EL CENTRO DE TERAPIA DE CONDUCTA EN EL V CONGRESO MUNDIAL DE TERAPIAS CONGNITIVO – CONDUCTUALES

Como ya sabéis, el pasado mes de julio tuvo lugar en Barcelona el V Congreso Mundial de Terapias Cognitivo-Conductuales. Este evento se organiza cada tres años y en esta ocasión tuvimos la suerte de tenerlo cerca de casa (los anteriores fueron en Copenhague, Acapulco, Vancouver y Kobe).

El CTC estuvo allí, y pudimos disfrutar de 4 días de un sinfín de actividades simultáneas donde clínicos e investigadores de todo el mundo expusieron e intercambiaron sus ideas, estudios, proyectos, avances… enriqueciéndose y enriqueciendo a los demás.

Aunque el Congreso comenzó oficialmente el día 12, un día antes se realizaron una serie de talleres participativos de día completo en los que se compartieron experiencias con figuras como David M. Clark, Paul Salkovskis, Edna Foa, Melanie Fennell, Robert Leahy, Frank Dattilio, Carmen Pastor y Juan Sevillá y un largo etcétera.

Durante los siguientes 3 días, a través de más de 300 actividades (entre simposios, mesas redondas, conferencias, talleres prácticos y presentación de pósters…), se trataron todos los temas que os podáis imaginar: ansiedad, depresión, familia, esquizofrenia, trastorno bipolar, humor, alimentación, mindfulness, nuevas tecnologías, salud, discapacidad, deporte, insomnio, sexo, adicciones, dolor y fatiga crónica, personalidad, agresores sexuales, violencia doméstica… No fue fácil elegir.

 

 

EL DESARROLLO DEL CONGRESO

Por un lado asistimos a workshops como el de David M. Clark ( Institute of Psychiatry, Kings College London) sobre “Terapia Cognitiva para la Fobia Social ”, en el que pudimos disfrutar de la claridad y sencillez a la hora de sus explicaciones, además de un acento inglés muy fácil de comprender, de un montón de ejemplos prácticos en la utilización de Experimentos Conductuales, así como algunos Video-Tapes de terapias reales que nos fueron de gran utilidad e interés además de despertar nuestra curiosidad, y por supuesto fue un taller muy ameno gracias a que nos hizo participar en todo momento, además de estar lleno de comentarios muy divertidos durante todo el día que duró el Workshops.

También estuvimos en el workshop de la doctoras Gail Steketee (Universidad de Boston) y Sabine Wilheim (Harvard Medical School) sobre “Avances en la Evaluación y Tratamiento Cognitivo del TOC”, basado en un libro de ambas publicado recientemente. Nos causaron una grata impresión, porque hicieron una presentación dinámica, con muchos ejemplos prácticos de las técnicas que más utilizan y que han demostrado ser más eficaces, sin entrar en repasar la teoría, algo innecesario en un congreso de estas características y de lo que pecaron algunas figuras de relevancia internacional.

Otro workshop sugerente fue el del profesor David A. Clark (Universidad de New Brunswick, Canadá) y Steven Taylor (Universidad British Columbia, Canadá), titulado “Más allá de la Terapia Cognitiva : Nuevas Estrategias para los Trastorno de Ansiedad”.

También fue interesante la exposición sobre dismorfobia del profesor David Veale, del Instituto de Psquiatría de Maudsley y el concepto de “psicocirugía”, muy apropiado para describir el papel que los terapeutas ejercemos en el tratamiento de estos trastornos.

Melanie Fennell junto con dos colegas del Oxford Cognitive Therapy Center ofrecieron un taller de día completo sobre “El poder de los experimentos conductuales en terapia cognitiva”. En él se propusieron diversos ejercicios en grupo, lo cual nos permitió conocer de cerca la forma de trabajar de otros psicólogos cognitivos conductuales de diferentes países. Incluso se nos dio tiempo para plantear y llevar a cabo un experimento conductual fuera del aula. ¡Fue muy divertido!

Una presentación que se salió de lo común fue el taller sobre Mindfulness, impartido por el profesor Mark Williams y Antonia Sumbundu, de la universidad de Oxford. Sentados en círculo, meditamos al son de una campanilla siguiendo sus instrucciones que, si bien no aportaron grandes conocimientos terapéuticos, fue toda una experiencia para la hora de la siesta.

