ECLECTICISMO ¿VIRTUD O DEFECTO?

ECLECTICISMO ¿VIRTUD O DEFECTO?

Juan Sevillá Gascó

Centro de Terapia de Conducta

La palabra eclecticismo sugiere apertura mental, conciliación o incluso según el contexto en que se escuche, cosmopolitismo, multiculturalidad o estilo democrático.

Es más, cuando un escritor, pintor o cocinero, se define a sí mismo como ecléctico, nos suena muy bien y evocamos imágenes de diferentes líneas de formación, y como en un alarde de  inteligencia y creatividad, esa persona ha ido desarrollando su propio estilo con multitud de influencias. Lo asociamos a madurez y evolución personal. Nos encanta; alguien en quien confiar!!

Pero, ¿Sucede lo mismo en ciencia? Si un físico nos dijera que es ecléctico y que a la hora de expresar su teoría de cómo se creó el universo mezclara ideas filosóficas o religiosas, como el creacionismo, con ideas científicas, como el big bang, ¿Qué opinaríamos? ¿Qué diría la comunidad científica? ¿Esa apertura mental sería admirada como en el caso de un poeta o un escultor?  ¡Probablemente no!

¿Y en ciencias de la salud? ¿Cómo  conceptualizaríamos a un neurocirujano que combinara la medicina científica con la medicina alternativa? ¿Lo elegiríamos para que nos extirpara un tumor cerebral? ¡Probablemente no!

Sin embargo en Psicología Clínica y Sanitaria el modelo ecléctico perdura y hasta suena lógico y creíble: “no, es que yo, dependiendo del tipo del tipo de cliente y del problema, elijo el tipo de terapia más adecuado: gestalt, psicoanálisis, Terapia de Aceptación y Compromiso…porque cada persona es un mundo…

¿Cómo es posible? Hay, en realidad, muchas explicaciones. La primera, y sin la cual el resto no podrían existir, es el caso de aquellos terapeutas que no consideran la psicología una ciencia. Los que creen que la psicología está mas cerca de la filosofía que de la ciencia. La Creencia Disfuncional a la base es considerar que algo tan  vasto y genuino  como la mente humana no se puede entender, definir y precisar como si fuera algo simple y lineal. Haría falta, sin duda, añadir otros elementos que, a veces, son de tipo espiritual o incluso con matices esotéricos.

La segunda explicación sería el caso de aquellos que nunca tuvieron una formación sólida. Que en cuanto obtuvieron su título universitario siguieron un camino autodidacta, picoteando de aquí y de allá, sin tener en ningún momento un modelo claro acerca de la naturaleza y la psicología humana, y por tanto tampoco de la terapia.

Son recolectores de técnicas, aprenden diferentes estrategias terapéuticas y las aplican siguiendo sus propios criterios, desarrollados a partir de su experiencia personal y el ensayo/error.

Una tercera posibilidad sería el caso de aquellos practicantes que se formaron de manera estricta en un determinado sistema, pero luego, con los años de práctica, fueron encontrando limitaciones al modelo y empezaron a añadir tecnología psicológica que provenía de otros sistemas. Esta vía de llegada a la psicología ecléctica es la que más afecta a terapeutas que se formaron en Terapia Cognitivo-Conductual. Sucede de dos maneras: o bien al practicar la ciencia su nivel de eficiencia no era satisfactorio, y para “corregir los errores del modelo” añadieron técnicas de otras orientaciones, o bien a la hora de auto aplicar el modelo en sí mismos, de nuevo con poca eficacia, buscaron nuevas estrategias fuera. Su lógica, aunque razonable, también estuvo teñida de matices narcisistas “no fallo yo, falla el sistema”.

Ser científico en Psicología es difícil, incluso para mucha  gente puede sonar políticamente incorrecto y por supuesto rígido. Es comprensible. En la calle la psicología sigue siendo una pseudociencia, los psicólogos clínicos y sanitarios siguen siendo vistos por muchos ciudadanos como consejeros, gurús o incluso “amigos imparciales”

Pero la psicología es una ciencia; ciencia de la salud, pero ciencia, como la medicina por ejemplo, y está basada en datos fiables que provienen de la investigación. Cuando practicamos una terapia ecléctica, no somos científicos, ofrecemos a nuestros clientes técnicas que nos gustan y, por supuesto, de las que estamos convencidos que funcionan, pero no tenemos evidencias de que así sea.

Además, en nuestra opinión, estamos rozando la falta de ética, porque nuestra obligación como profesionales, y así lo recoge el Colegio Oficial de Psicólogos, es usar técnicas eficaces.

Por todo ello, terapeutas, a la hora de combinar diferentes tipos de estrategias, evaluad lo que estáis haciendo, por qué y si tiene sentido.

