CASO CLÍNICO DE DEPRESIÓN

  • Evaluación.

R.B.M es un hombre de 48 años de edad que acude a consulta aquejado de tristeza, soledad, irritabilidad y alta sensibilidad; también sentimientos de fracaso como persona, padre y como ser humano, además de desánimo y cansancio por vivir, pelear por ello y hacerlo mal.

 

Afirma sentirse así desde hace tres meses cuando se dio cuenta de que perdía a la mujer que quería. Desde entonces este estado es más o menos permanente a lo largo del día con picos de 9-10 en intensidad (de 0 a 10) que pueden durar hasta una hora.

 

Estos momentos más críticos, suelen surgir en cualquier situación o lugar y ante cualquier persona. Dice que, a veces, en primer lugar siente algo o bien es una imagen o hecho lo que hace que surja ese malestar.

 

Cuando ocurre, R.B.M siente tristeza y angustia, no sabe qué hacer ni cómo actuar; suele pensar en sus hijos y mujer, en su vida y comportamiento pasado, y lo único que hace es procurar estar solo, continuar con lo que estaba haciendo y/o ir a la Iglesia a rezar. Afirma que rezar y llorar en esos momentos es lo único que le alivia, se siente más tranquilo y contento.

 

Reconoce que todo esto ha afectado a su vida laboral y personal; su rendimiento ha disminuido y ya no practica hobbies que antes sí que solía hacer. Le gustaba leer y estudiar, salir a pasear y, los fines de semana, ir al campo (la agricultura) y dedicar horas a la bodega y los vinos.

 

Su red social siempre ha sido estrecha (todos sus reforzadores son individuales) pero también dice que su relación con los demás ha empeorado.

Hoy por hoy sólo sale a pasear y no tanto como antes. Los fines de semana va al campo, pero no hace nada, sólo visitar a su familia. Afirma: “ahora lo único que hago es ver la televisión”, cosa que le horrorizaba.

 

R.B.M es una persona rígida en su estilo cognitivo, muy conservadora e incluso, algo machista. Reconoce que en su vida nunca había llorado, ni en pérdidas de seres queridos, y que ahora “me siento como un tonto cuando tengo ganas de llorar”.

Está separado desde hace dos años y tiene tres hijos de este matrimonio. Comenta que la relación actual con su exmujer es muy buena: élmantiene económicamente a ella y a sus hijos, hablan casi todos los días y dice que: “sólo faltaría que tuviéramos relacionessexuales”. Su mujer querría volver pero él en estos momentos no quiere.

 

Actualmente, su exmujer vive en Alicante con los dos hijos pequeños y él vive en Valencia con el hijo mayor.

 

Los padres de R.B.M también viven en Alicante, en un pueblo que a él le encanta ir los fines de semana a verlos, trabajar en el campo y en sus bodegas.

 

 

La relación con sus padres la califica de extraordinaria; son muy importantes para él, al igual que su hijo el mayor.

 

Su estatus socio-económico es bastante bueno, es licenciado en Derecho y actualmente, pertenece a la dirección de una importante entidad bancaria. Dice que su trabajo le gusta y le divierte mucho, pero que a veces es duro porque viaja bastante y no tiene un horario fijo de trabajo; ha de estar las 24 horas del día disponible.

Tras un año de su separación, conoció a una mujer. Buscaba una asistenta y acudió a la casa cuna, donde le recomendaron a R., una chica ecuatoriana, y él la contrató. Con el paso del tiempo, él se enamoró y estuvieron, hasta hace tres meses, viviendo juntos.

 

Él reconoce que R. siempre había sido unamujer problemática por la vida que había llevado (drogas, prostitución…..) pero decidió darlo todo por ella y por su hija. Debido a los problemas psicológicos que R. padecía, un día decidió irse sin avisar, desapareció. Al tiempo, él tuvo noticias de ella porque apareció en un pésimo estado en otra casa de acogida de Barcelona. Él fue a buscarla y la envió a su país con su hija para que sus padres cuidaran de ella.

 

Actualmente, R.B.M les envía dinero todos los meses a Ecuador y tiene muchas dudas sobre qué hacer, cómo actuar ante esta situación.

Reconoce que esto es lo que no le deja vivir y lo que, hoy por hoy, le provoca es sensación de tristeza y desamor.

 

En su familia, todos están al corriente de la situación menos sus padres, pero no recibe apoyo de nadie.

 

R.B.M no ha hecho nunca nada por intentar solucionar el problema, de hecho sus expectativas hacia la terapia eran bajas y había acudido a consulta porque “una compañerade trabajo os conocía”. No había recibido nunca un tratamiento psicológico y no tomaba ningún tipo de medicación.

 

Su dieta estaba bastante desequilibrada y su patrón de sueño era regular aunque insuficiente (5 horas diarias).

 

No tenía claro cómo le podíamos ayudar, lo único que deseaba era “salir de esta sensación de fracaso”.

 

 

-Material empleado:

 

*Historia Personal

*B.D.I

*Cuestionario de pensamientos automáticos (Hollon y Kendall, 1980)

*Autorregistros A-B-C.

 

 

 

 

 

 

 

ANÁLISIS FUNCIONAL

EstímulosR. CognitivaR. FisiológicaR. MotoraConsecuencias

 

Ext: hechos“mi vida esganas de llorar* llanto*refuerzo

o situacionesun fracaso”irritabilidad*inhibición denegativo

que le hacen“debo hacerpenaconductasinterno

pensar en sufeliz a loshipersensibilidadreforzantes

vida.demás”desánimo*actividades*culpa

algo he hechocompensatorias: ir

Int: recuerdosmal”a la iglesia, rezar.

o imágenes.“es mi culpa

estoy solo

  • Explicación de la hipótesis.

Como podemos observar el grado de vulnerabilidad hacia la depresión de R.B.M es bastante alto: tiene falta de vida reforzante, un estilo cognitivo rígido y déficit de resolución de problemas.

 

El detonante del origen de su depresión fue la existencia de una pérdida simbólica, que en este caso sería la chica (R.), que hizo que el cliente tuviera una pérdida de reforzadores significativa (derivada de la inhibición conductual) y un aumento de la aversividad (la existencia de problemas en la vida de R.: aversión del medio).

 

Al mismo tiempo, la separación de su mujer hace dos años, podría ser considerada como ruptura de una cadena conductual que apoyara la aparición de las demás variables.

 

Además, hay que tener en cuenta las variables biológicas como el patrón de sueño insuficiente, la dieta desequilibrada y el escaso ejercicio físico.

 

 

Mantenimiento

R.B.M al haber “perdido” a R. y haber dejado de poner en práctica sus reforzadores positivos, entra en un estado de irritabilidad, llanto y desánimo que hace que su inhibición conductual aumente. A su vez, el hecho de dejar de hacer cosas positivas, hace que la vida reforzante del cliente vaya disminuyendo y su estado emocional cada vez sea peor, con lo que también aumentará, progresivamente, la inhibición conductual, entrando así en el conocido Círculo vicioso de la depresión”.

 

  • Terapia.