Por otro lado deciros que no todo fue tan fantástico como en líneas anteriores, ya que también asistimos a un Workshop como el de “Terapia Cognitivo grupal para el Trastorno Obsesivo Compulsivo”, en el cual se suponía nos iban a hablar de avances para el TOC en terapia grupal y acabó siendo una mera exposición de una investigación sobre Tratamiento exclusivamente cognitivo para el TOC a nivel individual, y solo en los últimos 5 minutos se hizo una breve reseña del tratamiento grupal sin ninguna aportación de interés.

Por último comentaros que además de todos estos Workshops, tuvimos la oportunidad de asistir a Simposios y conferencias impartidos por figuras de gran relevancia en la Psicología como Edna Foa (University of Pennsylvania; USA) cuyo tema a desarrollar fue “The Phenomenology, Theory and Treatment of Posttraumatic Stress Disorder”, Steve Hollon (Vanderbilt University, USA) que habló sobre “La terapia Cognitiva en el Tratamiento y Prevención de la Depresión ”, Adrian Wells (University of Manchester, UK) que desarrolló el tema “Metacognitive Therapy: Nature and Effectiveness Across Disorders” , Robert Leahy (American Institute for Cognitive Therapy,USA) con el tema “Beyond Rationaliy: Using Emotion in Cognitive Therapy”, la conferencia de Richard Bentall (University of Manchester, UK) sobre “The Psychology of Bipolar Disorder”, alguna investigación de interés como la Richard Morris (University of Nottingham, UK) sobre “Enhanced Relapse Prevention for Bipolar Disorder”… y un largo etcétera.

 

EL CENTRO DE TERAPIA DE CONDUCTA Y SU PARTICIPACIÓN EN EL CONGRESO

Por otra parte el CTC también participó como ponentes en el Congreso. En primer lugar, Juan Sevillá y Carmen Pastor impartieron un Workshop sobre “Trastorno de Pánico y Agorafobia”. También participaron en el Simposium sobre “El uso del sentido del humor en Terapia” (“Is Laughter the Best Medicine?: Using Humor in Psychotherapy”) junto a Arthur Freeman, Sharon Morgillo Freeman (Center for Brief Therapy Indiana, USA) y Frank Datillio (Harvard Medical School, USA). Y finalmente, se expuso el proyecto llevado a cabo en el Centro de Terapia de Conducta junto con la Fe (Valencia) sobre “Terapia Psicológica para el Trastorno Bipolar: Un estudio comparativo” en un Open Paper.

 

¿VALE LA PENA ?

En resumen, asistir a un congreso mundial de psicología cognitivo – conductual merece la pena porque se conocen psicólogos de todo el mundo que trabajan como tú pudiendo establecer contactos para futuros intercambios de conocimiento, permite estar al día de las últimas tendencias e investigaciones a nivel internacional, nos brinda la oportunidad de conocer a los “pesos pesados” de la psicología, y de poder comprar libros y materiales que difícilmente se encuentran en España…. Lo mejor es que si podéis asistáis personalmente a uno de estos eventos.

 

RECOMENDACIONES Y SUGERENCIAS PARA FACILITAR LA ASISTENCIA.

Para finalizar, nos gustaría haceros algunas sugerencias prácticas, sobre todo para aquellos que nunca hayáis asistido a un Congreso de estas características. Es importante estudiar con detenimiento a priori el programa para que así no se os solapen figuras importantes o temas interesantes a los que pretendéis asistir, y por supuesto que os de tiempo a haceros vuestro propio planning. También sería recomendable que si ya tenéis claro que vais a asistir al Congreso o matriculaseis cuanto antes, ya que es bastante más económico, al igual que si podéis conseguir el Carnet Internacional de Estudiante (ISIC), bien porque aún estáis cursando estudios universitarios o de post grado, o porque estáis matriculados en algún curso de idiomas, música… en alguna institución pública; si es así vale la pena dado que el importe es significativamente inferior.

Además sería positivo que en cuanto estéis matriculados reservarais también el vuelo, hotel… para aseguraros plaza o estancia al mismo tiempo que lo más económica posible, también con posibilidad de elegir el hotel lo más cercano posible del lugar donde va a ser el Congreso, ya que suele comenzar temprano.

Por otra parte, el comentaros que para asistir a un Congreso de estas Características es más que recomendable dominar el Inglés, por lo menos entenderlo bastante bien, ya que es la lengua que suelen utilizar todos los ponentes.