LA CALIDAD HUMANA DEL CLÍNICO: UNA HERRAMIENTA MÁS EN TERAPIA.

LA CALIDAD HUMANA DEL CLÍNICO: UNA HERRAMIENTA MÁS EN TERAPIA.

Lorena Amado Pallarés

Psicóloga Sanitaria

Máster en Psicología Clínica. 15ª Promoción

Aún recuerdo, como si fuese ayer, la clase del máster que trataba sobre las  “Cuestiones éticas en Psicología Clínica”. Ya en aquel momento, me pareció bien interesante contemplar este contenido en un programa de formación para psicólogos clínicos. Actualmente, según mi experiencia, completamente necesario.

Según la Real Academia Española, el término psicólogo tiene dos acepciones. Por un lado, es un especialista en psicología y, por otro, dicho de una persona, dotada de especial sensibilidad para el conocimiento del comportamiento humano. En nuestro sector profesional se asume que, todas las personas que nos dedicamos a la Psicología clínica, contamos con las habilidades necesarias para abordar esta tarea y que incluso gozamos de una calidad humana que nos hace situarnos frente al otro desde la igualdad. Sin embargo, no siempre es así… en ocasiones, conviene recordar que el cliente es una persona que sufre porque uno de los rasgos del ser humano es precisamente ese, que sentimos y sufrimos.

Por supuesto que necesitamos formación continuada y tratar de evitar el error de creer que sabemos demasiado. En ocasiones se presentan casos complejos que nos obligan a revisar nuestros conocimientos y la manera de hacer frente a cada intervención. Te hacen consciente de que precisas más lectura, más profundización, más estudio, más formación. En mi opinión, precisamente por esa razón es importante elegir itinerarios específicos para el momento profesional en el que cada uno se encuentre.

Pero también habilidad y experiencia para poner en práctica esos conocimientos y poder desarrollar las tareas de la terapia. Sin ánimo de ser exhaustiva ni excluyente, enumeraré algunas cualidades personales, a mi juicio, imprescindibles:

  • Humildad, reconocer que hay casos que exceden nuestra competencia y que todavía no estamos preparados para abordarlos. Ya sea por nuestra formación, nuestro momento vital, nuestras experiencias pasadas, o por cualquier otra razón… aunque nos cueste asumir la duda, el porqué sin respuesta. Y aceptar que no somos nosotros, a pesar de acudir a nuestra consulta, los que podemos brindar la ayuda que necesitan.
  • Honestidad, para derivar en el momento preciso. Además de ser, en mi opinión, un acto de responsabilidad y compromiso con la persona que demanda ayuda,  quizá sea esa nuestra labor: ofrecerle otras alternativas, otras oportunidades.
  • Sencillez y claridad, hablar para que nos entiendan, utilizar su mismo lenguaje, trabajar con sus propias metáforas, con la forma que tienen de expresar su problema… haciéndonos eco de cómo nos cuentan su historia.
  • Creatividad, para combinar su “agenda” con nuestros objetivos terapéuticos, gestionar las prisas de los clientes por encontrar solución a sus problemas, para saber adaptar las técnicas a las personas y no al revés.
  • Flexibilidad, con la planificación de nuestra agenda, los cambios, las anulaciones, los abandonos…”La vida es”, no todo sucede tal y como lo habíamos previsto.
  • Sentido del humor, cuando sea posible, para enfrentar temas delicados con un toque de gracia. Quizá nos sea más fácil llegar a la otra persona, y así pueda relativizar algunos de los pensamientos irracionales que le asustan, le boicotean, le anulan y/o le impiden afrontar sus miedos, sus inseguridades… su día a día. Además, obviamente, trabajaremos las técnicas cognitivas de manera formal con el fin de que se conviertan en una estrategia válida para resolver sus problemas actuales y futuros.
  • Respetar sus momentos, sus idas y venidas, sus acuerdos y confrontaciones, porque, al fin y al cabo, conforman su vida. No todos quieren cambiar cuando nosotros nos lo proponemos. No tenemos el control sobre sus propias decisiones. Son ellos, a través de nuestro acompañamiento, vinculación y alianza terapéutica, los que han de decidir cuándo quieren cambiar. Ya pondremos nosotros las técnicas y estrategias oportunas en marcha para que así suceda.
  • Compasión, ser conscientes del sufrimiento del otro desde la igualdad, tener interés en promover su bienestar y dar prioridad a sus necesidades para intentar aliviar su dolor. De hecho, la promoción del bienestar ajeno es una de las principales motivaciones para las personas que ejercen profesiones de ayuda.
  • Profesionalidad, para saber qué hacer y cómo ejercer una práctica clínica adecuada en cada caso. Pero también para reconocer que los problemas de los clientes son suyos, que precisamente estamos con ellos porque sufren. Nuestra misión es dirigir, guiar y acompañar en su proceso terapéutico, de modo que puedan conseguir resolver el problema emocional con el que acuden a consulta.