La primera técnica de elección en el tratamiento para la depresión de R.B.M fue la Resolución de Problemas de Nezu, Nezu y Perri, debido a la existencia de una clara aversión del medio: el cliente planteaba que necesitaba tomar una decisión respecto al tema de R.

 

R.B.M tenía claro lo que él quería y deseaba con respecto a R., pero su toma de decisión no estaba tan clara debido a las dudas que él tenía sobre lo que ella sentía hacia él (no estaba seguro de que los sentimientos de ella fueran realmente de amor). Por ello, decidimos hacer un experimento conductual a través del cual pudiéramos descubrir si R. sentía algo por él o no. Mi cliente, día a día, debía ir observando y registrando la conducta de R. para ver si realizaba conductas típicas de una persona que posee sentimientos de amor hacia otra, conductas que anteriormente habíamos acordado nosotros en sesión y que él, personalmente, consideraba que eran relevantes.

 

Así finalmente llegó a poder tomar su decisión teniendo datos claros a los que aferrarse. Paralelamente a esta técnica, pusimos en marcha un Programa deActividades Agradables para así tratar de “romper” ese círculo de la depresión mediante una disminución de la inhibición conductual. Cuando llegamos ya a la puesta en marcha de la decisión tomada y el Programa de Actividades Agradables seguía su curso, introdujimos la Terapia Cognitivapara rebatir aquellos pensamientos negativos automáticos que le provocaban el dolor emocional, tales como:

 

“este mundo es un desastre”“doy todo por ella y mira como me lo paga”

“tengo que ayudarla”“estoy solo”

“algo he hecho mal”“mi vida es un desastre”

“necesita mi ayuda”“soy un fracaso”

 

Así, progresivamente, su estado de ánimo fue subiendo y su vida se fue estabilizando.

 

Debido a su estilo de vida laboral, R.B.M siempre presentaba problemas de horarios, pero tanto sus dietas como su patrón de sueño fueron mejorando a la vez que la terapia se iba llevando a cabo.

 

  • Seguimiento.

Las últimas sesiones de la terapia fueron dedicadas a explicarle y enseñarle a R.B.M técnicas y estrategias que él debía poner en práctica de ahora en adelante para que todo lo aprendido lo pudiera emplear ante cualquier problema que le surgiera en su vida.

 

    • Programamos un enriquecimiento ambiental: debía buscar actividades nuevas y de diferentes áreas a las que ya tenía y, también, que implicaran a más personas. Ya que sus refuerzos actuales eran mayoritariamente individuales.
    • Hizo un listado de todos sus positivos: consistía en leerlo de vez en cuando y tratar de hablar de sus virtudes para que aumentara su autoestima.
    • En sesión, le ayudé a hacer un resumen de la técnica de resolución de problemas para que viera la aplicación práctica a suvida cotidiana (generalización).
    • Como tarea para casa tuvo que hacer un resumen de todo lo aprendido sobre su depresión y el tratamiento, las técnicas que había aprendido. Así en cualquier momento lo podría consultar.

 

Comprobamos que conocía perfectamente las técnicas a emplear para la depresión, entonces como prevención de recaídas, elaboró un listado con posibles problemas o desgracias que pudieran surgirle en su vida, cómo creía él que reaccionaría (cognitiva, fisiológica y conductualmente) y qué tendría que hacer para superarlo.

 

Así R.B.M estará preparado para reaccionar de una manera racional ante situaciones problemáticas futuras.

María Ventura Falcó,Promoción 16ª

EL XXXV CONGRESO DE LA EABCT

Los pasados días 21-24 de septiembre de 2005, se celebró en la soleada ciudad de Salónica (Grecia) la XXV edición del Congreso de la Asociación Europeade Terapia Cognitivo-Conductual (E.A.B.C.T.)

 

Nos gustó mucho el estilo de la ciudad, al borde del mar, con gente muy acogedora y con esa luz intensa y brillante que solo se encuentra en algunos rincones del Mediterráneo y en particular en el precioso mar Egeo.

 

El acontecimiento estuvo eficazmente organizado y dirigido por el Dr. Gregoris Simos que ejercía, además, lógicamente de anfitrión.A esta reunión anual acudieron los dioses y semidioses más brillantes de nuestro particular olimpo Cognitivo-Conductual. Tuvimos, con sumo placer, la oportunidad de ver de nuevo a maestros y amigos como Arthur Freeman, Paul M. Salkowskis, Adrian Wells, Jack Rachman, David M. Clark, Frank Datillio o Patricia Van Oppen. Igualmente fue un auténtico honor conocer a figuras míticas que no habíamos encontrado como Philip Kendall y Richard Craighead, y a figuras emergentes como los geniales Douglas Turkington y David Kingdom o el neoyorkino Robert Leahy que últimamente está en todos los foros.

 

El congreso reunió alrededor de mil participantes de todo el mundo (había hasta japoneses) que disfrutamos de 40 seminarios precongreso, 65 simposium, 200 presentaciones de postres y más de 100 conferencias. Los temas tratados incluyeron todos los tópicos habituales: ansiedad generalizada, familia y parejas, depresión, trastornos de personalidad, TOC en niños y adultos, psicosis, hipocondría, pánico, obesidad, bulimia…etc.

 

De los diferentes seminarios precongreso a los que asistimos, nos gustó especialmente el ofrecido por los doctores Kingdom y Turkington sobre el tratamiento de los síntomas negativos de la esquizofrenia. Estos dos caballeros británicos son psiquiatras aunque lo que hacen realmente es Terapia Cognitiva. Su tesis es que es probable que una parte de lo síntomas negativos de la esquizofrenia no están causados por el deterioro neurológico que implica la enfermedad sino por variables diferentes en cada persona: depresión, aislamiento social, efectos secundarios de los neurolépticos o incluso intentonas de afrontar la enfermedad de los propios afectados. Así pues, en cada caso articularíamos soluciones diferentes. Además de mostrar ese entusiasmo y carisma que sólo tienen lo grandes a la hora de hablar, mostraron varios vídeos clínicos e hicieron uno de los mayores rol-play que recordamos, ¡Felicidades!.

 

El tema estrella del Congreso fue un concepto emergente llamado mindfullness, que traduciríamos como consciencia plana. La idea surge desde las filosofías orientales: budismo, zen y diferentes tipos de meditación. Sus creadores son terapeutas cognitivo-conductuales que en un terreno personal practicaban estos métodos de autodominio. En esencia se trataría de aprender a centrarse (consciencia plana) en lo que uno hace cotidianamente, notar sin juzgar, sentir sin evaluar. Conectarse. Se practica con tareas corrientes: andar, comer, estudiar, hacer deporte y luego se aplica para manejar mejor las emociones negativas: ansiedad, depresión o enfado. Es desde luego una idea fresca e interesante que exige investigación y análisis científico.

 

Esta escasa semana que pasamos en Salonika fue extraordinariamente agradable y productiva. Disfrutamos de un entorno privilegiado, con su luz y su comida, de buenos y viejos amigos, tuvimos la ocasión de conocer a admirados personajes y, por supuesto, aprendimos muchas ideas nuevas.

 

El año que viene la cita es en Paris y en el 2007 en Barcelona.