Como último punto, y esto ya no mucho tiene que ver con el Congreso en sí, si tenéis tiempo y no conocéis el lugar donde se realiza el Congreso sería una buena oportunidad para hacer algo de turismo y aprovechar para conocer y visitar lugares que pueden ser de interés.

Por Mª Luisa Martín Orgilés, Araceli Calatayud Torres, Virginia Dehesa Villasante

Centro de Terapia de Conducta.

LOS NIÑOS VIENEN SIN MANUAL DE INSTRUCCIONES

El otro día paseaba por un centro comercial y me llamó la atención un libro que misteriosamente que misteriosamente el libro estaba colocado en la librería en la estantería de delante de la caja, no era demasiado gordo y tiene un precio muy asequible. Era un buen producto comercial, sencillo, barato y accesible.

 

Hace poco empezamos a ver en la televisión un nuevo programa llamado “Supernany” que nos muestra a una niñera mágica que hace que los niños que se porten bien y que los papás y mamás estén más contentos con sus hijos. A simple vista puede parecer que todo el mundo puede hacer lo que ella hace pero… ¿es realmente eso cierto?

 

Aprovechando el éxito del programa han sacado este manual, “Los niños vienen sin manual de instrucciones. Técnicas de una superniñera para educar a tus hijos” de Monserrat Giménez, que es una guía práctica para aprender a educar a los niños. Está dirigida a los padres pero puede ser muy útil para todo educador del entorno del niño.

 

Después de leerlo la sensación que tengo es que no es nada fácil educar pero se puede aprender a hacerlo, que es lo más importante.

 

Es un libro positivo que anima al lector a esforzarse y mejorar en su tarea de educador. Además es muy completo y fácil de leer. Lo complicado es llevarlo a la práctica y opino que por muchas veces que los padres se lo lean, resuman y subrayen es necesario un profesional para orientarles y supervisar las técnicas y estrategias que se plantean en su interior, una persona que detecte lo positivo y negativo de su estilo educativo y les acompañe en la planificación y desarrollo del proceso de aprendizaje. En este caso el profesional más cualificado es un psicólogo.

 

El libro tiene una estructura sencilla y va de lo más general a casos concretos. La presentación es muy explícita y te prepara y anticipa lo que más adelante vas a leer. A lo largo del libro hay cuadros con pistas que resumen un poco todo lo que se cuenta en cada capítulo y remarcan lo más importante. Consta de 4 partes:

 

Comienza explicando los estilos educativos (autoritario, permisivo, sobreprotector y democrático) y sus consecuencias, y luego resume las fases evolutivas del niños (de 0 a 12 años) a modo de introducción más teórica.

 

La segunda parte habla sobre técnicas básicas, normas, límites, rutinas y hábitos: su importancia, porque no se cumplen, cómo se aplican. Habla de fomentar las buenas conductas mediante el refuerzo, el sistema de puntos y el juego, y cómo eliminar las conductas inadecuadas mediante la retirada de atención y de reforzadores, la distracción, técnicas disuasorias, y el tiempo para pensar. Me ha parecido muy interesante cómo se trata el tema del castigo físico y su ineficacia, en 2 hojas queda muy claro porque no usarlo.

 

La tercera parte nos describe situaciones concretas y ejemplos del día a día. La autora plantea estrategias para utilizar en la vida cotidiana, qué hacer ante: gritos e insultos, a la hora de vertirse, asearse, de comer, dormir, estudiar, con las peleas, rabietas… Incluso plantea pautas de relajación para ir a dormir, como ejercicio práctico.

 

Hay un capítulo sobre cambios vitales en el que se valoran situaciones que alteran la vida familiar y suponen un cambio y adaptación para todos los miembros, especialmente los más pequeños, como: el nacimiento de un hermano, empezar el colegio, la separación de los padres, la muerte de un familiar. En el texto se nos recuerda que los niños tienen una gran capacidad de adaptación y no hay que darle excesiva importancia a estos acontecimientos, hay que explicar las cosas con normalidad y ser un apoyo y modelo para el niño en esos momentos. Es bueno expresar los sentimientos, compartirlos con los demás y verbalizarlos, pero sin dramatizar ni exagerar.

 

En la cuarta se habla del bienestar familiar, la expresión de emociones y el tiempo libre. Esta parte creo que es de vital importancia y yo hubiera expuesto este tema antes de los casos prácticos ya que si el adulto está bien consigo mismo educa y transmite mejor a suss hijos. Lo que los padres piensan, sienten y hacen influye mucho en la conducta y relación con sus hijos.