Estas reflexiones son fruto del desarrollo de mi experiencia clínica, pero no tienen por qué ser asumidas en su conjunto, ni siquiera por todas las personas. Aunque si su lectura hace que nos planteemos, cambios, mejoras, retos… me daré por satisfecha. El hecho de tener este espacio para hacerlas visibles es ya un regalo.

Doy gracias a todas las personas que han hecho posible mi desarrollo profesional, clínico y personal. Por supuesto incluyo a mis clientes, con los que aprendo día a día y hacen que continuamente valore y revise tanto mis conocimientos como mis habilidades. Ojalá ellos puedan decir que mi manera de ser, mi calidad humana, además de todo lo aprendido en terapia, haya contribuido y sea una herramienta más en su bienestar, crecimiento y mejoría clínica.

Aprovecho también para agradecer a Carmen y a Juan por todas las oportunidades que me han brindado a lo largo de estos años. Por ser un referente de calidad humana, docente y clínica. Así sea por muchos años más.

Lorena Amado Pallarés

Psicóloga Sanitaria

Máster en Psicología Clínica. 15ª Promoción.

UN CASO DE DEPRESIÓN

UN CASO DE DEPRESIÓN

Ana Moltó Martínez.

Psicóloga CV 10567 .Máster en Psicología Clínica (CETECOVA).

28 ª PROMOCIÓN

HISTORIA DEL PROBLEMA

Mujer de 49 años, cuyo motivo de consulta es “tengo insomnio, ansiedad, depresión y tristeza”.

La problemática se origina hace tres años coincidiendo con tres operaciones de espalda, comentando que el resultado de estas intervenciones fue un “fracaso”.

A raíz de las operaciones, y debido a no obtener el resultado deseado, pues le comentaron que tendría ciertas molestias para siempre, su estado de ánimo bajó considerablemente hasta llegar a sufrir de depresión. Además, tiene episodios de ansiedad, los describe de la siguiente manera “Cuando me da ansiedad, que es en momentos en los que no pasa nada bueno por mi cabeza, me da unas molestias muy desagradables en el estómago, me duele y siento náuseas”.

Lleva tres años recibiendo tratamiento psiquiátrico y psicológico a través de la seguridad social. La medicación que estaba tomando es diacepam 10, Deprax, Noctamid. Además, debido a molestias musculares que tiene tras las operaciones, también toma Nolotil, almax, gelocatil e ibuprofeno. Ella refiere que la medicación no le hace nada, sigue sin poder dormir, pues apenas descansa unas 3 horas, continúa teniendo episodios de ansiedad y su estado de ánimo cada vez está peor.

Como dato relevante, quisiera comentar que su médico de cabecera le comentó “lo tuyo sólo se trata con pastillas y vas a tener que llevarlas siempre”. Y quizás este es el motivo de por qué he elegido comentar este caso, porque quiero informar de las consecuencias de una mala praxis. Pues me llamó mucho la atención cuando me expresaba cómo se le había tratado hasta el momento. Y después de tres años, no sólo no había ningún tipo de avance, sino que la problemática se había instaurado considerablemente, hasta el punto de empezar a tener ideas de suicidio si no mejoraba y tenía que vivir con esas molestias durante toda la vida.

Trabajaba por las mañanas y por las tardes prácticamente las pasaba en casa sin ir a ningún sitio. Había descuidado su imagen personal e higiene. Ya no hacía vida social para que nadie la viera mal, y cualquier actividad le suponía un gran esfuerzo. Mantenía las “actividades obligatorias”, pero había dejado de hacer todas las actividades placenteras que realizaba anteriormente.

 

EVALUACIÓN

– Elaborar Análisis Funcional del caso. (tanto para la Ansiedad como para la Depresión).

.-Historia Personal. Cuestionario Biográfico. (Pastor y Sevillá, 1990).   

-Inventario de Depresión de Beck (B.D.I)

INTERVENCIÓN

-Prevención del Suicidio. No evalué un riesgo alto de suicidio, porque a pesar de que había pensado en qué modo lo haría y lo barajaba en caso de que lo suyo no tuviera solución, por otro lado, tenía muchas ganas de vivir y se veía joven, y ésta segunda la expresaba con mucha fuerza.

¿En qué me centré yo para prevenir el suicidio?