Salónica del 21-24 de septiembre de 2005

Los Doctores Dattilio y Freeman

Los doctores Kingdom y Turkington

ARTÍCULO DE OPINIÓN SOBRE LA FIGURA DEL PSICÓLOGO

No son pocas las veces que en torno a una sobremesa o en una tertulia se pone en tela de juicio la profesionalidad del psicólogo e incluso se llega a infravalorar o negar su eficacia. Nuestra profesión parece especialmente susceptible de ser objeto de valoración por parte de cualquier sujeto. Podemos comprobar como compartir rellano con un estudiante de psicología o finalizar un bestseller de autoayuda da licencia para cuestionar hasta los más básicos pilares que sostienen nuestra profesión.

 

Seguimos, todavía en muchas ocasiones, “teniendo que ganar” el respeto profesional que como bien sabemos empieza por nosotros mismos. Pasamos de ser charlatanes y oportunistas a ser el principal objeto de la “corriente filosófica”, conocida vulgarmente y cada vez más aceptada, ponga un psicólogo en su vida. Desde mi punto de vista, la visión simplista que en ocasiones acompaña a nuestra imagen social se encuentra favorecida por la “psicologización” de la propia vida, de cada suceso e hito evolutivo contemplado como objeto de tratamiento.Como bien sabemos, no todos los “problemas” son susceptibles de tratamiento psicológico, no vale todo.

 

Dejamos de alimentar la percepción de adivinación y efecto mágico que tanto tiempo hemos llevado a cuestas y ofrecemos un servicio honesto que, como cualquier otro, participa de las reglas del mercado laboral. Somos técnicos especialistas en la evaluación, funcionamiento y manejo de los problemas emocionales y contamos con potentes instrumentos para llevar a cabo nuestro trabajo con una elevada eficacia. Estas garantías atienden a datos obtenidos de la investigación y avalan cada una de las intervenciones del psicólogo profesional.

 

Nuestro trabajo no se apoya en subjetividades ni avanza en base a la práctica indiscriminada del ensayo-error. Muy en contra de esta idea, disponemos de una sistemática detrabajo que nos respalda y guía para dar el siguiente paso. Sin duda, me refiero a la secuencia de etapas o fases de la terapia, a nuestro esquema o esqueleto de trabajo dotado de significación.

 

Ser honestos con nuestra profesión y con nuestros clientes implica respetar cada parte del proceso y aplicar nuestros conocimientoscon criterio, es más, con criterio científico. Hacerlo de este modo nos da la seguridad de que vamos por el camino adecuado.

 

Cuando evaluamos empleando los procedimientos seleccionados al efecto y desplegando nuestras habilidades como terapeutas para obtener la información pertinente, llegamos a estar en disposición de emitir nuestra valoración al cliente. Como especialistas, en la fase de planteamiento de la hipótesis, devolvemos cada dato recabado y facilitado por el cliente en torno a su problemática, y lo hacemos encuadrándolo en una estructura lógica y organizada, contemplando cada una de las variables que interactúan. Hacemos partícipe al cliente de la existencia o no del problema emocional como tal,la posible explicación del origen del mismo en caso de que dicho problema emocional sea real y acotamos su funcionamiento actual, cómo y por qué dicho problema se mantiene en el presente. Tras el análisis de la funcionalidad y su explicación al interesado, éste contempla su realidad empleando otras lentes y puede, en la medida en que conoce el funcionamiento del problema, advertir el objetivo terapéutico y las posibles vías de acceso para incidir sobre el problema.

 

La forma, el método empleado o la técnica adecuada para lograr el fin que se persigue la escoge, como no podría ser de otro modo, el técnico y especialista, el psicólogo. En virtud de diferentes niveles realiza la toma de decisiones terapéuticas y propone un plan de trabajo. En este punto sabemos qué está ocurriendo, la hipótesis sobre el origen, cómo funciona y por qué se mantiene dicho problema emocional. Es más, nuestro cliente conoce toda esta información, tenemos objetivos comunes y contempla la problemática desde la misma perspectiva lógica que el clínico.

 

Basándonos en el modelo de decisiones terapéuticas analizamos cada uno de los niveles que lo componen. Consideramos el nivel experimental (¿Para este problema en concreto de qué técnicas avaladas por estudios experimentales disponemos?), el nivel organismo (¿Esta persona reúne las características necesarias para trabajar con esta técnica?)y el nivel funcional, siendo el eje directriz (¿Ante qué secuencia funcional nos encontramos?, ¿Por qué se mantiene?).

 

De este modo, las técnicas seleccionadas por el psicólogo que componen el paquete terapéutico para cada caso son específicas y se ajustan a las características de la persona, alanálisis funcional de su problema emocional y están avaladas por datos experimentales. Su adecuada selección, gestión y aplicación, junto con la consideracióndel resto de variables facilitadoras e intervinientes, precisan de una formación específica y especializada del técnico.

 

Conocer el modelo y ajustarse al esquemabásico comentado es el punto de partida quenos permite avanzar con seguridad y confiar en el trabajo profesional y bien hecho. Y es así fundamentalmente porque sabemos que el tratamiento se desprende de nuestro modelo teórico y que los resultados, con datos sobre la mesa, avalan nuestro planteamiento.

 

Desde mi punto de vista, el respeto a la profesión debe contemplarse en cada uno de los profesionales que la componen, en cada persona que ejerce su trabajo, exigiéndose y exigiendo al colectivo un desempeño eficaz y adec

Susana Tárrega Verdú.Promoción 16ª

LA LOPS Y EL RD A DEBATE

Hoy en día, no hay psicólogo que no haya oído hablar de la famosa Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, Ley 44/2003 de 21 de Noviembre, de la mano del no menos protagonista Real Decreto 1277/2003 de 10 de Octubre, que establece las bases sobre la autorización de centros sanitarios.

 

El tema ha sido largamente comentado, criticado, peleado, y “parcheado”; pero a estas alturas aún hay ciertos puntos que, para mi modesta opinión, siguen resultando un misterio incomprensible.

 

Dado que, a veces, “bombardeo” de información no es equiparable a “comprensión” del problema, me gustaría con este artículo hacer un planteamiento de la cuestión tal y como se ha ido desarrollando en los últimos años, recogiendo los aspectos relevantes (que no todos los importantes, pues necesitaríamos demasiadas ediciones del CO-CO para cubrirlos) para establecer un punto de partida; y a la vez abrir un espacio en el forum del CTC (como sabéis: www.cetecova.com) donde podáis expresar vuestras opiniones, quejas, dudas,experiencias personales al respecto… y compartirlas con quien las quiera escuchar y quién sabe si resolver. Yo misma, al final de estas páginas lanzo una serie de cuestiones que me inquietan y hago un llamamiento para que, quien quiera comentar o responder a ellas lo haga.

 

 

Breve repaso histórico de algunos acontecimientos que han marcado el desarrollo del conflicto:

 

– 1946, La O.M.S. define la Salud como “un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no sólo ausencia de enfermedad o dolencia”.