 

La verdad es que es un libro poco extenso pero muy denso en contenido. Hay que leerlo con minuciosidad y requiere de mucho entrenamiento y esfuerzo ponerlo en práctica. Demuestra que para que un niño aprenda hay que educar primero a sus padres y si ellos cambian su manera de actuar, el niño también cambiará. Nos propone lo que tienen que aprender los padres, por dónde empezar, qué pasos seguir…

 

Es una lectura recomendable para todo aquel que se relaciona con otras personas, porque todo lo que nos dice se puede aplicar con niños, adolescente y adultos. Y sobre todo para unos padres que desbordados por la situación ya no saben qué hacer con sus hijos. El libro te da las pautas a seguir, el resto lo ponen los padres. Puedes creer o no en estas estrategias, pero si se hacen bien, funcionan.

Inmaculada Cubel Alarcón

PREVENCIÓN DEL CONSUMO DE DROGAS EN EL ÁMBITO FAMILIAR.

El fenómeno social del uso indebido de drogas constituye en nuestros días uno de los problemas más importantes a los cuales debe hacer frente la mayor parte de los países desarrollados.

 

La expansión del fenómeno de la drogadicción y la problemática social que comporta han hecho de este uno de los problemas de salud pública más graves de la actualidad, no solo por él mismo sino además por ser el desencadenante de otros problemas, como por ejemplo el SIDA o los accidentes de tráfico. Más allá de la libertad individual y responsabilidad de cada persona sobre su propio cuerpo, su vida o su muerte, el uso inadecuado o el abuso de las drogas, legales o ilegales, es un problema que genera enormes costes personales, sociales y económicos.

 

En estos momentos, la inversión de recursos económicos y humanos adscrita a la prevención continúa siendo muy pequeña, insuficiente, aunque contamos con investigaciones fiables que ponen de manifiesto la necesidad y prioridad de la prevención primaria, así como algunos de los factores de riesgo que controlan el inicio y mantenimiento del consumo de drogas en los adolescentes. Las investigaciones realizadas es necesario que vayan encaminadas a detectar las relaciones entre el inicio al consumo de drogas y una serie de factores que, a priori , podían ejercer un importante papel: socialización, autocontrol, autoconcepto, información, actitudes frente al consumo y otros factores personales y sociales.

 

Factores familiares

 

La familia es sin duda un factor principal a la hora de comprender el fenómeno de las drogodependencias. Y es importante porque el clima familiar en el que se mueve un individuo es decisivo para configurar su personalidad, sus actitudes, su autoconcepto y su forma de interrelacionarse con el medio social y cultural. Además, la influencia que otros contextos sociales puedan tener sobre los hijos, pasa normalmente por el tamiz de los padres, ampliando o disminuyendo sus efectos, tanto positivos como negativos.

 

La familia es el primer marco de referencia en el que se realiza la socialización del individuo. Este proceso es crucial para la formación del adolescente. Los padres, además de cuidar y proteger a sus hijos, como modelos de comportamiento.

 

Los estudios ponen de manifiesto que una buena relación con los padres es una poderosa protección ante el consumo de drogas y que una correcta comunicación entre padres y hijos y un clima propicio son necesarios porque la comprensión, la satisfacción percibida por el joven, el desarrollo del autoestima y el autocontrol, facilitan su progresiva independencia del grupo familiar.

 

El papel de los padres en los procesos preventivos va más allá de ofrecer un modelado racional sobre el uso de las drogas y crear un ambiente comunicativo y de buenas relaciones. El estilo de educación recibida por el hijo influye en el posterior desarrollo de una drogodependencia.

 

Por estilo educativo familiar se designa al conjunto de estrategias empleadas por los padres para influir en sus hijos e inculcarles una serie de valores y normas culturales que guían su conducta social. Encontramos dos aspectos diferentes en la disciplina: el apoyo y el control. El apoyo es la conducta manifestada por los padres, confirmando al hijo que es básicamente aceptado, querido y respetado, lo que hace que se sienta integrado en la familia. El control se refiere al grado de intensidad de la influencia de los padres. Dependiendo del nivel de control que ejerzan sobre los hijos, se puede hablar de diferentes estilos educativos familiares: democráticos, autoritarios, pasivos, etc. En relación con las drogodependencias, se ha observado que a mayor apoyo paterna son menos frecuentes las conductas no aceptadas socialmente, las agresiones y el consumo de drogas. Y sentido inverso, cuanto mayor es la coerción mayor es la frecuencia de conductas transgresoras.

