: enfrentarse a sus miedos sin temor a que sea la medicación quien les ayuda. Es importante que achaquen ese logro a su esfuerzo y su valentía y no a la medicación.

Lecciones aprendidas:

-No subestimes el poder de una buena psicoeducación.

-Aprovecha situaciones especiales (acuden a terapia padre e hija).
-La medicación debe tomarse con sentido común y como profesionales debemos ser consecuentes.

-Desdramatizar y hacer buen uso del sentido del humor es fundamental.

Alberto Arévalo Vidal, Psicólogo en Som Teràpia

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