– El Real Decreto 1954/1994, de 30 de septiembre, sobre el Catálogo de Títulos Universitarios Oficiales (B.O.E. del 17 de noviembre) incluye el Título de licenciado en Psicología en el apartado “II Ciencias Sociales y Jurídicas”, considerando homologados a dicho título los de Licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación (Sección Psicología en todas sus especialidades) y el de Licenciado en Filosofía y Letras (división de Filosofía y Ciencias de la Educación: Sección Psicología) .El Ministerio de Educación clasifica los estudios universitarios en 3 ramas: Humanidades, Ciencias Sociales y Jurídicas y Ciencias de la Salud, sólo con carácter administrativo.

– Tras un importante esfuerzo se promulga el Real Decreto 2490/1998 por el que se crea el Título Oficial de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica, enmarcándolo en el Sistema Nacional de Salud con convocatorias anuales y un programa de Formación Residente de 3 años de duración.

– El PP aprueba laLey de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (Ley 44/2003 de 21 de Noviembre), con el fin de “regular las condiciones de ejercicio y los respectivos ámbitos profesionales, así como las medidas que garanticen la formación básica, práctica y clínica de los profesionales” sanitarios, para “dotar al sistema sanitario de un marco legal que contemple los diferentes instrumentos y recursos que hagan posible la mayor integración de los profesionales en el servicio sanitario, en lo preventivo y lo asistencial, tanto en su vertiente pública como en laprivada (…) garantizando que todos los profesionales sanitarios cumplen con los niveles de competencia necesarios para tratar de seguir salvaguardando el derecho a la protección de la salud”. Los requisitos para que una profesión forme parte de esta ley son: tener un Colegio Profesional y estar adscrita a las Ciencias de la Salud. Se incluyen: médicos, farmacéuticos, veterinarios, y los especialistas en Ciencias de la Salud. Se excluye, por tanto, al psicólogo como profesional de la salud, exceptuando la especialidad de clínica.

– Se aprueba también el Real Decreto 1277/2003 de 10 de Diciembre, que establece las bases para la regulación de centros sanitarios, ignorando la función del psicólogo.

– El PSOE, desde la oposición, se compromete a cambiar la Ley incluyendo a la Psicología como profesión sanitaria.

– Con el cambio de Gobierno, lo prometido no se cumple y comienzan las movilizaciones por parte de los Colegios Oficiales de Psicólogos, Facultades, profesionales, asociaciones y algunos partidos políticos que se van sumando a la causa.

– Las Cortes aprueban el 13 de Mayo de 2005 la Ley 7/2005, creándose así el Consejo General de Colegios Oficiales de Psicólogos, “con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el cumplimiento de sus funciones con arreglo a la ley”, BOE núm. 115, 14 de mayo, 16345.

– El Real Decreto 654/2005 de 6 de Junio de 2005 modifica el plazo para computar el ejercicio profesional requerido por las disposiciones transitorias segunda, tercera y cuarta del RD 2490/1998 de 20 de Noviembre, abriendo un nuevo plazo para la presentación de solicitudes.

 

Entre los que apoyan la Ley, se argumentan razones como éstas para mantenerla:

 

  • Es una forma de acreditar que el profesional que realiza funciones sanitarias esté preparado para desempeñar su trabajo, tanto en la Sanidad pública como en la privada.
  • Los psicólogos no clínicos podrán seguir desempeñando sus funciones, derivando al especialista parte de su trabajo cuando detecten la necesidad de su competencia.
  • Hay un excedente de profesionales de la Psicología.

 

Pero los detractores de la LOPS se basan en las siguientes consideraciones para exigir su modificación:

 

  • El contenido fuertemente sanitario de la formación académica en la Licenciatura de Psicología,que en materias troncales supera el 70% (según resumen del Informe de los COPs contestando al enviado por el Ministerio de Sanidad al Defensor del Pueblo, del 29 de Noviembre de 2004 -INFOCOP, núm 22. Enero-Marzo 2005, p.23-24), además de las materias optativas, que incrementarían este porcentaje(personalidad, evaluación, diagnóstico, psicopatología, procesos psicológicos básicos, psicoterapia…).
  • El trabajo del psicólogo, en cualquiera de sus ámbitos profesionales, exhibe un predominio de la actividad profesional en el ámbito de la salud (evaluando, diagnosticando, tratando, rehabilitando, promoviendo la salud, previniendo riesgos para la misma…), encajando con el concepto de Salud integral propuesto por la O.M.S.
  • La confusión delos términos “clínico” y “sanitario, o entre “salud mental” y “salud”: El psicólogo clínico: desarrolla sus funciones en el área de la salud mental; elpsicólogo ocupa un papel innegable de intervención en diversos aspectossanitarios, no exclusivamente limitados al área de la salud mental (ámbito jurídico, educativo, social…) íntimamente relacionados con el bienestar global del individuo (tal y como secitaen el apartado anterior). Resulta difícil ignorar todo este trabajo y reconocer exclusivamente la labor del psicólogo clínico como sanitaria.
  • La propia Administración reclama psicólogos, no específicamente psicólogos clínicos, para la intervención sanitaria en situaciones de catástrofes, violencia doméstica, problemas conductuales en las aulas, rehabilitación en drogodepencias…
  • No existe una Ley parecida en el resto de Europa que diferencie las profesiones sanitarias de las que no lo son. Además, el futuro desarrollo delas enseñanzas superiores a que se tiende en Europa (con una titulación general de grado, que podrá ser completada un postgrado específico) queda fuera de la LOPS.
  • El Ministerio de Sanidad y Consumo convoca anualmente un número de plazas para la especialidad claramente insuficiente para atender a las necesidades de la población (unas 80 plazas al año).
  • El 68% de los psicólogos se sienten clínicos aunque no tengan la especialidad.
  • Previamente a la LOPS y al RD se había reconocidoen decisiones frente a tribunales el estatus de sanitario de la profesión (ej: al no gravar IVA al estar relacionada la actuación con el bienestar de la población).
  • El código deontológico establece que su actividad está centrada en la salud.

 

Basándose en estos argumentos, los Colegios Oficiales de Psicólogos, Universidades, asociaciones, estudiantes,profesionales… se han ido movilizando primero tímidamente y llegando aacciones más contundentes (como las movilizaciones de miles de psicólogos –hasta 20.000- ante las sedes del PSOE del 10 de noviembre o 18 de diciembre de 2004, 5 de marzo, 7 y 11 de Mayo de 2005…, recogidas de firmas y escritos, gestiones con los partidos políticos y con el Ministerio de Sanidad y Consumo…) para conseguir los siguientes objetivos:

 

  • Una contemplación en el RD de la actividad sanitaria que desempeñan tanto psicólogos como psicólogos clínicos, viable jurídicamente.
  • El reconocimiento de la LOPS del ejercicio profesional de los psicólogos en el campo de la salud.
  • La adscripción de la Licenciatura de Psicología dentro de las Ciencias de la Salud.
  • Ampliación de las plazas PIR, aproximándose más a la realidad, así como mayor número de plazas para psicólogos en la Sanidad Pública.
  • Ampliación de los plazos de presentación de solicitudes para la obtención del Título de Especialista, así como la modificación de los plazos para computar el ejercicio profesional.