 

Posteriormente, cada vez se sabe con mayor certeza que el uso frecuente de drogas parece depender más de la calidad de las relaciones entre padres y hijos que de otros factores. En general, son aconsejables cierta flexibilidad ante situaciones como las drogas o determinada crisis, una buena capacidad para el entendimiento, la comprensión y la comunicación. Cuanto antecede es suficiente para concluir que el uso y el abuso de las drogas es, primero que nada, un problema familiar (Verdú,1994).

 

La prevención de las drogodependencias en el ámbito familiar requiere que los padres se encargan de la educación de sus hijos/as, es decir, los enseñan a vivir sanamente, a tomar por si sólo decisiones sensatas, a desarrollar y potenciar su autoestima y autocontrol, es decir, que los ayudan a desarrollar al máximo todas sus cualidades como seres humanos, en un clima de amor, libertad y solidaridad. Esto es posible a través del ejemplo personal y de un clima familiar que, por medio de la comunicación, potencie el autoafirmación, el autocontrol emocional y las habilidades de resolución de problemas en los hijos.

 

El desarrollo de estas condiciones en sus hijos debe comenzar desde los primeros años de vida para profundizar progresivamente, atendiendo a la madurez que presentan en cada período evolutivo, de forma que cuando logran la adolescencia, período de mayor riesgo de inicio al consumo de drogas, posean unas actitudes saludables y unas aptitudes que les permiten tomar decisiones racionales y mantenerse en ellas, haciendo frente a la presión del grupo de iguales o de la publicidad.

 

Es muy importante que en la familia exista un diálogo permanente, una amplia y sincera comunicación entre padres y hijos, que permita disminuir las tensiones familiares e identificar situaciones de riesgo, no solo de consumo de drogas, sino también de ansiedad, depresión, frustración. Potenciar la negociación, el apoyo y la búsqueda de soluciones saludables ayuda a lograrlo.

 

Es cierto que la educación que los padres puedan dar a sus hijos no representa una garantía al cien por cien que sus hijos no desarrollen conductas adictivas, ahora bien, esto no los exime de su responsabilidad educadora. Además, lo importante es saber que cuantos más factores de riesgo controlen, más posibilidades habrá de prevenir el consumo de drogas en sus hijos

 

Aunque somos conscientes que no hay padres ideales podemos intuir cómo podrían ser unos “buenos padres”, a los que calificaríamos como democrático-normativos y cumplen:

 

•  Resaltan las actitudes democráticas.

•  Satisfacen la necesidad de afecto de sus hijos.

•  Razonan las normas establecidas y están abiertos a la negociación. No imponen su poder, lo comparten.

•  Reconocen sus errores y aceptan la suyo parte de culpa en los problemas.

•  Participan al ámbito escolar y comunitario potenciando los servicios y actividades que facilitan una educación integral y saludable y unas alternativas de ocio y tiempo libre más saludable.

Adaptado de Musitu y otros (1994).

 

La prevención del abuso de las drogas en la familia es realmente una buena forma de ejercer la paternidad, aunque sea insuficiente por si sola. Los padres y otros miembros de la familia deben estar informados de los escenarios actuales de la droga, especialmente en su localidad (Moon, 1993). Además, deben alentar y fortalecer al diálogo y la comunicación como a medio de transmitir las actitudes, habilidades y conocimientos que permiten a sus hijos tomar decisiones responsables.

 

La prevención en el seno de la familia se realiza a través de los padres. La capacitación de los mismos para el desempeño de su tarea se ve facilitada con la asistencia a los distintos cursos de formación enmarcados en la que la actualidad se denominan Escuelas de padres.

 

Hay que constatar la existencia de factores de riesgo que predisponen al consumo y la necesidad de promover factores de protección. En este sentido, los padres y madres pueden detectar factores de riesgo en sus hijos y fortalecer así los factores de protección. Este es el motivo por el que se apuesta por un enfoque educativo que promueva, en el seno de las familias, no solo la competencia para informar, sino también capacidad para trabajar hábitos, actitudes, valores y habilidades que ayudan a los hijos a desarrollar su propia autonomía y control personal para afrontar la responsabilidad de su existencia.