Pues bien, en principio le expliqué que yo trabajaba de una manera diferente a la llevada a cabo por los profesionales anteriores por los que había pasado, le comenté que las técnicas con las que contamos en psicología cognitivo-conductual tienen una alta probabilidad de éxito para ansiedad y depresión cuando el procedimiento se hacía como tocaba. Así que le dije “Todo lo que has probado no te ha funcionado, te pido que confíes en mí durante dos meses para demostrarte que te vas a encontrar mejor. Sólo tienes que implicarte en la terapia y hacer lo que yo te vaya pidiendo y enseñando. Pero no te preocupes, me adaptaré a tu ritmo y no te pediré nada que yo vea que no eres capaz de hacer”. Con esto lo que yo pretendía era varias cosas, por una parte ganarme su confianza y trasmitirle mucha seguridad, y en segundo lugar, relajarle en el momento para que supiera que su problemática si tenía solución, de hecho otro mensaje que le dije es “Si yo tuviera dudas de si va a ir bien o no, no te lo diría tan contundente. Yo sé que mi trabajo es eficaz cuando se hacen las cosas como tocan, así que sólo tienes que confiar en mí”. Para mi darle este mensaje era importante, porque ella necesitaba un profesional con mucha seguridad y decisión, sino fuese así, creo que hubiera dejado de ir a las sesiones, y más teniendo en cuenta sus malas experiencias anteriores con otros profesionales.

Y luego destiné una parte de la sesión a “escenificar cómo sería todo si se suicidara finalmente”, para que viera las consecuencias para su familia y para que entendiera que la única manera de pasarlo mal y encontrarse bien es estando viva.

-Insomnio. Trabajé control de estímulos y relajación. Además, la relajación no solamente la usé para el insomnio, sino que la usamos para abordar la ansiedad, para que tuviera una herramienta para que la crisis de ansiedad pasaran antes.

-Elaborar Programa de Actividades Agradables. De aquí comentar que fue una parte fundamental y tuvo resultados favorables a corto plazo. Pues en el punto en el que se encontraba, en el momento en el que se le incorporó en su vida “algo de actividad placentera”, enseguida fue viendo los cambios con respecto a los días en los que no hacía nada. Elaboré un registro, y diariamente me anotó su estado de ánimo de ese día y las actividades que había hecho. Era muy importante que viera de una manera muy clara que ese programa funciona. He de decir, que solamente con estos pequeños cambios su actitud ya pegó un salto muy favorable, pues confió más en mi y su implicación era excelente.

-Terapia Cognitiva. Aquí me encontré con un problema, pues tenía muchas ideas de boicot del tipo “no puedo”, “lo tendré siempre”, etc. Entonces tuve que trabajar estas ideas una a una y dárselas por escrito para que lo interiorizara.

-Respiraciones costo-diafragmáticas. Para que la usara cuando tenía las molestias y náuseas durante la crisis de ansiedad.

-Exposición interoceptiva. Esto no me funcionó, porque ella ya estaba yendo a clases de zumba y hacía ejercicios bastante intensos, con lo cual la exposición interoceptiva no le provocaba ansiedad.

-Exposición in vivo a las sensaciones de ansiedad. Le enseñé de qué manera se tenía que enfrentar a la ansiedad cuando la notara. Cambiamos las conductas de seguridad que hacía (encogerse, agacharse, etc), por quedarse con las sensaciones sabiendo que no eran dañinas y que se iba a acostumbrar a ellas. Y para que no lo pasara mal y la ansiedad se desvaneciera antes, le pedí que se relajara en ese momento y luego usara relajaciones.

SEGUIMIENTO

Finalmente hice un seguimiento en el que me centré en varios aspectos:

-Le pedí que me trajera un resumen con sus palabras de todo lo que había aprendido.

-Que preparase un “plan de emergencia” por si notaba de nuevo algunas señales de alerta relacionadas con su problemática, para que supiera qué tendría que hacer para no volver a recaer.

-Le advertí que al principio podría haber caídas, pero que eso no suponía una recaída, y que le haría más fuerte de cara al problema.

-Le aconsejé que practicara las habilidades que acababa de aprender para cualquier situación durante toda su vida, pues eran nuevas herramientas que le ayudarían para otros contextos, especialmente insistí en seguir usando la terapia cognitiva.

-Y le recordé que mantuviera su vida siempre llena de actividades placenteras.

RESULTADOS DE LA INTERVENCIÓN

Se habituó a las sensaciones de ansiedad, al principio las notaba más pero centrándose en la tarea que estaba llevando a cabo en ese momento y mediante la ayuda de las respiraciones y relajación, las sensaciones se desvanecían muy rápidamente hasta que dejó de notarlas.

Su estado de ánimo volvió a la normalidad. Ahora tiene actividades agradables con las que ya disfruta, y en las últimas sesiones venía muy arreglada y se había comprado hasta ropa nueva.

Y, finalmente, comentar que finalizó la terapia sin medicación. (Que lo cierto es que no le estaba ayudando).