 

¿Y qué se ha conseguido con todas estas acciones?

 

  • Una mayor concienciación del conflicto social.
  • Un acuerdo generalizado entre COPs, facultades, estudiantes, profesionales y Asociaciones de Psicología, en cuanto a la posición a defender.
  • El Defensor del Pueblo se ha hecho eco del problema.
  • Se ha recibido apoyo de partidos políticos (IV-IU-ICV, ERC, Mixto-BNG, incluso el PP, han presentado iniciativas parlamentarias en el Congreso para que se reconozca con rango de Ley que la licenciatura en Psicología es una profesión sanitaria).
  • Los medios de comunicación recogen la problemática.
  • Tras un prolongado silencio por parte del Gobierno, finalmente ha reconocido que existe un problema y ha afirmado que los Licenciados en Psicología realizamos actividades sanitarias y que la Licenciatura en Psicología tiene competencias en el ámbito de la salud, pero añade que debido a su carácter polivalente no procede su inclusión en la LOPS, además deproponer en un informe una solución al Real Decreto 1277/2003 de “dudosa legalidad”.
  • Ampliación de los plazos para computar el ejercicio profesional requerido por las disposiciones transitorias segunda, tercera y cuarta para la obtención del Título de Especialista en Psicología Clínica y presentarlo ante el Ministeriohasta el 16 de diciembre de 2005 (se requiere que el inicio de la actividad profesional sea anterior a diciembre de 1998 y computable hasta junio de 2005).

 

Resultados ciertamente modestos, que no alcanzan ni de lejos los objetivos perseguidos por los miles de psicólogos afectados y preocupados por el tema. De seguir adelante con la LOPS y no hallar una viabilidad legal a la reforma del RD, se pronostica consecuencias muy negativas para los profesionales presentes y futuros así como para el estatus de la Licenciatura de Psicología y, en definitiva, para la población que necesita de sus servicios, entre las que destacan:

 

  • Imposibilidad de ejercer en un centro sanitario, sea público o privado, si no se tiene el título de especialista.
  • Con lo que 50.000 estudiantes de Psicología y miles de psicólogos licenciados en los últimos años no podrán desempeñar funciones sanitarias.
  • Limitación de los derechos del ciudadano a acceder a la atención psicológica y a prestaciones de mayor calidad.
  • La reducción de la salida profesional afectará a la demanda de estudiar la carrera.
  • Reducción de las investigaciones de carácter sanitario al disminuir el personal especialista.
  • Reducción de las actividades de formación práctica sanitaria.

 

Todo la arriba expuesto no es más que un intento de ordenar, de una manera simplificaday clara, los muchos acontecimientos que se han ido sucediendo en relación a la LOPS y el RD.

 

Cuando me planteé abordar este tema lo hice, en parte, con el objetivo de leer lo publicado hasta el momento para así poder desvelar mis dudas personales al respecto; pero tras una revisión bastante completa todavía no he conseguido echar luz sobre las cuestiones que más me inquietan y que pongo sobre la mesa por si alguien las quiere aclarar o compartir:

 

  • Por qué no se informó y movilizó de una manera más contundente cuando la LOPS era sólo un proyecto de Ley y no cuando ya estaba aprobada.
  • El carácter retroactivo de la Ley: se requiere en las disposiciones segunda, tercera y cuarta haber comenzado a trabajar antes de 1998. Con lo que se quedan fuera miles de profesionales que llevan ejerciendo desde entonces.
  • De dónde se van a sacar tantas plazas PIR para acercarse remotamente a la demanda tanto de profesionales que quieren continuar así como comenzar su labor como clínicos.

 

  • Si sólo los psicólogos clínicos se harán cargo de la labor que ellos venían realizando más la de los miles que ejercen actualmente sin tener la especialidad y además el resto de psicólogos tendrán que remitirles la parte de su trabajo que requieran funciones sanitarias… necesitarán de muchos más psicólogos clínicos para ayudarles a sobrellevar el estrés que supondrá el desbordamiento de su trabajo.
  • Si el proceso de homologación continúa al ritmo que lleva hasta el momento, se prevé que finalizará en el 2012. ¿Y hasta entonces cuál será la situación legal de los profesionales pendientes de reconocimiento?
  • El porcentaje de resoluciones negativas viene siendo de alrededor de un 30%, y a otro tanto se insta a la realización de una prueba. ¿Está la situación como para ser demasiado rigurosos con la aplicación de los criterios?.
  • ¿Cómo se pudo empezar a aplicar el RD en algunos casos en 2004 cuando no se había concluido el proceso de resolución de las solicitudes?
  • ¿Sólo con la LOPS se asegura la calidad de los profesionales sanitarios?
  • ¿La LOPS asegura la calidad de los profesionales sanitarios?

Mª Luisa Martín Orgilés. Promoción 11ª

HOMOSEXUALIDAD Y ADOPCIÓN

El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó el pasado mes de junio de forma definitiva la ley que regula el matrimonio entre personas del mismo sexo y que posibilitala adopción de niños a estas parejas. El texto modifica el Código Civil en 16 artículos, aunque principalmente los cambios se basan en sustituir las palabras “marido” y “mujer” por “cónyuges” y las palabras “padre” y “madre” por “progenitores”. Además, amplía el artículo 44 con la siguiente afirmación: “El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo”.( BOE núm. 157, 02/07/05). Con esta ley, España se une al grupo de Bélgica, Holanda y Canadá, países que ya han aprobado sus respectivas leyes nacionales en esta materia.

 

Una ley que responde a la realidad actual de las familias españolas, ya que “hoy en día hablar de familia implica mucho más que padres heterosexuales e hijos biológicos fruto de la concepción natural” (Frías, Pascual y Monterde, 2004). “Se desconoce el porcentaje de niños que está creciendo en familias con padres gays o madres lesbianas. En España, las estadísticas entorno a la homosexualidad son prácticamente inexistentes, aunque las estimaciones giran en torno a un 10- 12% de hombres gay, frente a un 6-8% de mujeres lesbianas, alcanzando la aceptación de las personas homosexuales tasas de un 65 y 70% de la población” ( Frías, Pascual y Monterde, 2003). Existen más datos sobre países como Estados Unidos ya que incluye en su censo nacional preguntas sobre la orientación sexual de las familias, estimándose que en torno a 6-10 millones de niños tienen un padre gay y/o una madre lesbiana (Allen y Demo, 1995).

 

Las investigaciones sobre homosexualidad llevadas a cabo desde la década de los 50, mostraron que “aunque la exposición al prejuicio y la discriminación a menudo es causa de gran estrés y malestar, no hay evidencia fiable de que la orientación homosexual per se deteriore el funcionamiento psicológico” ( Freedman, 1971; Gonsiorek, 1991; Hart, 1978; Hooker, 1957; Reiss,1980) y culminaron con la desclasificación por la American Psychiatric Association de la homosexualidad como trastorno mental en 1973( Gonsiorek,1991), y por la American Psychological Association dos años más tarde. Así en 1976 la APA adoptó una resolución (http://www.apa.org/pi/lgbc/policy/statements.html) donde destacaba que ni el sexo ni la identidad de género ni la orientación sexual, son motivos que impiden la adopción, del mismo modo que no deben ser variables que retiren la custodia (Frías, Pascual y Monterde, 2004).