 

Se parte del hecho que el desarrollo de un modelo de competencia individual y social dentro del hogar los permitirá resolver con mejores recursos las situaciones intra e interpersonales de iniciación al consumo. Los padres tienen un alto grado de oportunidad de intervención sobre los factores de riesgo que detectan en sus hijos desde el ámbito familiar. Por ejemplo, si los hijos tienen una autoestima baja, los padres pueden promover valores positivas hacia la salud y/o valores prosociales, los cuales repercutirán positivamente en el incremento de la seguridad en sí mismos y, por lo tanto, mejorar el autoestima. Si mejoran los canales de comunicación, el asertividad aumentará en los distintos miembros de la familia. Si se generan estrategias que refuerzan los padres en estilos educativos adecuados con los hijos y se capacita de habilidades para la comunicación, se promoverán climas familiares positivos que fortalecerán la cohesión familiar, disminuyendo el riesgo de establecer una relación problemática con las drogas.

 

Un programa de prevención en el ámbito familiar es necesario que desarrolle su contenido trabajando los conceptos básicos de drogas y su clasificación, los factores de riesgo, la familia (Estilos educativos y drogodependencia) y las estrategias psicológicas de prevención a potenciar en el ámbito familiar tales como mejorar e incrementar la comunicación familiar, potenciar el autoafirmación en sus hijos, desarrollar un autoconcepto y una autoestima positiva en su hijo, enseñar a su hijo a resolver problemas, controlar sus emociones y afrontar racionalmente los situaciones conflictivas con sus hijos así como el desarrollo de actividades de ocio y tiempo libre saludables.

 

Bibliografía:

 

•  Musitu y otros (1994). Psicología de la comunicación humana. Ed. Lumen. Buenos Aires.

•  Verdú y Asensi, F. J. (1994). La familia y laso drogas. Ed. Cuadernos de Información en Drogodependencias. CAVO. Madrid.

•  Padres hijos y drogas (A.Vallés Lorente, A. 1998 2ª Edición. Ed. Generalidad Valenciana).

•  Hijos y Padres: Comunicación y conflictos (FAD, 2002)

•  Vallés, A. y otros (2001) Cuaderno de trabajo para la familia: Prevención, familia y adicciones. Conceptos Básicos. Ed. Mancomunidad de Municipios de la Ribera Alta.

•  Megías Valenzuela, E. y otros. (2002). Hijos y padres: Comunicación y conflictos. Ed. Fundación de Ayuda contra la Drogadicción.

Fortunato Tapia

TRASTORNO DE ANSIEDAD POR SEPARACIÓN

¿QUÉ ES LA ANSIEDAD POR SEPARACIÓN?

 

El miedo a la separación es uno de los primeros y más básicos de los miedos, incluso se da en otras especies y tiene un claro sentido adaptativo, ya que al tener a los cuidadores cerca, las probabilidades de supervivencia aumentan, hasta que el sujeto desarrolle las habilidades motoras y cognitivas necesarias para hacer frente a los estímulos “amenazantes”. Este miedo puede ser más intenso durante la infancia, aunque la intensidad declina gradualmente conforme los niños crecen y se acostumbran más a estar separados de sus cuidadores.

 

Por tanto, la ansiedad por separación puede ser considerada como un fenómeno universal que se observa normalmente después de los 6-8 meses de edad, y que persiste en diferentes grados de intensidad hasta los 2-3 años de edad (Ollendick y Huntzinger, 1991)

 

El trastorno de ansiedad por separación (TAS) es el único trastorno reconocido actualmente por la American Psychiatric Association (DSM-IV-TR, 2000) como “Trastorno específico de la infancia y la adolescencia”, pues su comienzo debe ocurrir antes de los 18 años de edad.

Para su diagnóstico, es necesario que el niño presente ansiedad excesiva ante la separación de sus principales figuras de apego o de su hogar, o ante la anticipación de la misma. Asimismo, deben presentarse una serie de síntomas tales como malestar excesivo, quejas somáticas, preocupación persistente acerca de posibles daños o pérdida de personas de apego, pesadillas recurrentes sobre separación, resistencia a ir al colegio, negativa a estar y/ o a dormir solo, síntomas de pánico o rabietas ante la separación, etc. Estos síntomas deben persistir al menos durante 4 semanas y repercutir de manera negativa en la vida del niño.

 

Los estudios epidemiológicos indican que aproximadamente un 4% de niños y adolescentes jóvenes sufren este trastorno, por lo cual es considerado uno de los trastornos más prevalentes entre todos los que ocurren durante la infancia y adolescencia.