TRATAMIENTO DE LA AGORAFOBIA CON TÉCNICAS DE REALIDAD VIRTUAL

TRATAMIENTO DE LA AGORAFOBIA CON TÉCNICAS DE REALIDAD VIRTUAL

Noelia Martínez Serrano

Máster Psicología Clínica Promoción 28

En este artículo nos centraremos en la Agorafobia por ser el más incapacitante de los trastornos de ansiedad y como la Realidad Virtual puede ser una alternativa de exposición en este trastorno.

  1. DEFINICIÓN DE AGORAFOBIA

Hay una gran cantidad de personas que sufren trastorno de pánico, y debido al intenso miedo a sufrir una nueva crisis, evita situaciones donde pueda ser difícil o socialmente embarazoso conseguir ayuda y/o escapar, En estos casos, se habla de agorafobia. Las personas que la sufren evitan sistemáticamente afrontar tales situaciones, y en caso de hacerlo, tienden a escapar volviendo a un sitio seguro. Como resultado de ello, su vida puede quedar fuertemente restringida o limitada. Algunas de las situaciones más temidas son: hacer colas, meterse en lugares concurridos, alejarse de casa, conducir y usar trasportes públicos (Pastor, C. y Sevillá, J., 2015).

Entre un 1% y un 5% de la población española ha desarrollado un episodio psicológico relacionado con la agorafobia durante su vida, afectando más a mujeres que a hombres. Se establece que los agorafóbicos constituyen entre un 50% y un 60% de todos los fóbicos vistos en la práctica clínica.

  1. LA REALIDAD VIRTUAL

Respecto a la agorafobia se han llevado a cabo muchas investigaciones y es posible afirmar que hay tratamientos que han demostrado ser muy eficaces, entre los que destacan los tratamientos cognitivo-conductuales (TCC) siendo los más eficaces para abordar tanto a la agorafobia como a los trastornos de pánico (Botella, 2001;2003).

También se conocen revisiones y estudios de meta análisis que han mostrado eficacia para estos tipos de trastorno, siendo recomendado como tratamientos de elección.

En estos programas se incorporan técnicas basadas en el programa original de Barlow y Clark, ajustándose a los criterios de eficacia y utilidad clínica según la APA. Ambos presentan muchas similitudes tales como: a) el componente psicoeducativo de la ansiedad, pánico y evitación, b) estrategias de reestructuración cognitiva para cambiar las interpretaciones catastróficas o negativas de las sensaciones corporales, c) la exposición para reducir la evitación conductual e interoceptiva y d) estrategias de control de la ansiedad.

Numerosos estudios avalan la utilización de la exposición en vivo en trastornos de ansiedad, ya que la evitación a las situaciones temidas es algo muy frecuenta que contribuye al mantenimiento del problema ya que no se enfrentan. A corto plazo les produce alivio, pero a medio largo plazo ocasiona otros problemas. El objetivo de la exposición en vivo es exponerse gradualmente al miedo para que el cliente desactive esas creencias irracionales y ayudarles a que haga frente a la situación que teme desde otras perspectivas. Hay un 25% de clientes que tienen dificultades para enfrentarse a esta técnica por lo que o bien no llegan a participar o bien abandonan la terapia cuando comienza la exposición. Hay profesionales por su parte que se niegan a aplicarla porque la consideran aversiva o infrahumana.

El problema de la exposición en vivo es que es muy costosa ya que el terapeuta debe desplazarse al lugar temido (fobia a volar) y a veces no se dispone de tiempo. El coste de la terapia también es un impedimento ya que no todos los pacientes pueden costearse el tratamiento. Aunque se hayan utilizado algunas veces coterapuetas (familia, amigos) y se les haya entrenado para que vayan con el cliente, algunos clientes son reacios a participar en este tipo de acompañamientos. Muchas veces se recurre a la exposición en imaginación, pero hay clientes que tienen verdaderas dificultades para imaginar por lo que esto perturba el proceso.

En los últimos años se ha investigado el uso de las TIC como la Realidad Virtual (RV) como herramienta eficaz para la aplicación del componente de exposición.

Powers y Emmelkamp (2008) llevaron a cabo un metaanálisis donde se demostró que la exposición en vivo (EIV) no era significativamente más eficaz que la exposición en RV (ERV), en lo referente a trastornos de ansiedad. En algunos casos se demostró que incluso la ERV resultó ser más eficaz.