 

Las investigaciones sobre hijos de padres homosexuales aparecieron a principios de los años 70 ( Osman, 1972 ) , aunque la mayor parte de estudios corresponden a las últimas dos décadas, concluyéndose que las facultades parentales de los padres gay y mujeres lesbianas no difieren estadísticamente de las de los padres heterosexuales (Allen y Burell, 1996; Brewaeys y Hall, 1997; Goodman, Emery y Haugaard, 1998; Patterson, 1992 ). En 1995 la Apa publica Lesbian and gay Parenting : A resource for psychologist(http://www.apa.org/pi/parent.html) proporcionando una bibliografía comentada de investigaciones psicológicas. Se concluye que los resultados de las investigaciones señalan que los padres heterosexuales y los padres homosexuales crían a sus hijos de forma muy semejante, no apoyando los datos los estereotipos sociales. (Frías, Pascual y Monterde, 2004).

 

Incluída en esta bibliografía de la APA, Patterson (University of Virginia), analiza los tres principales “miedos” que los tribunales y la sociedad en general, esgrimen sobre los efectos de padres gay o madres lesbianas en los niños.

 

1 ) En primer lugar, el posible deterioro en el desarrollo de la identidad sexual y trastornos en la identidad de género y/o en el comportamiento asociado al rol sexual.Ningún estudio muestra evidencia de la existencia de dificultades en identidad de género – autoidentificación de una persona como hombre o mujer – entre hijos de madres lesbianas ( Green,1978; Green, Mandel, Hotvedt, Gray & Smith, 1986; Kirkpatrick, Smith & Roy, 1981), mostrando a los niños contentos con su género y sin deseos de pertenecer al sexo opuesto (Golombok, Spencer & Rutter, 1983). No hay estudios disponibles sobre niños de padres gays en este área.

Respecto al comportamiento asociado al rol sexual, Kirpatrick y colaboradores (1981) no encontraron diferencias entre niños de madres lesbianas o heterosexualesen preferencia de juguetes, actividades, intereses, o elecciones ocupacionales. Rees (1979) muestra que no existen diferencias significativas en masculinidad o androginia entre estos niños. En resumen, la investigación sugiere que los hijos de madres lesbianas desarrollanpatrones de comportamiento asociado al rol sexual similares a los de hijos de madres heterosexuales ( Patterson, 1995).No hay estudios disponibles sobre niños de padres gays en este área.

En relación con la orientación sexual, en todos los estudios ( Bailey, Bobrow, Wolfe & Mikach, 1995; Bozet, 1980, 1982, 1987, 1989; Gottman, 1990; Golombok et al., 1983; Green, 1978; Huggins, 1989; Miller,1979; Paul, 1986; Rees, 1979), la gran mayoría de hijos adolescentes de padres y madres homosexualesse describían a sí mismos como heterosexuales. Tomados juntos, los datosno sugieren elevados índices de homosexualidad entre estos niños. En un reciente estudio, Bailey y colaboradores (1995), estudiaron hijos adultos de padres gay, encontrando que más del 90% de los hijos eran heterosexuales. Debido a que los hijos heterosexuales y no heterosexuales no diferían en la cantidad de tiempo que habían residido con sus padres, los efectos de la exposición a la orientación sexual de los padres sobre los hijos había sido o pequeña o casi inexistente.

 

2) En segundo lugar, aspectos del desarrollo personal de los niños aparte de la identidad sexual, por ejemplo que los niños presenten más dificultades de ajuste y/o problemas de conducta. La investigación a este respecto incluye estudios sobre autoconcepto ( Gottman, 1990; Huggins, 1989; Patterson, 1994a; Puryear, 1983), juicio moral ( Rees, 1979), evaluaciones psiquiátricas ( Golombok et al., 1983; Kirkpatrick et al., 1981) e inteligencia ( Green et al., 1986). Los resultados muestran la no existencia de diferencias significativasentre hijos de padres homosexuales y heterosexuales, excepto en autoconcepto (Patterson, 1994a) en el cual los niños de madres lesbianas mostraban mayores niveles de estrés , aunque manteniéndose dentro del rango normal ( Patterson, 1995), demostrándose la misma probabilidad de desarrollar problemas de ansiedad y depresión ( Golombok y Tasker, 1996).

 

3) En tercer lugar, se han esgrimido posibles dificultades en las relaciones sociales, incluyendo que los niños puedan ser estigmatizados por sus iguales, o que tengan más posibilidades de sufrir abuso sexual por parte de sus padres o de las amistades de sus padres ( Editors of the Harvard Law Review, 1990; Falk, 1989; Hitchens & Kirkpatrick, 1985).

 

La calidad de las relaciones sociales de los niños con sus iguales fue descrita, por término medio, como positiva por los investigadores ( Golombok et al., 1983) y por las madres lesbianas y sushijos ( Green et al., 1986). La mayoría de los niños en edad escolar señalaron a niños de su mismo sexo como sus mejores amigos, y su pertenencia a grupos de amigos de su mismo sexo, sugiriendo un desarrollo normal en sus relaciones con los iguales(Patterson, 1995). No hay estudios disponibles sobre niños de padres gays en este área.

 

Respecto a las relaciones con los adultos, Golombok (1983) encontró que los niños de madres lesbianas divorciadas tenían más contacto con sus padres que los hijos de madres heterosexuales divorciadas, sin embargo un estudio de Kirkpatrick (1981) no mostró diferencias a este respecto. Los hijos de madres lesbianas tienen contacto con los amigos adultos de sus madres, siendo estos amigos una mezcla de adultos homo y heterosexuales (Golombok et al. 1983).

 

En relación con la mayor probabilidad de sufrir un abuso sexual, los resultados en este área revelan que la gran mayoríade adultos que perpetran abusos sexuales son hombres; el abuso sexual de niños por mujeres adultas es extremadamente raro ( Finkelhor & Russell, 1984; Jones & MacFarlane, 1980; Sarafino, 1979). Además, una abrumadora mayoría de casos de abuso sexual en niños incluye un hombre adulto abusando de una niña o adolescente ( Jenny, Roesler & Poyer, 1994). La evidencia disponible revela que no hay mayores probabilidades que un hombre gay perpetre abuso sexual a niños frente a un hombre heterosexual ( Groth & Birnbaum, 1978; Jenny et al., 1994). Los miedos a que los niños de padres homosexualeso madres lesbianas presenten mayor riesgo y probabilidades de sufrir abusos sexuales no tienen base en la literatura de investigación ( Patterson, 1995).

 

En resumen, no hay evidencia que sugiera que los gays y lesbianas no son capaces de ser padres o que el desarrollo psicosocial de los hijos de gays y lesbianas está comprometido. Ningún estudio ha encontrado desventajas en aspectos relevantes respecto a los hijos de padres heterosexuales. En realidad, la evidencia de los datossugiere que el hogar aportado por los homosexuales es tan prometedorcomo el aportado por los heterosexuales para apoyar y posibilitar el crecimiento psicosocial del niño.