 

 

 

DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL

 

A continuación, pasamos a comentar algunos patrones evolutivos diferenciales del TAS con respecto a otros trastornos de ansiedad.

El TAS, o alguno de sus síntomas característicos, puede llegar a confundirse con otros trastornos o con ciertos comportamientos no patológicos. Por ello, antes de iniciar cualquier intervención, vemos necesario hacer una adecuada evaluación del problema y establecer el diagnóstico diferencial con:

 

•  Fobia escolar: La resistencia o rechazo a ir al colegio es uno de los síntomas más frecuentes del TAS. De hecho, en algunos estudios se ha referido que cerca del 80% de los niños/adolescentes con rechazo escolar sufren TAS. Sin embargo, es fundamental delimitar las diferencias entre TAS y fobia escolar. Así, en la fobia escolar el niño sólo se resiste a ir a la escuela y no a otros lugares sin sus principales figuras de apego. Por lo general, esa resistencia a ir a la escuela se relaciona con alguna experiencia negativa vivida en el colegio, con compañeros o profesores, con los resultados académicos, etc.

 

•  Hacer novillos en el Trastorno disocial: En estos casos la ansiedad por separación no es la responsable del absentismo escolar, sino más bien el propósito de no cumplir las normas. Además, el niño suele permanecer fuera de casa durante el periodo de “novillos.”

 

•  Rechazo escolar en Trastornos del estado de ánimo: En ocasiones, debido al cansancio, la apatía, y a otros síntomas propios de trastornos del estado de ánimo, el niño se niega a asistir a la escuela. Asimismo, pueden aparecer síntomas depresivos como tristeza, llantos, etc. en el TAS ante la separación o la anticipación de la misma, por lo que en ocasiones esta sintomatología puede llevar a confusión.

 

•  Trastorno de ansiedad generalizada: La ansiedad no se limita a las situaciones que implican la separación de las figuras importantes. Dándose también ansiedad por rendimiento académico, cumplimiento de obligaciones, consecuencias de actos pasados, etc.

 

•  Trastorno de pánico con o sin agorafobia: Se inicia en edad más tardía y lo que se teme son situaciones en las que se pueda tener un ataque de pánico. Si bien en el TAS la amenaza de la separación puede elevar la ansiedad hasta producirse un ataque de pánico.

Llegados a este punto, vemos de especial relevancia destacar la relación entre TAS y trastorno de pánico: A pesar de que ciertas publicaciones defienden la hipótesis de que el TAS es un precursor del trastorno de pánico, esta hipótesis ha sido rechazada por diversos estudios. En esta línea, Mc Nally (1994) revisó algunos estudios que vienen a sugerir que la ansiedad de separación no se asocia de manera específica con el Trastorno de pánico. Más bien lo que parece ocurrir es que el TAS en la infancia es un factor de riesgo para múltiples trastornos (sobre todo los de ansiedad), pudiendo ser el trastorno de pánico uno más de ellos. (Sandin, 1997). Sin embargo, sigue siendo necesario llevar a cabo investigaciones controladas para poder llegar a conclusiones.

 

•  Trastornos generalizados del desarrollo: Puede aparecer ansiedad por separación, pero es tan sólo un síntoma de un amplio conjunto en el que debe haber una alteración de las relaciones sociales y familiares.

 

•  Trastornos psicóticos : Las experiencias perceptivas inusuales del TAS suelen basarse en percepciones erróneas de ciertos estímulos reales, y sólo suceden en determinadas ocasiones (por ejemplo, de noche), y son reversibles ante la presencia de la persona vinculada (lo cual no ocurre con las alucinaciones)

 

•  Trastorno negativista desafiante: En el TAS, puede haber conductas oposicionistas con el fin de evitar la separación. En cambio, en el trastorno negativista desafiante, esta conducta de oposición no se limita a las situaciones en las que se va a producir la separación respecto a las personas significativas.

 

•  Niveles de ansiedad por separación propios de la etapa de desarrollo: Como ya hemos comentado, el miedo a la separación es evolutivo. En algunas edades el miedo a la separación es normal para la edad en que se encuentra el niño, por lo que no lo consideramos clínicamente significativo.