En este caso, la Realidad Virtual puede solucionar los problemas que plantea la exposición en vivo, siendo algunas ventajas las siguientes:

  1. Mayor grado de control sobre como maneja el cliente la situación y el entorno.
  2. Los elementos pueden ser más o menos amenazadores, lo que puede ser controlable con la RV.
  3. Se puede confeccionar una jerarquía de exposición personalizada de manera que le permita al cliente afrontar la situación temida a su ritmo.
  4. Las situaciones se pueden hacer más o menos complejas.
  5. El cliente puede pasar por la misma situación hasta que venza el miedo en las mismas condiciones.
  6. La práctica continuada ayuda a generalizar los logros obtenidos en la situación de terapia al mundo real.
  7. El cliente se siete presente y puede juzgar la situación como real (mundo virtual, pero ejecuta y consigue un logro y lo incorpora a su self).
  8. La RV propone lugares donde la persona experimenta la experiencia como realidad incluso provoca sensaciones de presencia que raramente se pueden lograr de otra manera. Facilitar el procesamiento emocional además de lo cognitivo es uno de sus principales objetivos.
  9. El terapeuta sabe en todo momento lo que le sucede al cliente de manera que puede aplicar reestructuración cognitiva o respiración lenta si es necesario.
  10. Permite ir más allá de la situación cuando supera diferentes umbrales de dificultad. Los logros de rendimiento son muy útiles.
  11. Flexibilidad para permitir el diseño de los diferentes escenarios.
  12. La RV ofrece privacidad y confidencialidad.
  13. Un agorafóbico, viéndose a sí mismo afrontar distintas situaciones agorafóbicas temidas, puede cambiar la percepción que tiene de sí mismo (“quizá no soy tan débil), y sobre el mundo (“quizás no es tan peligroso”).
  14. Resulta útil en aquellos clientes con poca capacidad de imaginación.

Respecto a los efectos adversos podríamos decir que se ha observado uno que es el llamado “Sindrome del Simulador” que puede producir en algunas personas síntomas como mareos, náuseas, dolor de cabeza, desorientación, debido a la exposición a entornos tridimensionales. Para ello, se realizan pausas de 5 minutos cada 25-30 minutos de exposición continuada, se le puede colocar el casco de RV para que vea su cuerpo y sentarlo cómodamente, e incluso en algunos casos se puede recurrir a medicación anti-mareo, pero una vez finaliza la exposición a la realidad virtual los síntomas desaparecen.

Respecto a las limitaciones que presenta la realidad virtual, se podrían citar las siguientes: dificultades encontradas por los profesionales de la salud mental para aplicar los programas empíricamente validados (Barlow, Levitt y Brufka, 1999), escaso porcentaje de profesionales formados o la aceptación por parte de los pacientes del componente de exposición de este tratamiento.

Respecto a los costes que supone la instalación de la RV en consulta, se establece que hay que tener en cuenta que se necesita por un lado un casco RV (dispositivo de salida, presenta información al observador) donde encontramos diferentes modelos con diferentes características (resolución, ángulo visual). Cuanto mayor ángulo visual, más inmersiva será la experiencia. Entre las gafas podemos encontrar precios que oscilan entre los 400€-600€.

Por otro lado, estaría la Cave que es una un dispositivo de salida de mayor inmersión. Es una habitación en la que las paredes y suelo son pantallas sobre las que se proyectan partes del entorno virtual. El observador está rodeado de proyecciones, lo que incrementa su sensación de presencia. Este tiene un coste más elevado y estaría destinado a entidades que se dediquen a la investigación.

Otro de los componentes a tener en cuenta es el software, cuyo coste está en función del tratamiento al que vaya destinado, así pues, hay empresas que tienen su propio software y lo que hacen es prestar el servicio de conexión al mismo. Esto significa que al contratar sus servicios te dan de alta como usuario y accedes a la plataforma que ellos tienen en función del paquete que hayas contratado. En este caso ellos te ofrecen por un lado el paquete de gafas, móvil y sensores biofeedback y por otro el acceso al software según lo contratado y la formación con un vídeo de 30 minutos para que puedas utilizarlo y sesiones de videoconferencia sobre actualizaciones del programa. En este caso se reduce el coste.

Por último, estaría la elección de que la RV sea directamente a través del ordenador donde se tiene la opción de comprar el propio software o bien seguir el mismo procedimiento anterior.

Hay aplicaciones que se han utilizado para la agorafobia y el trastorno de pánico, en concreto el programa para estos trastornos (Botella et al., 2004), se llama “Going Out” y consta de 6 escenarios virtuales, uno de prueba (la habitación de entrenamiento) y los otros 5 clínicamente significativos para estos clientes. Este programa se basa en los protocolos basados en la evidencia del grupo de Barlow y Clark (Barlow y Craske, 1994; Salkovskis y Clark, 1991), a la vez que permite simular de forma controlada y gradual las sensaciones físicas temidas mediante efectos de sonido y efectos visuales por lo que la persona puede exponerse de forma simultánea no sólo a las situaciones agorafóbicas sino también a las sensaciones físicas. Las sensaciones corporales simuladas mediante el audio son palpitaciones y respiración acelerada. Se puede graduar la intensidad en tres niveles: media, moderada y acelerada. En cuanto a los efectos visuales permite simular visión borrosa, visión túnel y visión doble. Además, en los diferentes escenarios se pueden utilizar diferentes moduladores (número de personas, averías en un ascensor o incluso los pisos a subir).