 

Ha de reconocerse que la investigación en este campo es todavía reciente y relativamente escasa. Se desconoce más sobre los hijos de padres gays que sobre los hijos de madres lesbianas. Poco se sabe sobre el desarrollo de los hijos de padres homosexuales durante la adolescencia o etapa adulta. Las fuentes de heterogeneidad han de ser todavía sistemáticamente investigadas. Son necesarios estudios longitudinales sobre familias homosexuales a lo largo del tiempo. ( Patterson, 1995).

BIBLIOGRAFIA:

 

  • Bailey, J.M., Bobrow, D., Wolfe, M., & Mikach, S. (1995). Sexual orientation ofadult sons of gay fathers.Developmental Psychology, 31, 124-129.
  • Frías, Pascual y Monterde (2003), “Familia y diversidad : hijos de padres homosexuales “ (http://www.uv.es/-friasnav/unidad%20inves.html)
  • Frías, Pascual y Monterde (2004), “Hijos de padres homosexuales, ¿qué lesdiferencia?” (http//www.interpsiquis.com/2003/)
  • Golombok, S., Spencer, A., & Rutter, M. (1983). Children in lesbian and single-parent households: Psychosexual and psychiatric appraisal. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 24, 551-572.
  • Green, R. (1978). Sexual identity of 37 children raised by homosexual ortranssexual parents. American Journal of Psychiatry, 135, 692-697.
  • Kirkpatrick, M., Smith,C., & Roy, R. (1981). Lesbian mothers and their children : Acomparative survey. American Journal of Orhopsychiatry, 51, 545-551.
  • Patterson, Charlotte J. (1995) “Lesbian and gay parenting : a resource forpsychologist” (http//www.apa.org/pi/parent.html)
  • Patterson , Charlotte J. (1994) . Children of the lesbian baby boom: Behavioraladjustment, self-concepts, and sex-role identity. En B. Greene and G.M Herk (Eds). Lesbian and gay psychology : theory, research and clinical applicattions . (pp 156 – 175). London : Sage publications.
  • Patterson, C. J. (1995). Families of the Lesbian Baby Boom: Parents’ division oflabor and children’s adjustment. Developmental Psychology, 31, 115-123

 

Estudios empíricos sobre el tema: http://www.apa.org/pi/l&gbib.html

Artículos y capítulos de libros :http://www.apa.org/pi/l&gart.html

Listado de libros: http://www.apa.org/pi/l&bbks.html

Virginia Dehesa Villasante. Promoción 16ª

“BULLYING”

La violencia en las aulas ha existido siempre pero da la sensación de que es un tema que aumenta cada día en el medio escolar, no obstante tenemos que tener en cuenta que los medios de comunicación en la actualidad no son los mismos que antaño y se tiende a exagerar la problemática y aunque los detalles que se dan acerca de la violencia escolar pueden ser ciertos, suelen generalizarse a todos los casos muy a menudo. Los episodios de violencia escolar están causando frecuentemente “alarma social”, ya que tienen una enorme capacidad para atraer la atención pública, así pues tanto la comunidad educativa como las Administraciones Públicas se han tenido que plantear la necesidad de prevenir y evitar la violencia en la escuela.

 

No es un fenómeno novedoso ya quela violencia escolar se ha producido siempre en mayor o igual intensidad, y ahora son más visibles porque afectan a más personas y porque padres, medios de comunicación y sociedad en general se han sensibilizado.

 

El psicólogo Dan Olweus ha sido el primer estudioso de la violencia en las aulas, al empezar a preocuparse de las dinámicas violentas entre iguales en su país (Noruega) en torno a 1973. También en Suecia desde comienzos de los Setenta se realizan investigaciones sobre situaciones de agresión en enseñanza media. Por otro lado en Estados Unidos e Inglaterra también comienzan las investigaciones sobre conductas agresivas en ámbitos escolares como por ejemplo la Investigación Nacional para los Delitos de Victimización. En Holanda (Mooij, 1994), Escocia (Mellor, 1990), Irlanda (O´Moore, Kirkham y Smith, 1996) etc. En España hasta1999 no hay estudios oficiales, siendo el primero un estudio del defensor del menor.

 

“Bully” es una palabra inglesa que significa matón o agresor y al hablar de bullying nos estamos refiriendo a conductas que tienen que ver con la tiranización, amenaza, aislamiento, agresiones físicas, humillaciones, intimidación y/ o insultos de una forma sistemática hacia una o más víctimas por parte de uno ó más agresores. Siendo lo importante la repercusión que tiene sobre la víctima más que la acción en sí misma, así pues “Un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos” (Olweus, 1998, p. 25)

 

Según los datos obtenidos de una investigación española un 5.7% de alumnos españoles han sufrido bullying y con un 5.9% podríamos situar también al agresor (Avilés, 2002). Así pues estamos hablando de un problema lo bastante frecuente en nuestras aulas para tomar cartas en el asunto.

 

Aunque hay muchos estudios europeo que avalan que existe un número mayor de agresores de género masculino, otros como por ejemplo el realizado en Japón (Monmbusho, 1994), nos indica lo contrario. La edad donde el bullying cobra mayor fuerza suele ser a partir de los 12-13 años (con la llegada de la adolescencia)

 

Las Características del bullying serían las siguientes: Existencia de una víctima atacada por un abusón/es; Presencia de desigualdad de poder (uno más fuerte y otro más débil) en cuanto a un desequilibrio físico, social o psicológico; Existencia de una acción agresiva “de forma repetida en el tiempo” (Olweus, 1998, p.25); Expectativa en la víctima de ser blanco de ataques posteriores; la intimidación se refiere a sujetos concretos y se puede ejercer en grupo o en solitario.

 

Los Tipos de Bullying pueden ser cuatro: Físico (empujones, agresiones con objetos…) que son más frecuentes en Primaria; Verbal (motes, insultos, menosprecios públicos…) siendo el más habitual según las investigaciones; Psicológico (llegando a fomentar una sensación de temor y minar la autoestima de la víctima); Social (al pretender aislar a la víctima del resto de compañeros)

 

Es conveniente a la hora de evaluar el problema no confundir todas estas situaciones con los altibajos normales que se suelen producir en las relaciones entre alumnos, especialmente a lo largo de la etapa de la adolescencia y pre-adolescencia, conceptualizando los conflictos y las malas relaciones entre compañeros así como los problemas de disciplina como lo que realmente son, no como verdaderos problemas de violencia, aunque teniendo en cuenta que si estos no se resuelven adecuadamente pueden degenerar en ello.

 

Los agresores o “bullies” habitualmente son del sexo masculino según diferentes estudios (Olweus, 1998; Ortega, 1994) y suelen tener mayor fortaleza física. Normalmente han repetido curso por lo que son los mayores del grupo y por lo tanto con una integración escolar mucho menor (Cerezo, 1997), siendo menos populares que los más adaptados pero más que las víctimas, careciendo de lazos familiares fuertes. Pueden ser de dos tipos, los que cometen la agresión directamente y los que dirigen a una ó más personas para que cometan la agresión.