 

 

 

TRATAMIENTO

 

La terapia cognitivo- conductual podría considerarse como una alternativa importante frente a otras técnicas utilizadas tradicionalmente, ya que las revisiones más recientes han demostrado su eficacia en el tratamiento de múltiples trastornos de ansiedad, incluido el TAS (Barret, 2000; Ollendick y King, 1998)

 

Los estudios de intervención en ansiedad por separación son recientes y escasos, por lo que en muchos casos no se dispone de datos suficientes para hallar numerosas variables moduladoras de los logros terapéuticos . Algunas revisiones de estos estudios, indican un mayor tamaño del efecto alcanzado por el entrenamiento individual frente al grupal, por los tratamientos individualizados frente a los homogéneos, y por las muestras reclutadas por el propio investigador en el ámbito escolar frente a las procedentes de los centros de salud y hospitales. Además, obtienen mejores resultados las intervenciones que incluyen evaluaciones de seguimiento de los resultados en el tiempo y los de una duración mayor.

En cuanto a la calidad de los estudios, los investigadores la consideran medio-alta, puesto que al tratarse de estudios muy actuales, son de un alto rigor metodológico (Orgilés, Méndez, Rosa e Inglés, 2003)

 

Las técnicas utilizadas para el tratamiento del TAS son similares a las usadas en el resto de problemas de ansiedad. No obstante, requieren una serie de adaptaciones que se adecuen a la edad y nivel de desarrollo del niño.

 

Finalmente, y con propósito meramente expositivo, pasamos a nombrar las técnicas más utilizadas y de demostrada eficacia en el tratamiento del TAS: Programa de contingencias, Exposición gradual in vivo a las situaciones de separación, Técnicas de modelado , Moldeamiento , y algunas Técnicas cognitivas (autoinstrucciones)

 

La combinación de las técnicas a utilizar, el diseño del proceso terapéutico y la adaptación de las mismas, queda en manos del terapeuta que realice el tratamiento, ya que no pretendo hallar un único protocolo estándar de tratamiento para poder exponerlo en el presente trabajo. De hecho, puesto que los estudios sugieren una mayor eficacia de los tratamientos individualizados frente a los homogéneos, considero que sería desacertado hacerlo.

Carolina Lebron Ruiz

18ª promoción

COCO 12; Editorial

Queridos amigos/as:

El año 2008 tiene un significado muy especial para nosotros. El Máster en Psicología Clínica cumple 21 años y llega a su 20ª edición. Nos sentimos muy orgullosos y agradecidos por ello.

Hemos organizado para celebrarlo unas “Jornadas de Actualización en Psicología Clínica” para los días 18 y 19 de abril.

Este año, al ya tradicional curso de Formación Internacional, en el que invitamos a una figura del ámbito internacional a dar un seminario de alto nivel sobre un tema clínico (día 18 de abril) le añadimos un día completo de actualización en las novedades y últimos hallazgos de las figuras nacionales (día 19). Contaremos con profesores internacionales de la talla del Dr. Douglas Turkington (Universidad de Newcastle) y el Dr. Fernando Alvarez (Universidad Hostos de Nueva York) y con profesores de nuestro país como los doctores Enrique Echeburúa, José Antonio Carrobles, Miquel Tortella o Rosa Mª Raich.

Los diferentes profesores nos mostrarán su trabajo en los temas en los que, en este momento, están trabajando.

Esperamos veros a todos allí porque sobre todo queremos que sea una fiesta.

También queremos invitaros a participar en una investigación que estamos comenzando y que creemos será de vuestro interés. El objetivo de la investigación es entender y conocer a fondo un tema algo olvidado en psicología: la infidelidad. Para ello el primer paso es recopilar datos de la población general y hemos desarrollado un cuestionario que nos ayudará a recoger información. Si estáis interesados, os animamos a pasar el cuestionario a cuantas personas podáis El Cuestionario de Infidelidad está colgado en la web o podéis pedirnos copias al Centro y enviárnoslas rellenadas. Gracias por anticipado.

El Correo Conductual pasa desde ahora a ser  on line. Con ello pretendemos que llegue a mucha más gente y que vuestros artículos tengan mayor difusión. En este número podréis leer sobre prevención de drogas en el ámbito familiar, una revisión sobre la ansiedad por separación, una opinión sobre un libro para educar a niños y os enteraréis de más cosas sobre el Congreso mundial de la asociación de terapia cognitivo-conductual en Barcelona.

Un fuerte abrazo

Febrero 2008

Carmen Pastor        Juan Sevillá

Ir al contenido completo de la revista “Correo Conductual 12”

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