El programa de tratamiento también incluye una serie de componentes aplicables en 8 sesiones:

  1. Psicoeducación (sesiones 1 y 2)
  2. Reestructuración cognitiva (introducida en la sesión uno).
  3. Exposición situacional e interoceptiva (principal componente): exposición a sensaciones físicas y a situaciones agorafóbicas.

La exposición dura 50 minutos aproximadamente y se les expone a efectos de sonido y a efectos visuales que simulan sensaciones similares al pánico (palpitaciones, falta de aire, visión borrosa, visión túnel y visión borrosa), todo ello simultáneo a las situaciones agorafóbicas.

Se ha realizado diferentes estudios sobre este programa, entre ellos un estudio de caso (Villa, Botella, García-Palacios y Osma, 2007) de una mujer con trastorno pánico agorafobia (TPA) y los resultados mostraron una reducción de todas las medidas y buena aceptación del tratamiento a los 12 meses de seguimiento.

La primera experiencia de aplicación de la RV fue en la acrofobia dando resultados muy positivos. Otros estudios han demostrado que es igual de eficiente que la exposición en vivo.

También se ha demostrado que es una técnica muy eficaz en los trastornos de estrés postraumático, claustrofobia y miedo hablar en público, así pues, la RV en la Psicología Clínica implica que podemos disponer de simulaciones de realidad para llevar a cabo diferentes tratamientos psicológicos. Hay que conseguir que esta técnica se pueda aplicar a la mayoría de las personas que lo necesiten de manera que todos puedan acceder a un tratamiento que haga que sus miedos desaparezcan y puedan vivir más felices.

BIBLIOGRAFÍA

Guillén Botella, Dra. Verónica y Molinari Conde, Guadalupe (2017), Universidad Internacional de Valencia (VIU). Máster Terapias Psicológicas Tercera Generación. Tratamiento de la Agorafobia (con o sin pánico) con Técnicas de Realidad Virtual.

Universitat Oberta de Catalunya (2013). Entornos de realidad virtual para combatir la ansiedad.

Gil Martínez, Dr. José (2017), Universidad Internacional de Valencia (VIU). Máster Terapias Psicológicas Tercera Generación. Terapia Cognitiva Aplicada a los Trastornos de Ansiedad y Depresión

Botella, C., Villa, H., Garcia-Palacios, A., Quero, S., Banos, R., y Alcaniz, M. (2004). The use of VR in the treatment of panic disorders and agoraphobia. Cybertherapy, 99, 73-90.

Acosta, L., Bethencourt, J.M., de la Fuente, J., Gracia, R., Peñate, W., Pitti, C.T., y Villaverde, M.L (2008). Agorafobia: tratamientos combinados y realidad virtual. Datos preliminares.

Pastor, C. y Sevillá, J. (2015). Tratamiento Psicológico del Pánico-Agorafobia. Un manual de autoayuda paso a paso.

ANÁLISIS DE CASO: TRATAMIENTO DEL TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO INFANTIL

ANÁLISIS DE CASO: TRATAMIENTO DEL TRASTORNO POR ESTRÉS POSTRAUMÁTICO INFANTIL

 Rosa Reyes

Máster Psicología Clínica (Cetecova). Promoción  15ª.

HISTORIA

Julio decide preparar una barbacoa a su hija y sobrina María para cenar, no le queda leña, así que se montarán en el coche rumbo al campo para buscarla. Una vez allí, en medio de la nada, Julio se desploma y se batirá en una infructuosa lucha por sobrevivir a un ictus cerebral que lo hará fallecer en cuestión de unas horas con las niñas como espectadoras.

Anochece, Julio está en el suelo y las niñas deciden entrar en el coche, su instinto de supervivencia les dicta que sólo se coman la mitad de sus golosinas y que no salgan a orinar porque todo está muy oscuro.

Al día siguiente un señor se encuentra la escena: Julio ha muerto en el suelo y las dos niñas de cinco años de edad están durmiendo en el coche ambas con los pantalones mojados de orina.

Al cabo de unos días, María, la sobrina de Julio pedirá ayuda a sus padres.

ANÁLISIS FUNCIONAL

Estímulos: estar inactiva, el anochecer, la oscuridad: dormir sola y a oscuras y montar en coche de noche, entrar a la escuela, palabras relacionadas con la muerte: “muerte”, “calavera”, “esqueleto”, ver objetos que relaciona con la muerte “calaveras, dentadura postiza del abuelo….