 

La víctima se caracteriza por su inseguridad, debilidad, timidez, sensibilidad y bajo nivel de autoestima, siendo más dependientes y apegados al hogar teniendo una relación más positiva y estrecha con la madre. Por otro lado son menos fuertes físicamente y suelen tener rasgos como llevar gafas, el color de la piel, ser gordo… Existirían dos tipos: los provocativos (se comportan de forma irritante y tensionada a su alrededor) y los pasivos (los más comunes)

 

Ante esta perspectiva general del problema llega el momento de plantearnos las enormes consecuencias que obtiene la víctima como: Alto nivel de ansiedad; fracaso y dificultades escolares; baja autoestima; depresión; indefensión aprendida; intentos de suicidio…pero no tenemos que olvidar que el agresor también obtiene consecuencias como: un aprendizaje de la forma de obtener sus objetivos; es la antesala de la conducta delictiva; generalización de sus conductas a otros ámbitos (laboral, pareja…) y el reconocimiento y estatus dentro de su grupo.

 

Por otro lado tenemos que tener en cuenta que también existen los que los autores denominan espectadores siendo estos los que hacen “oídos sordos” a las agresiones y según Olweus (1993) esta falta de apoyo de los compañeros hacia las víctimas es el resultado de la influencia que los agresores ejercen sobre los demás, siendo sus consecuencias un deficiente aprendizaje de cómo comportarse ante estos hechos, observación y refuerzo de modelos inadecuados de actuación, y por último falta de sensibilidad ante el sufrimiento de los demás (desensibilización por la frecuencia de los abusos)

 

Hay que tener en cuenta que según los estudios se apoya la idea de que una parte muy importante del profesorado no se da cuenta de lo que está pasando en sus aulas, ya que el 50.6% de los padres no sabe que su hijo es víctima de agresión y el 67.4% que si se entera lo hace por la víctima y no por los profesores (informe Monbuso, 1994), añadiendo esto una dificultad para la detección e intervención. Por lo que es de suponer que cuando llegan a consulta el grado de agresión de la víctima ya ha sido muy elevado.

 

Y ahora la pregunta es ¿Cómo podemos prevenir este problema? y la respuesta es más compleja de lo que parece ya que se debería hacer prevención a varios niveles:

 

  • Familiar: Es importante una actitud positiva, de afecto y dedicación para prevenir la conducta agresiva y al mismo tiempo los niños desde pequeños deben ir aprendiendo los límites de lo que se considera una conducta agresiva con la gente, sin un comportamiento demasiado permisivo por parte de los padres pero al mismo tiempo tampoco excesivamente autoritario (con castigo físico y maltrato emocional), para no modelar la agresividad en el niño.

Factores a favor de un modelo no agresivo serían por una parte la supervisión razonable de actividades fuera del colegio; no discutir delante de lo niños; dejar al margen a los hijos en las discusiones de pareja; uso razonable de televisión y de sus programas etc..

  • Social: Desde el punto de vista de la comunicación y la cultura no modelar mediante la televisión por ejemplo la violencia mediante programas violentos socialmente aceptados, ya que esto aumenta el factor de riesgo. Por otro lado los servicios sociales, jurídicos o policiales también pueden prevenir el abuso escolar.
  • Grupal: Tenemos que prevenir el “contagio social” sobre todo en aquellos espectadores que no tienen un buen juicio crítico, son inseguros, dependiente y no suelen contar para el resto de compañeros, ya que suelen adquirir los modelos de los agresores al ver que es una posible forma de imponerse en el grupo. Por otra parte los adultos tienen que reaccionar en contra del agresor al igual que los demás compañeros no agredidos, ya que si no existe ninguna acción punitiva sobre la acción agresivaaumentará la ocurrencia de la misma al no obtenerse ningún castigo por parte del agresor (desaprobación de compañeros y adultos) y sí una recompensa (atacar a la víctima)
  • Personal: Educar en conductas no violentas, autocontrol, no consumo de sustancias tóxicas, comunicación y resolución de conflictos podrían ser factores relevantes para evitar el fenómeno bullying. Por otro lado aunque existen lo que se denominan “desviaciones externas”, entendidas estas como rasgos que singularizan al individuo con respecto al grupo (llevar gafas, ser obeso, ser muy alto o muy bajo…) según Olweus (1993 y 1998) serían descartadas ya que estas desviaciones externas no explicarían los ataques a las víctimas porque todos en mayor o menor medida somos diferentes a los demás, así pues que el agresor señale estas desviaciones en sus agresiones (burlas) no indica que estas sean la causa de las mismas.
  • Ámbito escolar: Es muy importante este factor para la prevención del abuso en las aulas. Con respecto a esto cabe señalar que numerosas investigaciones avalan que no importa que los centros o aulas sean de gran tamaño, así como que el alumnado no sea homogéneo en edad para que se produzca ó no acoso escolar, aunque evidentemente a mayor número de alumnos encontraremos lógicamente un número absoluto mayor agresor/es y victima/s.

Es importante que existan unas normas de conductaconcretas establecidas y que el alumno las conozca y las cumpla y si no es así conozca las consecuencias por no hacerlo (favorecer la internalización y responsabilización)

También es importante que exista un modelo participativo en el centro escolar para que tanto alumnado como profesorado lleguen a un consenso en la toma de decisiones, así como un sistema de disciplina consistente.

Por otro lado las investigaciones avalan que a mayor número de profesorado vigilando los periodos de recreo menor número de incidentes de agresión escolar, por lo que es importante tener un número suficiente de personal con buenas actitudes para poder resolver los posibles conflictos.

 

Como conclusión se podría decir que cada centro escolar tendrá una situación concreta dependiendo de la interacción de los distintos factores expuestos en este artículo, teniendo en cuenta que la prevención de la violencia se tendría que comenzar en el ámbito familiar desde las primeras formas de educación, proporcionando la suficiente carga afectiva y atención a los niños para que puedan interiorizar pautas claras de comportamiento no agresivo, así como evitar situaciones conflictivas familiares (alcoholismos, maltrato…) para obtener una crianza más satisfactoria, continuando posteriormente una prevención en el aula por parte de los profesores, personal escolar, y todos aquellos espectadores que puedan intervenir para prevenir la violencia y favorecer comportamientos no violentos que no permitan la destrucción de la víctimay le hagan sentir a salvo.

 

Es responsabilidad de todos abordar este problema desde la situación personal en la que nos encontremos, como administración pública, como compañeros de colegio, como padres, como profesores, como psicólogos.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Avilés Martínez, J.M. (2001). “Bullying: intimidación y maltrato entre el alumnado” Bilbao: Stee-Eilas.

Cerezo Ramírez, F. (1997). Conductas agresivas en la edad escolar. Pirámide.

Olweus (1993). Bullying at school. What we know and what we can dol. Blackwell.

Olweus, R. (1994). Conductas de acoso y amenaza entre escolares. Morata.

Ortega, R. (1998). La convivencia escolar: qué es y cómo abordarla. Sevilla: consejería de Educación y Ciencia. Junta de Andalucía.

Araceli Calatayud Torres. Promoción 15ª

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Más información...

ACEPTAR
Aviso de cookies