  1. Cognitiva: Imágenes de la muerte de Julio. Imágenes de la noche dentro del coche a oscuras.
  2. Fisiológica: Pesadillas, inquietud
  3. Motora: Conductas de escape: apartar las imágenes, entreteniéndose, comunicarlo para que le ayuden a apartar, pedir que se encienda la luz en ambientes oscuros y si viaja en coche, mencionar las palabras u objetos relacionados con la muerte.

Conductas de evitación: evitar la oscuridad, evitar dormir sola durmiendo con los padres.

Consecuencias: EL TPEP  se mantiene por refuerzo negativo, la Fobia a la oscuridad se mantiene por refuerzo negativo y positivo (dormir con los padres)

EXPLICACIÓN DE HIPÓTESIS

 A los padres se les explica el mecanismo y mantenimiento del problema (efecto de las conductas de escape y evitación)  así como el tratamiento que vamos a seguir.

Se aplica una segunda explicación de hipótesis para María adaptando el contenido y el lenguaje acorde a su edad y poniendo muchos ejemplos para que entienda el  funcionamiento de su problema así como su tratamiento : “María las imágenes están ahí porque tu cabecita, en concreto tu cerebro no ha podido hacer la digestión, es como cuando comes muchas chuches y te sienta mal y la barriga te duele un rato porque el estómago no puede digerirlo todo”

Para que entienda cómo lo vamos a hacer para que el cerebro pueda “hacer la digestión” expliqué el mecanismo y efecto de las conductas de este tipo en Fobias Simples , como la fobia  a los perros aprovechando que ella es dueña de una perrita haciéndole entender así porqué en el tratamiento vamos a afrontar las imágenes y las situaciones que provocan las imágenes y los miedos aprendidos.

Comprobé que la niña lo entendió todo pidiéndole que me explicara la sesión.

TRATAMIENTO

Terapia de Exposición a las imágenes ante su madre para que mediante el moldeado aprenda a ejercer las funciones de coterapeuta para las tareas de casa.

-Terapia de Exposición a las imágenes diarias con su coterapeuta, previamente supervisada por mí, aclarando todas las dudas que surgieron.

María se exponía a las imágenes muy motivada, unas veces lo hacía contando su vivencia, otras la representaba, simulando ser su tío y otras en las que se apreciaba cansancio se la ayudaba repitiendo el coterapeuta el discurso de la niña.

En esta fase del tratamiento no intervenimos en su fobia a la oscuridad recomendando incluso, que en ese momento de la terapia siga durmiendo con sus padres.

A medida que avanzamos en la terapia de exposición a las imágenes la niña experimentó un descenso muy significativo del carácter intrusivo de las imágenes, dejó de mencionar y de dar importancia a las palabras y objetos relacionados con la muerte y las pesadillas se extinguieron.

-Cuando el nivel de ansiedad llegó a ser las exposiciones María ya no experimentaba ningún flashback y pasamos a construir la jerarquía de Estímulos que se mantenían con carácter ansiógeno:

Terapia de Exposición a la oscuridad:

  • 1º A través de juegos, en casa, de noche y con sus padres (la gallinita ciega, el escondite, sombras chinescas…) para descondicionar.
  • 2º Afrontamos la oscuridad pasando a dormir en su habitación con uno de sus padres pero en total oscuridad (bajamos persianas, cerramos puertas)
  • 3º Realizamos un programa de puntos para motivar a la niña en los próximos pasos de exposición, utilizando un autoregistro con los días de la semana. María tenía que dibujar un sol por cada noche afrontada adecuadamente. Los fines de semana obtenía un refuerzo positivo extra realizando una actividad agradable con los padres porque consiguió un sol por noche durante toda la intervención.
  • 4º Dormir a oscuras en su habitación pasando al padre a una silla pegada a la cama de María hasta que ésta conciliaba el sueño, momento en el cual el padre/ madre se retiraba de la habitación.
  • 5º Dormir sola y con la oscuridad natural de su cuarto (ya no usamos oscuridad absoluta provocada como en los afrontamientos anteriores)
  • Terapia de Exposición a permanecer en su coche de noche, con sus padres, dando un paseo por sus lugares favoritos eliminando el escape de encender la luz interna del coche.

MANTENIMIENTO DE LOS LOGROS Y PREVENCIÓN DE REACÍDAS

  • Terapia de Sobreexposición subiendo al campo para descondicionar
  • Normalizar intrusiones, dar pautas de actuación en caso de reaparición de las imágenes mediante la terapia de exposición si hay ansiedad y mediante una actitud Mindfulness ante las imágenes dejándolas fluir, sin ningún tipo de manipulación o intervención ante ellas.
  • Repaso-resumen de las técnicas aprendidas y del funcionamiento de la ansiedad
  • Informe trimestral durante un año por parte de los padres a través de un correo electrónico del estado de María.

Rosa Reyes

Promoción  15.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.Más información...

ACEPTAR
Aviso de cookies
1 2 3 4 5 6 7 8